Mensajes enviados por Burgalés:

¡Qué estampa!
Ni el óxido puede con ella.
Parece inmortal.
Castilla: tierra rica en cereales.
Preciosa fotografía: parece un árbol cubierto de nieve.
Y... este año ¿cómo va la cosecha de cerezas?
¡Cuántas veces he pasado por esta carretera!
Estamos esperando que dé sus frutos.
A paseo el colesterol... ¡a merendar!
La naturaleza reconquista lo que en su día fue suyo.
Adiós a la bolera.
¡Qué bien se está a cubierto cuando caen las fuertes heladas y escarchas!
El paso del tiempo deja su huella en las fachadas de los edificios.
¡Cuántas cabezas de ganado hubo en este pueblo en el pasado!
Chimeneas alineadas en lo alto de los tejados.
La hierba cubre todo lo que no está dominando por el cemento o el asfalto.
El óxido también sabe hacer bien su trabajo.
Seco, seco, seco. Un río sin vida.
¿A quién atamos aquí?
La vida es dura para casi... todos.
Bendita primavera.
Y... ¡que duren!
Este sauce llorón frondoso dio mucha guerra a la tubería del agua y lo enviaron a "mejor vida."
Iglesia con su torre y su campanillo que ya no toca.
Chopos y otros árboles a orillas del río Oca (afluente del Ebro)
La blanca pareja.
Calle solitaria con un día nublado.
Resistente puente para un río casi sin agua.
La "rem" término popular para referirse a esta finca rústica plagada de árboles frutales.
En su día se recogieron las juntas de las piedras en plan artesanal por un vecino del pueblo.
Ciruelo a la derecha y guindo a la izquierda: vida en medio de las silenciosas calles.
Chimeneas y antenas coronan los tejados del caserío.
El cauce se seca al llegar a la calle o como mucho, un chorrito de agua se filtra por la reja de la alcantarilla.
Jardín de la plza mayor del pueblo.
Dominantes, encima del viejo muro de piedra.
Hacia el barrio de El valle.
Y... ¡qué ciruelas!
Rucandio: pueblo de viejos recuerdos.

La familia Oruezabal ¿es de este pueblo?
Toda una colección para la historia.
La iglesia parroquial siempre presente.
Ciruelas para todo el pueblo.
Bonito contrate entre la dureza de la roca y la fragilidad de la flor.
Torre siempre vigilante viendo pasar el tiempo.
Donde hay agua, hay vida.
Cauce casi seca en verano.
Sólo espero que coloreen los tomates.
Buena sombra nos cobija.
Callejeando por el pueblo; sólo la sombra nos acompaña.
Frutos para todo el pueblo y... ¡sobran!
Y... ¡qué huerta! la del vecino.
Imagen de película casi de terror.
¿Dónde está la cosechadora?