—Algún día vamos a ser ricos…
Eso decía siempre. Pero no hacía nada para lograrlo. No trabajaba. No ayudaba. No se movía. Solo soñaba.
—Voy a ir con un sabio. Él tiene todas las respuestas.
Y se fue de camino… más por curiosidad que por verdadera convicción.
En el camino se topó con un lobo flaco, casi en los huesos.
— ¿A dónde vas?
—Con un sabio. Quiero hacerme rico.
—Entonces pregúntale por qué no engordo, aunque coma suficiente.
Siguió avanzando.
Más adelante vio un árbol con los frutos ... (ver texto completo)
Eso decía siempre. Pero no hacía nada para lograrlo. No trabajaba. No ayudaba. No se movía. Solo soñaba.
—Voy a ir con un sabio. Él tiene todas las respuestas.
Y se fue de camino… más por curiosidad que por verdadera convicción.
En el camino se topó con un lobo flaco, casi en los huesos.
— ¿A dónde vas?
—Con un sabio. Quiero hacerme rico.
—Entonces pregúntale por qué no engordo, aunque coma suficiente.
Siguió avanzando.
Más adelante vio un árbol con los frutos ... (ver texto completo)