Mensajes de MALVA (Zamora) enviados por Heli:

Iba cayendo la noche, al tiempo que nos acercábamos a Salamanca, cuando se le ocurrió otra brillante idea:
-Os voy a llevar a que conozcáis el pueblo dónde yo estuve trabajando varios meses con una máquina. Ya verás qué vinos más ricos nos tomamos en Villamayor.
-Pero Carlos, que tenemos poco dinero y cómo lo gastemos luego, no llegamos a Béjar.
-Vosotros no os preocupéis que allí nos invitan. Decid que sois primos míos, por parte de la mujer, porque a mí se me nota el acento portugués, y ya está.
Tanto a Carlos Alberto como a nosotros, nos iba entrando una euforia que no temblábamos.
- ¿Cómo va a ir, este hombre, solo hasta Huelva?, ¿y si vamos contigo?
- No hacías mejor cosa, nos decía, os ganáis unos durillos cargando y descargando el camión, y luego os subo, a uno hasta Madrid y a otro hasta Salamanca.
-Venga, tira hasta Huelva, pero déjame que llame a la consigna de la estación de Auto-res, no sea que, por no ir a recogerlas, se deshagan de las maletas que facturé desde León.
Y lo comprobamos según íbamos pasando por los bares y otros establecimientos “rameros”, digo del ramo.
- En aquel bar de allí, nos contaba, una noche casi salgo a navajazos, en el otro de más allá, a uno le calentamos entre otro y yo, en ese puticlub no puedo entrar porque tengo abierta una cuenta y ya no me fían, etc, etc.
De manera que lo que hasta Benavente era un auténtico pedorro, se convirtió, de repente, en un balarrasa de cuidado.
Llegando a Benavente, nos pidió que le esperáramos en un bar que había en el cruce, pues tenía que acercarse a casa, a darse una ducha, coger algo para el viaje y darle el suyo a la mujer, nos imaginamos nosotros. Vimos todo el partido que la selección española empató a cero goles con la de Alemania Democrática y cuando daban la repetición de las jugadas, Carlos Alberto se presentó a recogernos como un calcetín dado la vuelta: lentillas, camiseta ajustada al pecho, pelo algo más revuelto,.. era otro
Al cabo de un rato nos paró Carlos Alberto, un camionero de nacionalidad portuguesa, casado con una de Benavente, a un paso de León. Vestía muy discretamente, sin nada que destacara sobremanera, salvo unas gafas de montura negra, muy típicas en el país vecino. La conversación giraba en torno a lo bien que se vivía en España, sin tener los papeles completamente en regla, pero con su exquisito comportamiento, maldita la falta que le hacían.
¡Segunda noche de “estudios” al cinto!. Al día siguiente acompañamos a Fede, que subió en un autobús plateado de la empresa Fernández, con destino a Zamora, mientras Miguel y yo nos planteábamos la forma de hacer lo propio. Acordamos ir a dedo, pero en lugar de hacerlo cada uno para un lado, decidió acompañarme a Salamanca y desde allí, saldría para Madrid como pudiera.
De manera que, tras pasar la primera noche en Salamanca, relamiéndonos por todo lo que podíamos “estudiar” allí, nos encaminamos a León. Guiados por Pedro Luis, conocimos el famoso barrio del Húmedo, dónde dimos buena cuenta de toda la cerveza que pudimos, a palo seco, sin pincho ni nada. Era mejor gastar el dinero en cerveza o en vino, que ya llenaríamos la tripa con las prometidas excelencias de los frigoríficos de los amigos de Pedro Luis.
De noche llegamos a Salamanca, facturamos los bultos de Miguel y dejamos mi maleta en un piso, en la calle Alfonso IX. Sin deshacerla, ni nada, bajamos a tomar algo al bar Diamante, dónde ponían un morro rebozado que llenaba bien de grasa tanto el verrugo como los hocicos, de manera que hubo que echar mano de las correspondientes servilletas. En una de ellas, de las que quedaban sin usar, claro está, firmamos un compromiso de acompañar a Pedro Luis, de vuelta a León, donde nos enseñaría el ambiente ... (ver texto completo)
Del paso por el piso de Fede, en Zamora, todavía tengo los pelos de punta. Eran los primeros días del curso y ya estaban cenando lechugas mangadas en las huertas cercanas al Ramiro Ledesma y alguna lata sustraída del Sándalo. Nos ofreció algo de cena que, como no podía de otro modo, consistió en un par de huevos fritos en la poca grasa que soltó un cacho de tocino de segunda mano que guardaban en el frigorífico.
Tomando aquella cerveza, charlábamos de lo que iba a ser mi primer año en la Universidad (para ellos ya era el segundo), de lo bonito que era Salamanca y las juergas que se corrían allí los estudiantes. A mí, cada vez me entraban más ganas de ir, sobre todo, cuando Pedro Luis se ofreció a llevarnos con su coche. El plan era el siguiente:
Recogeríamos a Fede, en el piso que tenía alquilado en Zamora, llevaríamos mi maleta al mío en Salamanca y allí mismo facturaríamos las maletas de Miguel con destino ... (ver texto completo)
Después de la fiesta del año 1980, en los últimos y melancólicos días de septiembre, se avecinaba la marcha del pueblo a los lugares dónde cada uno de nosotros estábamos matriculados: Miguel en Madrid, Fede en Zamora y yo en Salamanca. Una tarde estaba tomando una cerveza con nosotros en el bar de Gúmer, un tal Pedro Luis, de Aspariegos, que estaba matriculado de veterinaria, en León y que disponía de un lujo, por aquel entonces. Un R-8.
Pues hoy también me pilláis desganao, así que os dejaré, simplemente cuatro letras.
Buenos días: 22º en Cáceres y 16º en Zamora. Un madrugón menos para las vacaciones.
Mira que ni el chico que trabaja en una multinacional, ni la chica que vive cerca se una gran superficie, ni el chico de las varillas, ni la hermana del de la multi, ni el recien incorporado... Nadie me hace caso. Pues, hala, me atufo y me voy, que ya casi es hora.
No te atufes, corazón. Es que a estas horas es más el hambre que otra cosa. Voy a ir cerrando. Hasta luego.
¡Hombre, el trabajito que cuesta arrastrar esta cortina!.
Andaba Miguel pescudando de tí.
Pues ahora tengo que salir a retocer un par de ganchos de espetera, pero tengo el móvil.
No "sus" habeis percatado, de quien era el zagal, y ha quedado muy claro.
Si, si hombre, sería Ursicino por el comentario de Miguel...
Pero ¿tenéis UHF? ¡Ah perillanes!
Hoy no he tenido mucho tiempo. Ha estado media mañana lloviendo y la gente, como no tiene costumbre, se lía con los paraguas y no hace más que joder varillas.
Di la verdad, JMG, eso está sacado de la "Historia de la moda" y tú lo has cogido unos días antes de que inventaran una prenda que, en estos tiempos, es muy corriente y que aparecerá en el capítulo de mañana: EL PAREO, como si lo viera...
Buenos días. No por mucho madrugar, amanece más temprano, pero si andas listo, puedes escuchar la ronda de temperaturas de RNE: en Cáceres 23º y en Zamora 15º
Que estaba mejor el mamfánfulo o las cañitas frias?
Pero, ¿dónde vás a parar?. El mamfánfulo, cien veces.
Que tenia en penumbra
nuestro rincón en aquel salón
con dos cubiertos y tu canción
y con tus flores en el jarrón.
Se me había olvidado comprar el pan, así que no me ha quedado más remedio que ir a comprarlo y como dijo el otro "me enseñas, ya que pasas, esos paños de Tarrasa, que son de gran calidad", quiero decir que me he tomado un cervecitas frías, frías con un pinchito de mamfánfulo, cada una que ya, ya.
VUELO 888
Bienvenidos a bordo, les habla el Capitán Galdos del vuelo 888 con destino a Punta Cana. El tiempo estimado de vuelo sera de 9 horas con 50 minutos, les recordamos que este es un vuelo de no fumar, y les solicitamos abrocharse sus cinturones, etc, etc, etc.'
Terminado el discurso de bienvenida, el piloto olvida desconectar el altavoz y dirigiendose a su copiloto dice: 'Bueno, Ahora sí!, en cuanto ponga el piloto
automatico, hecho una cagadita y luego le hecho un polvo a la azafata!' ... (ver texto completo)
MORALEJA:
Hasta el rabo, todo es toro. Pero no todo el toro es rabo, como bien sabe Fede.
Azu, mitad incrédula, mitad entusiasmada por la tarea que el camarero, asintiendo con la cabeza, parecía estar dispuesto a evitarle, preguntó si era verdad lo que Pon había dicho. Pero Pon le corrigió, inmediatamente:
- “No, he dicho que con esta ya acabo”.
Se conoce que el taxista les había llevado a tomar la última copa, cerca del hotel, porque al día siguiente había que madrugar para ver más cosas. Se acercaron a la barra, fueron pidiendo lo que querían tomar, cerciorándose de que el camarero era griego cerrado y no entendía ni papa de ningún otro idioma. Cuando le tocó el turno a Pon, seguro de que el camarero no se iba a enterar, le dijo:
-“ ¿Me chupas el rabo?”
Para pedir un taxi no costaba mucho. En cuanto vieras pasar uno, levantabas la mano y allí paraba, como un clavo. Daba igual que viniera gente dentro. Se echaban a un lado y ¡pájaros al cesto!, hasta que se llenara. Una de las veces que utilizaron este transporte, le tocó a Miguel (¿a quién si no?) en el asiento delantero, al lado del taxista, a quien le llegaba la barba, tanto por larga, como por espesa, hasta las proximidades del ombligo. Cuando llegaron a su destino y abonaron el importe, Miguel ... (ver texto completo)
A parte de otras peripecias que pasaron, que probablemente salgan más adelante, en la que ahora voy a contar, era vital el manejo de la lengua propia, que de la griega, ya se encargarían ellos, en cuanto terminaran el viaje los de Malva.
Eso sí, cuando te entienden lo que quieres, te lo ponen aunque tengan que ir a buscarlo al Eroski en el coche línea. Ya tuvieron que ir, con la moto, a buscar no se sabe dónde, una simple botella de whisky, pero la copa se tomó, ¡vamos que se tomó!.
Se pillan, incluso más a deseo, porque como tienen costumbres distintas a las nuestras, o nosotros a las suyas, como no beben las mismas cosas que nosotros y, encima, las sirven de otra manera, resulta difícil tomarse algo a gusto. A lo que hay que añadir, ¿cómo no?, las dificultades del idioma. Creo que para pedir poca ginebra y mucho hielo en el cubata, se decía algo así como “ligo gin, poli pago”, pero en griego y todo.
Cuando fueron a Grecia Charo, Azu, Miguel y Pon, acompañando a Cari y Herminio, que habían organizado la excursión, junto con otros personajes de alta alcurnia, les vino en gana tomarse una copa, como es propio de españoles, más en España, pero también en el extranjero.
Poco a poco voy perdiendo la pereza, así que, a nada que me amisquéis el perro, me pongo a contaros lo de la frase de antes.... ¡Vale, venga! La voy a escribir.
Y con esta ya acabo.
En Valverde del Camino fueron a quemar los votos de las últimas elecciones, junto a una fábrica de botos camperos. Ardieron todos los _otos, tanto los de las urnas como los de la fábrica. ¿Con qué se escribe?
Llevaba la vaca al toro, encima de la baca del coche, Tuve que frenar y se me cayeron las dos _acas. ¿Con qué lo escribiríais?
Por aquí, ya se ha quitao la helada.
Con este ban tres...
Voy a votar y en paz.
Tengo mucha galvana y así no entran ni las copulativas ni las yuxtapuestas.
Yo siempre tube o tuve, que no se como es, más relacón con Angelito el hermano de Pedro. Venia muchos veranos y con mi primo Quique ibamos a Bustillo a ver a las muchachas. Angelito andaba muy enamorao de Mercedes, la hermana de Epi. Ibamos todas las tardes excepto una que andabamos con el famoso cubo de Rubik y se puso modorro que no iba hasta que no lo sacara. Marchamos mi primo y yo para Bustillo y Mercedes se enfadó porque Angelito no habia ido. Yo le dije que no se preocupara, que era muy listo ... (ver texto completo)
Pon "tení" y ya está.
Hasta luego: no te olvides de llevar la ceranda, que sino, no te pueden hacer los agujeros.
Pues a la sombra y con el aire acondicionado a tope. Eso sí, todavía no se han calentado del todo las casas, así que algo podemos dormir. Diquiá unos días, yo te lo diré ¡una vez que se caliente el ladrillo, no hay quien paré dentro, y fuera menos!
Buenos días desde Cáceres. Hoy son 20º aquí y 14º en Zamora. PON estará celebrando lo de PAU.
Uno pregunta por el sexo de los ángeles y el otro lo contesta a cómo venden el tocino en Guijuelo, con que en paz.
Tiene razón Miguel en lo que dice sobre la conversación de PON y JMG. Es como la que tuvieron hace años en una discoteca en Zamora. Uno, no oye nada de un oido y el otro, no ve de un ojo, así que con la música de la discoteca a todo trapo, no eran capaces de entenderse nada de nada. Se vieron negros para hacer coincidir la oreja buena y el ojo sano, pero antes se tuvieron que dar tres o cuatro besos y otros tantos coscorrones.
En un mensaje anterior, acabo de dar una pista de otra anécdota ocurrida en lejanas tierras. si me acuerdo mañana os la cuento.
No sé cómo andará el pego de PON ¿ha llegado a pájaros nuevos? En su casa no corre peligro, como no hay cocheras con pocilgas y paniza como en Malva...
¡Ah no!, quedaba esta. Bueno vosotros veréis dónde andais, pero en casa con el aire acondicionado puesto, se está en la gloria. Ahora coómo se te ocurra asomar el hocico a la puerta de la calle, te acuerdas. ¡Es fuego, lo que hace hoy!