Amigo Hermenegildo. Bienvenido a tu casa. Si me permites esta es mi forma de tratar a las personas queridas de nuestro PARAÍSO. Te agradezco mucho que hayas decidido pasar a la actividad y en mi caso, que no he vivido mi infancia en Rodalquilar en aquellos años, pero sí a caballo entre Níjar, Las Negras y el Campo de Níjar algunos años después, te aseguro que me has hecho recordar y soñar con aquellos felices e imborrables años de mi vida. Pero con tus expresiones y tu exacta descripción de esa lluvia ... (ver texto completo)