Miguel Á. Taboada me envía un último chiste, en este caso ambientado en Argentina:
Dos viejitos estaban en el patio de su casa tomando mate y de pronto la viejita le pega un sopapo fenomenal al viejito que lo tira al piso, le hace volar la gorra, los anteojos y el mate. El viejito, arrastrándose, va juntando cosa por cosa y, balbuceando, ensaya una pregunta: Pero vieja... ¿por qué hiciste esto?
A lo que la viejita responde: ¡Por 50 años de mal sexo!
Siguen tomando mate y al rato el viejito, que ... (ver texto completo)
Dos viejitos estaban en el patio de su casa tomando mate y de pronto la viejita le pega un sopapo fenomenal al viejito que lo tira al piso, le hace volar la gorra, los anteojos y el mate. El viejito, arrastrándose, va juntando cosa por cosa y, balbuceando, ensaya una pregunta: Pero vieja... ¿por qué hiciste esto?
A lo que la viejita responde: ¡Por 50 años de mal sexo!
Siguen tomando mate y al rato el viejito, que ... (ver texto completo)