¡Hola Rosa! Cuanto me alegro de poder volver a leerte, creía que no te leería más, pero veo que te has acordado; has estado en el pueblo, siento envidia sana, de verdad, yo no puedo ir de momento, pues mi madre está en una situación muy delicada, pero en cuanto pueda iré y a ver si podemos conocernos mejor. Yo sigo escribiendo en esta página y en otras más, no paro de hablar de Montoro es como una necesidad.
Hay muchos montoreños y montoreñas que están repartidos por la geografía española que escriben ... (ver texto completo)
Hay muchos montoreños y montoreñas que están repartidos por la geografía española que escriben ... (ver texto completo)