Mensajes de MALVA (Zamora) enviados por Heli:

Pues bien, el día de las familias, era un ensayo general, con las gradas del patio de armas llenas de familiares, del impresionante desfile que tendría lugar al día siguiente, por no sé qué festividad. Por ese motivo había puente en Madrid y como todo el mundo, también los militares de graduación se irían de viaje. El Teniente Coronel tenía pensado llevarse a su mujer y a su hijo al pueblo de los abuelos, para que el chaval aprovechara a soltarse en el manejo de una bicicleta nueva que le habían ... (ver texto completo)
Como ya he dicho, el cuartel del Parque de automóviles, era inmenso porque allí se guardaban numerosos camiones y otros vehículos militares. Tenía muchas naves y talleres grandes que hacían de los recados que hubiera que hacer, un auténtico penadero de paseos interminables.
En cuanto el cabo y los soldados del relevo llegaron a las inmediaciones de la garita y vieron a Miguel, sin gorra, exclamaron, partiéndose de risa:
- ¡Otro que cayó, otro que cayó!.
Cualquiera le silbaba a aquellos jóvenes enfafados en lo suyo, para que le hicieran el favor de devolverle la gorra que había perdido en aquella acción de guerra. Tampoco era plan tirarles con alguna china al cristal, para que dejaran, un momento lo que tenían entre manos, así que no le quedó más remedio que esperar, desmonterado, a que viniera el relevo de la guardia, mientras los toreros de aquel ruedo, terminaban su faena.
Libre, como estaba aquel cuartel de cualquier ataque aéreo, marítimo o terrestre, Miguel puso todo su celo en que no se escapara ningún detalle de las incursiones que se estaban produciendo debajo de su garita. En el primer coche, estaba claro que un amortiguador fallaba, por lo desacompasado de los movimientos, mientras en el segundo andaban, tanto la chica como el chico, conectándose las pinzas, para ver si arrancaban. Se iba sumando a la fiesta algún coche más para alegría de Miguel, que el hombre, ... (ver texto completo)
De manera que llegó el reparto de las garitas donde cada soldado haría la primera guardia y a Miguel le tocó, por asignación de los más veteranos, la garita conocida como “La erótica”. Ese nombre venía porque, al estar el cuartel en un barrio conflictivo, las parejas de novios acudían a aliviar sus calenturas, al cobijo de aquella garita, que daba para un descampado, donde poco a poco, iban llegando coches. Cuando Miguel oyó llegar el primero, se asomó y se quedó extrañado de que dos señores mayores, ... (ver texto completo)
A pesar de estar tan bien colocado, no pudo librarse ni de hacer alguna que otra guardia, ni de alguna broma como esta que voy a contar. Por poneros en antecedentes, a los que no conocéis estos temas, os diré, exagerando una miaja, que en la mili, ya han habido muertos por aparecer sin gorra cuando se debe estar cubierto por el ella. Otro dato a tener en cuenta es que no es fácil encontrar una gorra que cubra todo lo que Miguel lleva encima de los hombros, y muchos menos que encaje bien.
Bueno, pues sigamos con las historias, y que tengamos salud, que es lo que hace falta. Habrá que meter alguna de las de la mili. Por ejemplo de la mili de... Miguel. ¿De quién va a ser?. Resulta que el mozo tuvo que hacerla en el Parque de automóviles de Madrid, un cuartel inmenso, por lo visto, situado en el barrio de San Blas. Estuvo colocado de machaca (asistente para los profanos en esta materia) del coronel. ¿O era del Teniente Coronel? Bueno tampoco nos vamos a pegar por una estrella más o ... (ver texto completo)
Eso sí, siguen bajando, alarmantemente, los índices de audiencia de la cadena, digo del foro. Y eso que este año, al parecer, se ha cogido poco y no hay mucha tarea en las eras, que si no...
... y viendo que no vendía,
el tabernero, también bebía.

Ya van asomando los parroquianos.
Como continuación al violento tema de ayer, vamos hoy con algo más fuerte: la guerra. La guerra que dan algunos donde quiera que vayan...
Buenos días: 20º en Cáceres y 18º en Zamora... y van para arriba.
Cuando llegamos al coche, Pon se disponía a meter la llave para abrir la puerta, en el momento que uno de los mozos, que era pastor, bajito, pero pura fibra y nervio, se dio cuenta de que a Pon se le había escapado una risita y le advirtió:
-“ ¡Y tú, rubio, no te rías, que te pego dieciséis hostias que te parto el flequillo!”.
Ante tan descomunal amenaza, lo que, hasta entonces, habían sido discretas sonrisas, se tornaron, de repente, en tan escandalosas carcajadas, que tuvimos que ir a sujetarlas ... (ver texto completo)
En estos envites y vueltas, íbamos, poco a poco saliendo a la calle, dónde parece que se arreglarían mejor estas cosas, al decir de los ofendidos mozos de Gallegos. En cuanto accedimos a sus deseos y nos personamos en plena calle, el pobre Pacificador, cayó al suelo todo lo largo que era, sin duda esquivando algún puñetazo que se perdió en el aire, porque no sonó más ruido que el que hizo al dar con su cuerpo en los chinacos del suelo. Se sacudió el polvo y algún rasponazo, mientras poco a poco, ... (ver texto completo)
Acabada la música, cerraron la puerta del baile, ganando nuestras caderas la tranquilidad que, por los cubatas, habían ido perdiendo nuestras cabezas. A Miguel y a Pon no se les ocurrió otra cosa que, para medir la resistencia de las suyas, amocharse como los ciervos, a cabezazo limpio. Como no podía ser de otra forma, surgió la chispa. En uno de esos amochones, tiraron un taburete contra la puerta de cristal del baile, que acababan de cerrar, haciendo añicos el cristal y la paz que había reinado, ... (ver texto completo)
El baile era en el bar de Honorato, cuya barra hacía una ele, que terminaba en la puerta que daba acceso al baile. En ese esquinazo nos colocamos al empezar la primera sesión de baile, de tal manera que todo el que intentaba entrar en el mismo, nos obligaba, por la estrechez del sitio, a desplazarnos para atrás o para adelante y a mover las caderas, para que pudiera pasar. Eso fue todo lo que bailamos durante las dos sesiones de baile que permanecimos guardando la puerta. Eso sí, los cubatas iban ... (ver texto completo)
Un par de meses después, con todas las aguas, menos las de la fuente de Gallegos, volviendo a su cauce, llega el primer domingo de octubre, en que Gallegos del Pan celebra el día del Rosario. Si Pon asaltaba el fuerte de casa de Flora, donde su padre guardaba el coche, ya teníamos donde ir a pasar aquel aburrido domingo de otoño: ¡a Gallegos!. A este viaje se apuntaron también Miguel y El Pacificador. Le daremos ese nombre porque su intención, conociendo los hechos acaecidos en verano, era el de ... (ver texto completo)
Cuando acabó con la fontanería, Tsunami, y los que, inútilmente tratábamos de contenerle, nos dirigimos a la escuela, donde los quintos tenían el susodicho baño de limonada. Allí siguió, Tsunami, la obra de albañilería preparando una pecina con el contenido del mencionado baño: vino, agua, naranjas y limones terminaron por el suelo como si tal cosa. Como ya no había nada qué beber, ni qué hacer allí, Tsunami decidió meterse con los remates eléctricos, tan pejigueros en toda obra que se precie y arrancó ... (ver texto completo)
En la búsqueda del baño de la limonada, con que habitualmente se obsequiaba a los forasteros por aquel entonces, nos tropezamos con una fuente pública, réplica de las tres que había en Malva y que tristemente desaparecieron. La pobre fuente de Gallegos, no decía ni pío, estaba allí, medio camuflada en la oscuridad, entre la escuela y la iglesia. No tenía culpa ninguna, pero se llevó, de parte de Tsunami, un par de cantazos en cada uno de sus grifos que no le quedaron más ganas de dar agua.
Así que aquel año, habían preparado su fiesta, los quintos de Gallegos y allí que acudimos los mozos de Malva, no sin antes haber recorrido algún que otro bar, discoteca o ambas cosas, donde íbamos cogiendo el puntillo necesario para afrontar aventuras como la que nos esperaba. Si a alguno no lo nombro, que lo diga, porque no me acuerdo muy bien. Solo sé que Pon, Alfredo, el que nombraremos a partir de ahora como Tsunami y yo. Lo de Tsunami, dicho sea sin ánimo de ofender. En cuanto leáis sus efectos, ... (ver texto completo)
Fue en Gallegos del Pan, el año en que fue quinto el tristemente fallecido, en accidente de tráfico Salvadorín, como sabéis descendiente de los Cabezones de Malva. En atención a Iam, explicaremos que ser quinto era empezar los trámites para incorporarse al Servicio Militar, que hace unos años, en España, era obligatorio. Los nacidos en el mismo año se consideraban quintos y habitualmente hacían fiestas en sus respectivos pueblos, para celebrar que durante un año y pico estarían debajo de una gorra ... (ver texto completo)
Ante la ausencia del cronista de guardia y con permiso de la concurrencia, vamos a añadir otro fascículo a la enciclopedia de Malva. Este podría titularse la delincuencia tangencial, porque los sucesos, le pasaron cingando, por la parte de dentro al delito, pero, para no ser pedante, nos conformaremos con este otro título, más de andar por casa: “Más brutos que la pila un pozo”. En este caso, omitiremos algunos nombres porque no son habituales del foro y no vaya a ser que, el “delito” no haya prescrito ... (ver texto completo)
Me alegro de que Iam, se haya recuperado y de que la gente esté disfrutando de ferias y fiestas.
Por cierto, felicidades a las parras y a los gallos, digo a los Pedros y los Pablos.
Ahora que, por fin parece que ha vuelto internet, buenos días. Esta mañana hubo otro empate a 17º tanto en Cáceres como en Zamora.
Y es que es verdad, estamos teniendo unas noches bastante agradables.
Heli, que estupendo chascarrillo y que bien escrito. Cada vez estoy más convencida de que tenemos unos buenos escritores en este foro. Y con Miguel hay que tener un cuidado....
Gracias MJL. Me imagino que sabréis el porqué de lo del pichón y la era Pedrosa, y si no, que lo cuenten Miguel o JMG, que fueron los protagonistas.
Buen fin de semana a todos y felices fiestas de San Pedro.
MORALEJA:
Si te parece pequeño el pichón que has pillao, cuando llegues a casa, le echas unos titicos de arroz y te callas la boca, pero de manera ninguna, se te ocurra ir por la era Pedrosa.
En esas disquisiciones, se iban aproximando hacia nuestra mesa, al tiempo que Miguel miraba por el rabillo del ojo, esperando que llegaran a su altura. Cuando pasaron por detrás de su silla, se volvió hacia ellas y les gritó bien alto y claro, haciendo que todas las miradas de la sala se dirigieran hacia ellas y dejando helados al que cantaba los números y, por supuesto, a nosotros:
- ¡Guarras!.
Las señoras pasaron tal vergüenza que dejaron de tachar números para no tener que cantar ni línea, ni ... (ver texto completo)
Después de pregonarnos las cuentas de los cartones vendidos y del reparto de premios, empiezan a cantar los números y el silencio se apodera de toda la sala, hasta que los chirridos de la puerta del servicio sonaron como los clarines de la plaza de toros, dando paso, a puerta gayola, a aquellas dos señoras, que se dirigían, muy ufanas ellas, sin prisa, como auténticas veteranas en esos asuntos, hacia sus respectivos sitios. Seguramente, irían comentando, lo desagradable que había sido la meada de ... (ver texto completo)
Al advertir, por los comentarios de desaprobación de las señoras, el error que había cometido, Miguel se disculpó como pudo, aunque sin poder cortar el asunto que le entretenía. Con ello, no consiguió ni el perdón que solicitaba, ni acallar los murmullos de las mujeres, que seguían rezungando mientras corrían los pestillos a sus respectivas puertas.
Antes de la cuarta sacudida (de darse alguna más, hubiera sido paja, según la sabiduría popular), Miguel salió del W. C. y se sentó en su silla, remangándose ... (ver texto completo)
Tampoco tiene costumbre, nuestro amigo, de cerrar la puerta para hacer lo que, por mear un hilín, le lleva un rato largo, como he comprobado infinidad de veces. Como era de esperar, entraron dos señoras a hacer lo propio y se dieron, de bruces, con el culo, la espalda y el pestorejo de Miguel concentrados en atinar con el chorro en el agujero.
Entró por la puerta común que da acceso a los dos servicios, tanto al de hombres como al de mujeres. Como no podía ser de otro modo, tanto por su naturaleza despistada, como por seguir el ejemplo del ilustre médico de Malva, que primero capó al animal y después pescudó si era burro o burra, se metió en el de las mujeres.
Parece que ahora tengo un rato, así que voy con lo prometido:

Hace alrededor de veinte años, (¡se dice bien!) estábamos Cari, Herminio, Charo, Miguel, Choni y yo en el bingo del Zamora C. F. echando unos cartones, por no estar en la calle. Entre cartón y cartón, a Miguel le entraron ganas de ir al W. C. así que, se levantó y se encaminó a la tarea con paso firme y decidido.
Buenos días, chachas. Ando un poco como el Guadiana, pero estoy pensando en un chascarrillo, que acabo de recordar. A ver si puedo escribirlo.
Parece que, durante unos días, no aparecerá mucha gente por el foro, así que aprovecharemos para arreglarnos el tunel carpiano y en paz.
Si no he entendido mal, ayer Concha, se jubiló. Así que enhorabuena y que disfrutes de una larga y feliz jubilación.
Buenos días. En Cáceres 16º y en Zamora 11º.
Bueno, que os tengo que dejar. Voy a dar otra tornadura que hoy parte muy mal la paja y, encima, apaña el trillo. Hasta luego.
De cualquier forma, la reflexión es bonita y da mucho en qué pensar. Dependerá del día, seguramente. Si lo tienes malo, pensarás en los vecinos que se van marchando. Si no lo tienes muy bueno, que digamos, pensarás en los todavía te dan guerrica a tu alrededor. Y si lo tienes bueno, disfrutarás recordando las carreras por la era Pedrosa y planearás, como sea, otro rato de disfrute.
Como pongáis encima del trillo el tema de los vecinos, los pequeños, los mayores, los dioses y las misas, ¿cuándo acabaréis de barajar, de cortar y de repartir las cartas?
Espera que tampoco nos falte, a ninguno, la salud, por lo menos hasta que caigamos malos.
Y si tiene que llover, que llueva, oye, que bien caída, nunca viene mal.
Eso es lo que me gusta a mí, ¡la tranquilidad!. Y la buena vecindad...
Buenos días: 18º en Cáceres y 15º en Zamora. Y ya van dos noches que nos hemos arreglado con el aire que entraba por la ventana. ¡Menos mal!
Después de conocer lo del pucio, a lo mejor resulta que sí, que respiráis con eso y todavía no lo sabéis. Poe otro lado saldría ganando la respiración, porque el pucio es más grande que la nariz, digo yo que cogería má aire.
Lo peor es constiparse y tener que sonarse el pucio dichoso. Os dejo que si no, no termino.
Me vuelvo al tajo a ver si remato unas cerandas antes de comer. Hasta luego.
Hola chachas. Hablando de elefantes y antes de que me ponga con los arremates, os voy a contar un chiste, aunque creo que ya lo he contado alguna vez:
Un hombre caminaba desnudo por la selva. Por detrás se le va acercando una manada de elefantes. El jefe de la manada llega a la altura del hombre y después de caminar junto a él unos metros, mirándole de reojo al pucio, le pregunta:
"Y tú... ¿respiras con eso?"
Mi oreja mucho mejor, espero que los otros convalecientes hayan mejorado del todo. Voy, un rato, al corte.
Se me pasaba esta, la pobre.
He decidido votar también a esta foto porque es el símbolo de la decadencia de nuestro querido pueblo. ¡He dicho!
A ver, los de ahí arriba ¿habéis quedao ya para el trillo o lo dejáis pa después de la primera tornadura?
Hoy es el día de San Juan. Felicidades a todos los Juanes y Juanas.
... y a José el Pintas. ¿O no?