Mensajes enviados por Burgalés:

Aún con pocas ramas todavía puedo florecer y traer guindas.
Junto al puente este verde avellano.
Yo seguiré cogiendo peras o manzanas de la mano de mi dueño.
¿Dónde están los cangrejos autóctonos que tantas tardes pescábamos de niños con caña, retal o a mano?
La carretera por medio del caso urbano camino de... Villadiego, por ejemplo.
Y... siguen en la ventana viendo pasar el tiempo.
¡Cómo adornan esta ventana!
El roble cubre la mayor parte de los bosques de Villanueva de Puerta.
Nunca pasará de moda a pesar del paso del tiempo.

Su utilidad está contrastada.
¿De quién son las avellanas que caen fuera de la tapia?
El río Oca tranquilo y cristalino por este lugar; rebelde y sin cauce fijo por tantos otros lugares.

Otra herencia desafortunada de la Concentración Parcelaria.
Oscuridad, misterio... ¡cualquiera lo sabe!
Un calle; un placa como se merece.
Belleza y frescura a pesar de que la flor esté difuminada.
Cereal, pinos y Poza de la Sal al fondo.

El páramo corona la fotografía.
Sobrevive pese a todo.
¡Así es la vida!
Todo un símbolo del pasado.
Un buen ejemplar de pastor alemán.

Dios sabrá por donde para en estos momentos.
¡La piedra ha sido labrada con mimo y cariño!
Obra para la posteridad.
La cebada junto al trigo son los cereales "reyes" de La Bureba.
Hasta los dispares de perdigón taladran la placa con el nombre de la calle.
Acacias y el viejo moral escoltan a la iglesia románica del pueblo.
Llegamos al pueblo por la carretera desde Llano de Bureba.
El adobe (material de construcción) poco noble nos recibe.
Rotulación digna para la historia.
Río tranquilo casi todo el año pero cuando llegan las lluvias torrenciales es un peligro por sus desbordamientos.
Barrio de El Castillo; dejamos la casa del cura y de los maestros a nuestra espalda para dirigirnos hasta la ermita.
Calle de la antigua fragua del pueblo.
El hielo castiga pero a menudo no puede con la madre naturaleza.
Adiós al presente y también al futuro.
Sí, hay tantas iglesias y ermitas en la provincia de Burgos que no es fácil llegar a repararlas todas.

Ánimo y a ver si hay suerte en este empeño.
De pequeños siempre subíamos a Poza acompañados de los padres a comprar.
En el libro de Jazmias de la iglesia de Hermosilla dice que este Moral fué plantado el 20 de febrero de 1845 por Mario de Remolino. ¿Conoceís en el pueblo, árboles de más de cien años? ¿Dónde?
No, ninguno.
¿Se puede pescar aquí?
Preciosa estampa primaveral.
Rústicos escalones de piedra.
Planicies con escaso o nulo arbolado.

Esta fue una de las consecuencias más negativas de la Concentración Parcelaria: al confeccionar las parcelas, las excavadoras se encargaron de tirar a tierra gran cantidad de olmos, nogales, manzanos, encinas, etc. para hacer posible esas parcelas.
¡Qué bonita estampa!
Estamos en plena primavera.

Las plantas dan testimonio de ello.
El caserío de Poza de la Sal bajo el páramo.
La gran Mesa de Oña delante de Vds.
La huella de los incívicos llega hasta la caseta del antiguo campo de tiro.
Panorámica tomada desde el camino que sube a Conejeras.
¿Qué flores son estas?
Este año las lluvias que han caído en marzo y abril están acompañando y mucho al buen crecimiento del cereal.

Esperemos que entre mayo y junio también llueva un poco para acabar con éxito la maduración del fruto.
Cartel del pueblo; a sus pies, el río Oca.
También estas viejas acacias están pidiendo el relevo.
Vieja rueda de carro que necesita ser restaurada.
Hasta la vieja tapia del cementerio nos recuerda su estado: Necesita ser reparada con prontitud.
Parece el Amazonas por medio del pueblo.
Bonito estanque.

Por aquí también paso cada vez que voy a Villanueva de Puerta desde La Bureba.