POEMA A LA HIEDRA
Hiedra retorcida que envuelves trepando
el
árbol que crece frondoso a tu lado,
su tronco aprisionas y lo haces tu esclavo,
oprimes sus ramas, su savia chupando.
Nada te detiene ni corta tu paso,
llegas a las ramas y envuelves sus tallos;
como una serpiente te vas enroscando,
... (ver texto completo)