buen negocio el tuyo con las castañas, mándame algunas para el postre! jijijijijiiiijijijiji.
yo ya me voy a cenar, mañana toca diana y tengo que acostarme temprano, si no vuelvo, desearos a todos, felices sueños y feliz miercoles. (no me descuidéis las adivinanzas).
Aqui ahora también está fresquito pero el dia estuvo agradable.
Como no hay nadie me voy a poner a asar castañas.
Que paseis buena noche, Hasta mañana.
buen negocio el tuyo con las castañas, mándame algunas para el postre! jijijijijiiiijijijiji.
Ya nieva por el pueblo, con la lumbre a todo trapo y la calefacción, jejjejjje y sin tener que salir a trabajar....... en la gloria ¡
Siendo así, ¡estupendo!, pero los que tienen que salir?
¡perdón! doña perfecta. jijijijijjiijiijiiijiji.
La medida del amor es mar sin medida. (San Agustín, teólogo y padre de la iglesia)
El hombre que tiene lengua no es hombre, si no puede con ella conquistar a una mujer. (William Shakespeare, escritor nglés)
La mujer, manjar de dioses, guisada a veces por el diablo. (William Shakespeare, escritor inglés)
Soy un zurroncíto
con mil jeremías,
que no tiene clavos
pero sí clavijas.
Hecho cuartos siempre muero,
y suelo enfermar al hombre,
y a éste mismo refrigero;
de un gran rey conservo el nombre,
y castigo al hechicero.
un rodal y un sobeo.
¡que vivan los novios y los invitados! estáis todos muy guapos!
¡buenas tardes, España! día fantástico en la capi, relajación, paseo y tarde de café y descanso, mañama de nuevo, día de trabajo.
¡que vivan los novios y los invitados! estáis todos muy guapos!
el melón.
Primero el cuero,
después el pelo.
el coco.
Colorín, colorán,
pasó por la mar.
Si no te lo digo,
no lo contarás.
el azafrán.
El hombre arruinado lee su condicion en los ojos de los demás con tanta rapidez que él mismo siente su caída. (William Shakespeare, escritor inglés)
Si la mujer es mala se pasa con perderla; si es buena, con perderla nos aseguramos que no lo dejará de ser. (Francisci de Quevedo, escritor español)
Primero el cuero,
después el pelo.
Colorín, colorán,
pasó por la mar.
Si no te lo digo,
no lo contarás.
un moquero.
Don Dorondón va al mercado
llevando cien mil soldados,
todos visten de encarnado.