El que echa el pan al perro ajeno pierde el pan y pierde el perro. Eso les pasa a muchos charnegos en Cataluña que se fueron del pueblo alumbrandose con un candil les han puesto una farola están encandilados y solo ven lo que alumbra la farola del nacionalismo. El nacionalismo es como el perro una vez comido el pan te muerde a ti.
Ahora que vemos que sabes usar Google, que desprecias a todo dios que no sea de tu linaje, que lees, escribes y pronuncias el catalán mejor que nadie, que sabes como estamos, vivimos, lo que comemos y con qué nos alumbramos, permiteme que te felicite. Eres un lumbrera.
Y hablando de perros, seguro que tu amo, por lo bien que te portas, como has evolucionado, el servicio que le prestas. Esta
noche, te pasará unas cuantas veces más, la mano sobre el lomo, te dará unas palmaditas, seguro que te habrá
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