Espero un futuro
feliz y próspero para éste fantástico
pueblo, que aunque muchos de nosotros no hayamos nacido ahí, gracias a nuestras
familias lo sentimos como nuestro, llevando por sangre el vino de la contraviesa. Ay! que recuerdos desde la más tierna infancia hasta hace unos días en la
fiesta del 6 de Enero, todo allí se hacen anécdotas. (Por cierto, estupenda la labor que se hace contra el cáncer, llegando a recaudar un dinero que muchos ya quisieran en
pueblos mucho más numerosos). un abrazo.