El príncipe Al Kamel.
Segundo. Capítulo.
Por ese tiempo se efectuó un cambio en la manera de ser de nuestro príncipe, abandonó completamente los estudios y se aficionó a pasear por los jardines del Generalife y a meditar al lado de sus fuentes.
Había aprendido entre otras varias cosas, un poco de música, con la cual se deleitaba la mayor parte del día, así como también gustaba de la poesía.
El filosofo Eben Bonabben, se alarmó y trato de contrariar esas nuevas aficiónes explicándole un severo ... (ver texto completo)
Segundo. Capítulo.
Por ese tiempo se efectuó un cambio en la manera de ser de nuestro príncipe, abandonó completamente los estudios y se aficionó a pasear por los jardines del Generalife y a meditar al lado de sus fuentes.
Había aprendido entre otras varias cosas, un poco de música, con la cual se deleitaba la mayor parte del día, así como también gustaba de la poesía.
El filosofo Eben Bonabben, se alarmó y trato de contrariar esas nuevas aficiónes explicándole un severo ... (ver texto completo)
LEYENDAS GRANAINAS. El príncipe Al Kamel. Tercer capítulo.
El príncipe, ya había agotado toda clase de conocimientos amenos y en cuanto al álgebra, no había que hablarle de ella ni remotamente. Por fortuna, Eben Bonabben aprendió, cundo estaba en Egipto, aprendió el lenguaje de los pájaros con un rabino judío que lo había recibido a su vez en línea directa del sabio Salomón, cuyo conocimiento aprendió éste de la Reina de Saba. No bien le indicó ese estudio, cuando los ojos del príncipe se animaron ... (ver texto completo)
El príncipe, ya había agotado toda clase de conocimientos amenos y en cuanto al álgebra, no había que hablarle de ella ni remotamente. Por fortuna, Eben Bonabben aprendió, cundo estaba en Egipto, aprendió el lenguaje de los pájaros con un rabino judío que lo había recibido a su vez en línea directa del sabio Salomón, cuyo conocimiento aprendió éste de la Reina de Saba. No bien le indicó ese estudio, cuando los ojos del príncipe se animaron ... (ver texto completo)