Leyenda de Chimborazo volcán de
Ecuador
Una mañana, mientras el
joven indígena cuidaba de los animales, los
toros desaparecieron misteriosamente. El muchacho entró en desesperación porque sabía que recibiría un severo castigo de parte de su patrón. Por horas buscó en el frío páramo, pero no encontró nada. Cansado por la infructuosa búsqueda, se sentó junto a una gran
piedra negra y se puso a llorar; de repente de la nada apareció un hombre blanco, muy alto, quien le habló con profunda dulzura y
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