Mensajes enviados por Burgalés:

Ya toca el relevo.
¡Qué vista más primaveral!
Siguen sobreviviendo a pesar de la falta de tierra en el subsuelo.
Plataneros entrelazados preparándose para dar sombre en el tórrido verano.
Adiós al pasado y casi también al presente.
Todavía se mantiene en pie.
Es una de las pocas higueras que quedan en el pueblo.
Nunca escuche virgen del puenre megusta
Me gustaría que las crónicas se escribieran con: mayúsculas en los nombre propios, separación correcta de palabras, etc. para mantener bien alto de pabellón de nuestro rico idioma castellano. Además, el corrector que ya tiene incorporada la Web de Pueblos de España nos ayuda en este redactado.
Muy buena la he guardado de fondo de pantalla si no te importa ya q trabajo allí
Preciosa puesta de sol.
Digna de un paraíso tropical.
¡Vaya torre!
De entrada me sorprende; parece el filtro de una chimenea de una fábrica.
Creo que es metálica ¿no? Así sí que tendrá una larga duración.

¿Por qué se ha elegido este tipo de construcción?
¡Cuesta subir esta acuesta!
Y crecen con toda su lozanía.
Imagen para el recuerdo y la nostalgia.
Plaza de una insigne deportista invidente: Purificación Santamaría.
Esperando el próximo remolque para pesar su carga cerealística.
Toda una obra de ingeniería con rudimentarios medios técnicos pero una voluntad de hierro.
Habas bien cuidadas y bien mimadas.
Se avecinan cambios en el bar popular. Se va Demetrio y llega Marijóse. Suerte, a la nueva gestora, a vender, a vender a vender. De todas las maneras, estos locales deberían estar subvencionados (como los agricultores), por cumplir una función social y psicológica en los pequeños pueblos.
Suerte para el pueblo y sus vecinos de que haya quien tome el relevo.

No es fácil mantener un negocio como éste que supone una alta dosis de sacrificio y dedicación en un pequeño pueblo.

Deseemos toda la suerte del mundo a la nueva gestora.
Jardín para enmarcar en un cuadro.
Y... ¿este fin de semana no podemos quedar para merendar chuletillas?
Tres símbolos muy clásicos de las tres áreas de la Mancomunidad:
las espigas por La Bureba, el "pendiente de cerezas" por las Caderechas y un torreón del convento de San Salvador por Oña.
Sería de agradecer, un escueto comentario para las nuevas generaciones, cómo se llaman estos útiles y para qué servían.
Según la Real Academia de la Lengua Española el significado de estos útiles del hogar se llaman:

Tenaza: Instrumento de metal, compuesto de dos brazos paralelos enlazados en uno de sus extremos por un muelle semicircular y que por el otro tienen forma propia para coger la leña o el carbón de las chimeneas u otras cosas.

Badil: Paleta de hierro o de otro metal, para mover y recoger la lumbre en las chimeneas y braseros.
¡Vaya banquete! ¡Me apunto yo también!
La gran plaza del pueblo.
Más verde es difícil de conseguir.
Espiga de cebada en espera de ser cosechada.
Estos utensilios son una auténtica reliquia de la cocina de humo o "choricera".
El "centinela" en su garita.
Carreteara solitaria -los fines de semana está mucho más concurrida- y la Mesa de Oña (montes Obarenes) al fondo.
Aguantando crecidas y hasta que el agua descarne las raíces y caiga.
Esperando a su dueña.
Siempre de guardia.
Huerta esperando a que llegue su dueño.
Bonito entrelazado del ramaje de estos plataneros.
Verde, verde, verde...
Y se hizo la luz.
¿Te volveremos a ver abierta algún día?
Aquí ponía la pezuña el animal para ser herrado.
Lugar de herraje del vacuno y de las caballerías de la época.
Flor ligeramente desenfocada.
Uva blanca a discreción.
Veremos como viene este año la cosecha de manzanas.
Panorámica de los tejados del barrio de El Castillo tomada desde el moral de la iglesia.
Encina cubriendo con su ramaje la torre de la iglesia.
Con la mirada puesta hacia lo Alto.
Carretera hacia Cornudilla.
Chopera a la izquierda.
Escalinata de tierra hacia la puerta de acceso a la iglesia.

Hierbas silvestres que lo invaden todo. ¡Qué falta de cuidado tiene esta pequeña montaña!
Sólo divisamos su silueta en medio de la fantasmagórica niebla.
La plaza mayor: lugar de reunión y de tertulia.
¡Que pocos mojones quedan en las tierras parcelas!

Agricultores incívicos se han encargado de hacerlos desaparecer de las fincas por medio de sus poderosos tractores.
El caserío de pueblo parece una isla en medio del verdor que lo rodea.