Por supuesto que todos los museos son dignos de ver Teo. Y este que encima nos estimulan sensorialmente más... Olfato, tacto y finalmente el gusto. Una maravilla. Pero en el siguiente "museo" que estuvimos degustando vinito de Navalcarnero en porrón, una maravilla. jejeje. Ya lo estoy recomendando a la gente.
Un abrazo.
Un abrazo.