Entonces el hombre les explicó a sus hijos que todos tenían la razón, porque ellos solo habían visto una de las
estaciones de la vida del
árbol.
El les dijo a todos que no deben de juzgar a un árbol, o a una persona, por solo ver una de sus temporadas, y que la esencia de lo que son, el placer, regocijo y amor que viene con la vida puede ser solo medida al final, cuando todas las estaciones han pasado.