Todos sabemos quien lo vendió y quién lo compró, y que se fueron a festejarlo a
canarias, así que no nos den ahora lecciones de moralidad, que hoy por hoy no somos venteños, sino alhameños y eso no tiene perdón humano, por eso el susodicho se ha vuelto tan beato, para que lo perdone dios, porque sabe que el
pueblo no lo perdona.