Mensajes enviados por Burgalés:

Yo paso por estos tres pueblos cada vez que voy a Villanueva de Puerta desde La Bureba.
Hacia el año 1961
Creo que no.
Que fue más tarde dado que yo recuerdo alguna conversación y alguna reunión para tratar el tema en el Ayuntamiento.
En 1961 yo sólo tenía 4 años y con esta edad es difícil recordar nada.
Cada vez hay más imitando al "mar de plástico" de Almería.
Abrigo de los feligreses los domingos y festivos cuando hay oficio religioso.

El resto del tiempo, las aves lo ocupan a capricho.
Lo que antes eran pequeñas fincas, ahora son parcelas de considerables dimensiones.

La Concentración Parcelaria hecha en su día lo hizo posible.

¿Alguien recuerda el año?
Entramos en la localidad llegando por la carretera de Los Barrios y de Cornudilla.
El agua ahora es cristalina pero no lo es a lo largo de todo el año.
Clavo artesano de una puerta de casa de pueblo.
Carteles que no siempre sirven de mucho.
Llegamos a Hermosilla; sin "Bureba" de apellido.
Ya pudieran estar todas las paredes de los edificios del pueblo así de cuidadas.
Los "grafitis" incontrolados lo ensucian y lo enfangan todo.

¡Maldita moda!
"Al buen entendedor, pocas palabras le bastan".
Esta campaña toca cereal; la próxima, tal vez, girasol.
Mimo y cariño se funden en la restauración de esta tapia.
Nada queda ya de lo que fue.
Sólo las palomas son asiduas visitantes de este porche eclesial.
Ya llegamos a la "más hermosa" localidad de La Bureba.
¡Qué imagen para recordar!
Primavera tras primavera.
Todas son iguales a cuál más bonita.
Reineta: para mi, la mejor manzana. ¡Qué sabor!
Y... ¡no estamos en Andalucía!
En la plaza. ¡Ya podemos empezar a jugar!

Sólo faltan los niños.
Cada vez siguen avanzando más y más, y más...
Son casi invencibles.
El silencio, la tranquilidad y la soledad reinan por estas calles.
En primavera tendremos otro aspecto más atractivo y vital.
El silencio se palpa en la foto.
Recuerdo para la historia.
Ya no queda ni un olmo de todos los que había en el término de El Valle.
La concentración parcelaria primero y la enfermedad después, han acabado con ellos.
Esta foto con una capa de nieve estaría fantástica.
Navideña total.
Cada vez que veo esta imagen casi me emociono.
A mi también me gusta este imponente peral de canuel.
Especie rara y en vías de extinción. Hace falta protegerle y mantener la especie con nuevos brotes.
¡Qué verde era mi pueblo!

¿Lo seguirá siendo?
Tejados a la lejanía del caserío del pueblo.
Las ramas de las encinas aún nos dejan ver parte del núcleo urbano desde el campo de tiro.
Las porterías rotas y oxidadas es todo lo que queda de lo que en su día pudo ser el campo del futbol del pueblo junto al campo de tiro (hoy también abandonado)
Una plaga interminable.

Donde los productos químicos no llegan, puede que sí lo hagan diferentes tipos de aves.
Y... ¿si las dejamos actuar?
El ver esta fotografía da mucho que pensar.
También de este pueblo tengo gratos recuerdos.

Por mi cabeza pasan los nombres de la familia de Encarna, su marido y varios de sus hijos.
También vivieron en Hermosilla, en el barrio del Valle.

¡Qué tiempos aquellos!
Este pueblo me trae gratos recuerdos ya que de pequeño siempre subíamos un día en verano para visitar a la familia: tía Matilde, Teodora, Satur... ¡Qué tiempos aquellos! Hoy ya no nos queda a nadie de la familia.
De nuestros mayores ¿quién no lo utilizó en su día?
Cuando las eras eran eras, esta florecilla cubría como un manto a todas ellas.
¡Ya nos falta menos pera un buen guisado!
El girasol hace ya tiempo que sustituyó al cereal en los campos burebanos.
¡Qué lástima de que haya tan pocas!
Lo invaden todo y nadie las siembra. ¡Qué plaga!
Tranquilidad y soledad se funden en una misma idea.
Rotulación de calle para recordar.
¡Qué maravilla de rosa!