En nuestro pueblo habia un cazador profesional o furtivo un hombre de pocas palbras pero caval. En su actividad no le ganava nadie nunca cazo un ciebo ni un jabali que era su ilusion cazar un jabali pero nadie le invitaba a las famosas monterias de la epoca el tambie era un hombre solitario y un poco uraño pero el hiva a su bola como se dice ahora, bien sus clientas solo le tenian que pasar el encargo de lo que querian y el cumplia con su pedido y en el bar de pedro el se tomaba su vinito sin pasarse ... (ver texto completo)