Seguiremos escribiendo aunque sea con dolor, que no hay dolor más intenso, que no hay mayor sufrimiento que el querer gritar al viento, y apagar la voz del grito condenándolo sin juicio a la cárcel del silencio.
Ardua tarea nos espera, caminando por siniestros caminos, que el miedo de nosotros se apodera.
Abiertos los ojos, explorando horizontes; sacando pecho a la vida, cada día más inestable.
Y hartos de mirar sin ver, nos sentimos más frágiles por falta de un claro amanecer.
Y casi ... (ver texto completo)
Ardua tarea nos espera, caminando por siniestros caminos, que el miedo de nosotros se apodera.
Abiertos los ojos, explorando horizontes; sacando pecho a la vida, cada día más inestable.
Y hartos de mirar sin ver, nos sentimos más frágiles por falta de un claro amanecer.
Y casi ... (ver texto completo)