Se acerca la Noche Vieja y me hace recordar aquella Noche Vieja del año 1960, que iba con un grupo de amigos cantando y llamando por algunas viviendas de las Casas Nuevas en las que, nos abrían la puerta, nos hacían pasar y nos invitaban a tomar una copa. Era la primera vez que, yo probaba aquellos licores como el anís, la menta y todo aquello que estaba dulce. Para mí, todo estaba buenísimo. Sin darme cuenta, en poco tiempo cogí un tablón de muy señor mío, jaja; tan grande, que me llevaron cogidito ... (ver texto completo)