Una madre les dice a su hijos... Niños portaros bién mientras voy a hacer la
compra de
Navidad, porque en esta
casa solo tenemos de
comer una caja de polvorones.
Se vá la madre y tarda un montón de tiempo en volver y los chiquillos allí, esperándola muertecitos de hambre. En eso que al llegar la madre y ver la caja de polvorones vacia les dice.... Hijos mios de mi alma, os habéis comio solo los polvorones... Y dice el mayor de los chiquillos.... Nó mama con
pan.