La identidad de un pueblo, llámese La Granjuela, no se puede definir como esencia, sino como proceso, algo que está siempre en construcción, hay que considerar la identidad como una asimilación de valores y pautas de acción que adoptan las personas y que los asumen como propios, por consiguiente es un sistema abierto y dinámico expuesto al juego de tensiones y conflictos, de intereses y expectativas que determinan la personalidad colectiva. Las personas siguen asumiendo su pertenencia a una comunidad ... (ver texto completo)