No deberíamos exagerar con el tema de la laicidad.¿Quién puede cambiar de un plumazo tantas tradiciones arraigadas en el pueblo? Por otra parte, hay mucho de superficialidad en algunos a la hora de defender las tradiciones religiosas. Vivimos en una sociedad en la que el mensaje de Jesús brilla por su ausencia, porque es algo más que procesiones, romerías y clases de religión. Estaría dispuesto a vivir en una socidad laicista en la que las comunidades cristianas fueran real ejemplo de fraternidad, ... (ver texto completo)