El godo Totila, que avanzaba trinfante a través del centro de Italia, quiso visitar a San Benito porque había oído hablar mucho de él. Quería comprobarr si el santo poseía los poderes que se le atribuían, Totila ordenó que Riggo, capitán de su guardia, se vistiera sus propias ropas de púrpura y lo envió a Monte Cassino con tres condes San Benito saludó a Riggo con estas palabras: "hijo mío, quítate las ropas que vistes; no son tuyas". Riggo informó a Totila que había sido descubierto. Entonces, Totila, ... (ver texto completo)