Respuestas para Victoria Serna,:

Amigos y enemigos
Se cuenta que cierto emperador chino, dijo a los ministros de su gobierno y a los jefes militares que lo rodeaban, pronto destruiré a mis enemigos.
Hola, Victoria:
Feliz finde.
Que lo disfrutes.
Besos.
“Vivo de una sonrisa que usted no supo cuándo me donó” Renato Leduc.
Me alegra que le guste Mi Frase, un saludo desde Colombia.
Hola Noemi, aqui hoy nos llovio mucho, pero es perfecto para limpiar las calles, y asi nos quitara la contaminacion,
Lo mismo te deseo a ti que disfrutes del fin de semana
Un besooooooooooooooooo
Sí, ese terrible enemigo que ataca a todo el mundo, llamado:"contaminación", con las lluvias cede un poco...
En principio, ¡muy feliz sábado y hasta mañana, Victoria!
¡Un besooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooo!
Buenas noches Teo, por lo que veo bosotros no teneis lluvia,
Feliz noche y a disfrutarla,
Un abrazoooooooooooooooo
Buenas noches Victoria, y todo el foro de la Nuez, que descanses, y mañana, vuelve a llover, asique, con paraguas otra vez, jajaja ¡tambien es bonito, ver llover!
felices sueños un besito
Hola Noemi, asi es lo importante es pasarlo bien, y con un buen paraguas, no hay problema, y que llueva que falta hace
Disfruta de la tarde noche
Un besooooooooooooooooooo
¡Hola, Victoria! Es cierto; un poco de lluvia, no viene mal...
¡Qué disfrutes tú también la noche y muy buen fin de semana!
¡Un besooooooooooooooooooooooooo!
Buenas noches Charo, Bonitas fotos nos puso Chindasvinto, esta es muy cerca de la subida a peñafrasco, y muy cerca habia una nogala que hace años se seco, si te fijas el lado derecho se ve la arena blanca, en mis tiempos jovenes esta tierra la utilizabamos para limpiar la madera de la casa,""Que gracia tu me haces recordar tantas cosas,
En la nogala solian parar los camiones para llebar a la gente a Villadiego, los lunes de feria, y mercado, y para nosotros era toda una fiesta,
Feliz noche y que ... (ver texto completo)
Buenas noches Victoria y demás visitantes del foro.

¿La Nuez de Arriba es tu pueblo, Victoria? Esta noche, no, porque me voy a cenar, pero mañana miraré de dar una ojeada a las fotos.

Como veo que Charo también está por aquí, aprovecho para saludaros y desearos buenas noches.
Se cuenta que cierto emperador chino, cuando le avisaron que en una de las provincias de su imperio había una insurrección, dijo a los ministros de su gobierno y a los jefes militares que lo rodeaban: "Vamos. Seguidme. Pronto destruiré a mis enemigos."

Cuando el emperador y sus tropas llegaron a donde estaban los rebeldes, él trató afablemente a éstos, quienes, por gratitud, se sometieron a él de nuevo.

Todos los que formaban el séquito del emperador pensaron que él ordenaría la inmediata ejecución ... (ver texto completo)
Buenas Victoria, ja, ja ya de vuelta, la persistente lluvia anulo los trabajos, y de vuelta a la gran ciudad, que pases un buen y a cobijo finde, glu, glu, glu..... chop, chop, choppppp............
Un mojado abrazoooooooooooooo........... .......
Hola Noemi Cecilia,
Lo mismo que por aqui hoy todo el dia lloviendo,
Yo sali lo mismo ya que tenia cosas que hacer,
Feliz tarde noche
Un besooooooooooooooo
¡Hola, Victoria y muy feliz noche!
Hay que disfrutar aunque llueva.
¡Un besoooooooooooooooooooooo!
Buenas tardes Antonio.
Y sique lloviendo, hoy me toco salir y sin dejar el paraguas ni un rato
Feliz tarde y a disfrutarla, jaajaj ver llover desde casa es una gozada, no tanto si estas en la calle, y tu trabajando, espero estes a cubierto
Un abrazooooooooooooooooooo
pues si que estamos a cubierto si no no podriamos trabajar, estubo casi todo el dia lloviendo y ahora hace bastante viento
a ver mañana que tal se presenta el dia
Buenas noches Teo.
Es verdad y ahora mismo termino de llegar de la calle, justo hoy no paro de llover en toda la tarde, paciencia ¿Verdad?.
Espero disfrutaras del dia y no ley si os llovio,
Feliz tarde noche
Un abrazooooooooooooooooooo
Buenas noches Victoria, ya ha caído agua en Barcelona, pero no tenia que caer tanta agua de una vez, por la parte de Mataro las rieras las han precintado para que no haya ningún problema, por que como empiece a bajar agua del monte alguno pagaría el pato, Victoria dices que no has leído que haya llovido por aquí pues ahora esta la calle mojada algo ha chispeado, principios quieren las cosas, pasalo bien,
un abrazo
Buenos dias Noemi Cecilia
Un feliz dia te deseo,
Nosotros hoy tenemos un dia de lluvia
Un besoooooooooooooo
¡Hola, Victoria y muy buenas noches para tí y demás amigos de la Nuez de Arriba!
Si te consuela, te cuento que por aquí también está lloviendo...
Fui a nadar con Nadia a la mañana y éso nos dió por lo menos una felicidad acuática...
¡Un besoooooooooooooooooooooo!
Buenos dias Marisol,
Encantada de tu visita y te deseo un feliz dia
Aqui te dejo el enlace donde puedes mirar lo que me precuntas, estaba al final del escrito
Un saludo

¿Te atreves?
http://www. clubcultura. com/clubliteratura/clubescrito res/juanrulfo/index. htm
Buenas tardes Victoria Serna. Aunque nunca hayamos intercambiado mensajes, te he leído algunas veces, asi que, como es mi costumbre, se bienvenida al foro de Alconchel de la Estrella y aquí estamos para lo que necesites.
Un saludo desde Barcelona, pasando por Alconchel.
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1 antonio 148.486
2 Victoria Serna, 123.774
Hola Victoria, ¡no me digas que estás en el número 2!
Un besooooooooooooooo y pasa buena tarde
Amigos y enemigos
Se cuenta que cierto emperador chino, dijo a los ministros de su gobierno y a los jefes militares que lo rodeaban, pronto destruiré a mis enemigos.
Se cuenta que cierto emperador chino, cuando le avisaron que en una de las provincias de su imperio había una insurrección, dijo a los ministros de su gobierno y a los jefes militares que lo rodeaban: "Vamos. Seguidme. Pronto destruiré a mis enemigos."

Cuando el emperador y sus tropas llegaron a donde estaban los rebeldes, él trató afablemente a éstos, quienes, por gratitud, se sometieron a él de nuevo.

Todos los que formaban el séquito del emperador pensaron que él ordenaría la inmediata ejecución ... (ver texto completo)
Siembra en ella cariño, alegría, sinceridad fidelidad y bondad.

Camina siempre con la frente en alto, el corazón abierto y el alma presta a perdonar.

Tenemos amigos en las distintas estaciones de nuestra vida. Le damos igualmente diferentes grados de importancia y trascendencia.

Nace de inquietudes, pasatiempos o intereses comunes.
Algunas tardan años en formarse y otras tan solo con unos minutos.
Veras como con los años esta amistad se convierte en una eterna... hermandad.
Lo que hace mágica la amistad es ese don que tiene para crear esperanza, en medio de la desolación y la capacidad de hacer ver a nuestros amigos sus cualidades, recursos y espiritualidad interior.

Los amigos son la luz que día a día iluminan nuestra alma.

Siempre debemos estar agradecidos por su amistad, los de aquí, los de allá, los presentes y los ausentes, los reales y los imaginarios, a aquellos que lo han sido en momentos maravillosos e importantes y a aquellos que diciéndose amigos nos ... (ver texto completo)
Por ella paseas, a lo largo de tu vida, algunas veces es muy largo y placentero, y otras con trampas que nos hacen caer, produciéndonos heridas dolorosas, cuando esto sucede, es mejor alejarse, no sin antes aprender de esa experiencia y perdonar.
Siembra en ella cariño, alegría, sinceridad fidelidad y bondad.

Camina siempre con la frente en alto, el corazón abierto y el alma presta a perdonar.

Tenemos amigos en las distintas estaciones de nuestra vida. Le damos igualmente diferentes grados de importancia y trascendencia.

Nace de inquietudes, pasatiempos o intereses comunes.
Algunas tardan años en formarse y otras tan solo con unos minutos.
Veras como con los años esta amistad se convierte en una eterna... hermandad.
El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.

¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y ... (ver texto completo)
Un jueves...

Y cesó de respirar.

FIN
- ¡Alves! -gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.

- ¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! -clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.

El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques ... (ver texto completo)
El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.

¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y ... (ver texto completo)
Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.

Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentose en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del ... (ver texto completo)
- ¡Alves! -gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.

- ¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! -clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.

El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques ... (ver texto completo)
Llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.

- ¡Dorotea! -alcanzó a lanzar en un estertor-. ¡Dame caña1!

Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.

- ... (ver texto completo)
Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.

Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentose en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del ... (ver texto completo)
A la deriva
[Cuento. Texto completo]
Horacio Quiroga

El hombre pisó algo blancuzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yaracacusú que, arrollada sobre sí misma, esperaba otro ataque.

El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole ... (ver texto completo)
Llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.

- ¡Dorotea! -alcanzó a lanzar en un estertor-. ¡Dame caña1!

Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.

- ¡Te pedí caña, no agua! -rugió de nuevo-. ¡Dame caña!

- ¡Pero es caña, Paulino! -protestó la mujer, espantada.

- ¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!

La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.

-Bueno; esto se pone feo -murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una monstruosa morcilla. ... (ver texto completo)
Benos dias AMA,, B. M.,, Maria Elena, Viki
Un feliz dia os deseo y AMA, aqui sequimos con muchas nubes, espero te llequen ati con mucha agua
Un besooooooooooooooooooo

Poema si fuera Poeta
Si fuera poeta
te cantaría noche y día
hasta ver un bello amanecer…

Las estrellas te regalaría, ... (ver texto completo)
Un saludo para ti también Victoria.... que no se diga que me olvido.
Y este otra pagina, espero sea de tu agrado

Visitá la siguiente página donde encontrarás más cuentos de este genial escritor uruguayo, afincado hasta su muerte en Argentina: http://www. ciudadseva. com/textos/cuentos/esp/quiroga /hq. htm
Gracias Victoria, ya lo encontré, te agradezco la rápida que has sido en contestar. Un saludo cariñoso MARISOL.
Buenos dias Marisol,
Encantada de tu visita y te deseo un feliz dia
Aqui te dejo el enlace donde puedes mirar lo que me precuntas, estaba al final del escrito
Un saludo

¿Te atreves?
http://www. clubcultura. com/clubliteratura/clubescrito res/juanrulfo/index. htm
Y este otra pagina, espero sea de tu agrado

Visitá la siguiente página donde encontrarás más cuentos de este genial escritor uruguayo, afincado hasta su muerte en Argentina: http://www. ciudadseva. com/textos/cuentos/esp/quiroga /hq. htm
Allí lo dejaron pasar la noche. Cuando amaneció se fue. Dicen que antes estuvo en el curato y que hasta le pidió la bendición al padre cura, pero que él no se la dio.
Lo detuvieron en el camino. Iba cojeando, y mientras se sentó a descansar llegaron a él. No se opuso. Dicen que él mismo se amarró la soga en el pescuezo y que hasta escogió el árbol que más le gustaba para que lo ahorcaran.
Tú te debes acordar de él, pues fuimos compañeros de escuela y lo conociste como yo.

-Te reto a leer a Juan ... (ver texto completo)
Efectivamente Victoria, Juan Rulfo es de lo mejor de la literatura. Yo solo he leido Pedro Paramo y el llano en llamas, son fascinantes. Te recomiendo que leas a Jorge Amado. Un saludo.
Acuérdate de Urbano Gómez, hijo de don Urbano, nieto de Dimas, aquél que dirigía las pastorelas y que murió recitando el "rezonga ángel maldito" cuando la época de la gripe. De ésto hace ya años, quizá quince. Pero te debes acordar de él. Acuérdate que le decíamos "el Abuelo" por aquello de que su otro hijo, Fidencio Gómez, tenía dos hijas muy juguetonas: una prieta y chaparrita, que por mal nombre le decían "la Arremangada", y la otra que era rete alta y que tenía los ojos zarcos y que hasta se ... (ver texto completo)
Hola Victoria ¿te importaria decirme a qué obra pertenecen estos fragmentos y su autor? me suena a Garcia Marquez pero no estoy segura; me encanta la literatura sudamericana por lo que agradeceria me contestaras. Un saludo, espero tu respuesta. MARISOL
jaajajj que tonta soy es verdad mientras aqui es otoño por Argentina es primavera, y mientras aqui es invierno alle es verano, jaajajj gracias
Me alegro de que la primavera sea bonita, ya de por si es una estacion linda de verdad.
Un besooooooooooooooooooooooo
Para mí, octubre, dentro de la primavera por aquí, es el mes más bonito.
¡Feliz noche y un besooooooooooooooooooooooooooo ooooooooooooo! (¿alcanzará para cruzar el Atlántico?)
Alicia fue extinguiéndose en su delirio de anemia, agravado de tarde, pero que remitía siempre en las primeras horas. Durante el día no avanzaba su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre. Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima. Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. Apenas podía mover la cabeza. No quiso que le tocaran ... (ver texto completo)
Jordán se acercó rápidamente y se dobló a su vez. Efectivamente, sobre la funda, a ambos lados del hueco que había dejado la cabeza de Alicia, se veían manchitas oscuras.

-Parecen picaduras -murmuró la sirvienta después de un rato de inmóvil observación.

-Levántelo a la luz -le dijo Jordán.

La sirvienta lo levantó, pero enseguida lo dejó caer, y se quedó mirando a aquél, lívida y temblando. Sin saber por qué, Jordán sintió que los cabellos se le erizaban.

- ¿Qué hay? -murmuró con la voz ronca.

-Pesa mucho -articuló la sirvienta, sin dejar de temblar.

Jordán lo levantó; pesaba extraordinariamente. Salieron con él, y sobre la mesa del comedor Jordán cortó funda y envoltura de un tajo. Las plumas superiores volaron, y la sirvienta dio un grito de horror con toda la boca abierta, llevándose las manos crispadas a los bandós. Sobre el fondo, entre las plumas, moviendo lentamente las patas velludas, había un animal monstruoso, una bola viviente y viscosa. Estaba tan hinchado que apenas se le pronunciaba la boca.

Noche a noche, desde que Alicia había caído en cama, había aplicado sigilosamente su boca -su trompa, mejor dicho- a las sienes de aquélla, chupándole la sangre. La picadura era casi imperceptible. La remoción diaria del almohadón había impedido sin duda su desarrollo, pero desde que la joven no pudo moverse, la succión fue vertiginosa. En cinco días, en cinco noches, había vaciado a Alicia.

Estos parásitos de las aves, diminutos en el medio habitual, llegan a adquirir en ciertas condiciones proporciones enormes. La sangre humana parece serles particularmente favorable, y no es raro hallarlos en los almohadones de pluma.

¿Querés leer más cuentos como este?
Visitá la siguiente página donde encontrarás más cuentos de este genial escritor uruguayo, afincado hasta su muerte en Argentina: http://www. ciudadseva. com/textos/cuentos/esp/quiroga /hq. htm ... (ver texto completo)
- ¡Jordán! ¡Jordán! -clamó, rígida de espanto, sin dejar de mirar la alfombra.

Jordán corrió al dormitorio, y al verlo aparecer Alicia dio un alarido de horror.

- ¡Soy yo, Alicia, soy yo!

Alicia lo miró con extravió, miró la alfombra, volvió a mirarlo, y después de largo rato de estupefacta confrontación, se serenó. Sonrió y tomó entre las suyas la mano de su marido, acariciándola temblando.

Entre sus alucinaciones más porfiadas, hubo un antropoide, apoyado en la alfombra sobre los dedos, ... (ver texto completo)
Alicia fue extinguiéndose en su delirio de anemia, agravado de tarde, pero que remitía siempre en las primeras horas. Durante el día no avanzaba su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre. Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima. Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. Apenas podía mover la cabeza. No quiso que le tocaran ... (ver texto completo)
Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole calma y descanso absolutos.

-No sé -le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja-. Tiene una gran debilidad que no me explico, y sin vómitos, nada... Si mañana se despierta como hoy, llámeme enseguida.

Al otro día Alicia seguía peor. Hubo consulta. Constatóse una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia ... (ver texto completo)
- ¡Jordán! ¡Jordán! -clamó, rígida de espanto, sin dejar de mirar la alfombra.

Jordán corrió al dormitorio, y al verlo aparecer Alicia dio un alarido de horror.

- ¡Soy yo, Alicia, soy yo!

Alicia lo miró con extravió, miró la alfombra, volvió a mirarlo, y después de largo rato de estupefacta confrontación, se serenó. Sonrió y tomó entre las suyas la mano de su marido, acariciándola temblando.

Entre sus alucinaciones más porfiadas, hubo un antropoide, apoyado en la alfombra sobre los dedos, que tenía fijos en ella los ojos.

Los médicos volvieron inútilmente. Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente cómo. En la última consulta Alicia yacía en estupor mientras ellos la pulsaban, pasándose de uno a otro la muñeca inerte. La observaron largo rato en silencio y siguieron al comedor.

-Pst... -se encogió de hombros desalentado su médico-. Es un caso serio... poco hay que hacer...

- ¡Sólo eso me faltaba! -resopló Jordán. Y tamborileó bruscamente sobre la mesa. ... (ver texto completo)
Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Ella lo quería mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle, echaba una furtiva mirada a la alta estatura de Jordán, mudo desde hacía una hora. Él, por su parte, la amaba profundamente, sin darlo a conocer.

Durante tres meses -se habían casado en abril- vivieron una dicha especial.

Sin duda hubiera ella ... (ver texto completo)
Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole calma y descanso absolutos.

-No sé -le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja-. Tiene una gran debilidad que no me explico, y sin vómitos, nada... Si mañana se despierta como hoy, llámeme enseguida.

Al otro día Alicia seguía peor. Hubo consulta. Constatóse una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia ... (ver texto completo)
Dicen que su tío Fidencio, el del molino, le arrimó una paliza que por poco lo deja parálisis, y que él, de coraje, se fue del pueblo.
Lo cierto es que no lo volvimos a ver sino cuando apareció de vuelta aquí convertido en policía. Siempre estaba en la plaza de armas, sentado en la banca con la carabina entre las piernas y mirando con mucho odio a todos. No hablaba con nadie. No saludaba a nadie. Y si uno lo miraba, él se hacía el desentendido como si no conociera a la gente.
Fue entonces cuando ... (ver texto completo)
Allí lo dejaron pasar la noche. Cuando amaneció se fue. Dicen que antes estuvo en el curato y que hasta le pidió la bendición al padre cura, pero que él no se la dio.
Lo detuvieron en el camino. Iba cojeando, y mientras se sentó a descansar llegaron a él. No se opuso. Dicen que él mismo se amarró la soga en el pescuezo y que hasta escogió el árbol que más le gustaba para que lo ahorcaran.
Tú te debes acordar de él, pues fuimos compañeros de escuela y lo conociste como yo.

-Te reto a leer a Juan ... (ver texto completo)
Quizá entonces se vió malo, o quizá ya era de nacimiento.
Lo expulsaron de la escuela antes del quinto año, porque lo encontraron con su prima "la Arremangada" jugando a marido y mujer detrás de los lavaderos, metidos en un aljibe seco. Lo sacaron de las orejas por la puerta grande entre el risón de todos, pasándolo por una fila de muchachos y muchachas para avergonzarlo. Y él pasó por allí, con la cara levantada, amenazándolos a todos con la mano y como diciendo: "Ya me las pagarán caro".
Y después ... (ver texto completo)
Dicen que su tío Fidencio, el del molino, le arrimó una paliza que por poco lo deja parálisis, y que él, de coraje, se fue del pueblo.
Lo cierto es que no lo volvimos a ver sino cuando apareció de vuelta aquí convertido en policía. Siempre estaba en la plaza de armas, sentado en la banca con la carabina entre las piernas y mirando con mucho odio a todos. No hablaba con nadie. No saludaba a nadie. Y si uno lo miraba, él se hacía el desentendido como si no conociera a la gente.
Fue entonces cuando ... (ver texto completo)
Era cuñado de Nachito Rivero, aquel que se volvió tonto a los pocos días de casa­do y que Inés, su mujer, para mantenerse tuvo que poner un puesto de tepeche en la garita del camino real, mientras Nachitose vivía tocando canciones todas refinadas en una mandolina que le prestaban en la peluquería de don Refugio.
Y nosotros íbamos con Urbano a ver a su hermana, a bebernos el tepeche que siempre le quedábamos a deber y que nunca le pagábamos, porque nunca teníamos dinero. Después hasta se quedó sin ... (ver texto completo)
Quizá entonces se vió malo, o quizá ya era de nacimiento.
Lo expulsaron de la escuela antes del quinto año, porque lo encontraron con su prima "la Arremangada" jugando a marido y mujer detrás de los lavaderos, metidos en un aljibe seco. Lo sacaron de las orejas por la puerta grande entre el risón de todos, pasándolo por una fila de muchachos y muchachas para avergonzarlo. Y él pasó por allí, con la cara levantada, amenazándolos a todos con la mano y como diciendo: "Ya me las pagarán caro".
Y después ... (ver texto completo)
Ese Urbano Gómez era más o menos de nuestra edad, apenas unos meses más grande, muy bueno para jugar a la rayuela y para las trácalas. Acuérdate que nos vendía clavellinas y nosotros se las comprábamos, cuando lo más fácil era ir a cortarlas al cerro. Nos vendía mangos verdes que se robaba del mango que estaba en el patio de la escuela y naranjas con chile que compraba en la portería a dos centavos y que luego nos las revendía a cinco. Rifaba cuanta porquería y media traía en el bolso: canicas ágata, ... (ver texto completo)
Era cuñado de Nachito Rivero, aquel que se volvió tonto a los pocos días de casa­do y que Inés, su mujer, para mantenerse tuvo que poner un puesto de tepeche en la garita del camino real, mientras Nachitose vivía tocando canciones todas refinadas en una mandolina que le prestaban en la peluquería de don Refugio.
Y nosotros íbamos con Urbano a ver a su hermana, a bebernos el tepeche que siempre le quedábamos a deber y que nunca le pagábamos, porque nunca teníamos dinero. Después hasta se quedó sin ... (ver texto completo)
La debes haber conocido, pues era muy discutidora y cada rato andaba en plei­to con las vendedoras en la plaza del mercado porque le querían dar muy caros los jitomates, pegaba gritos y decía que la esta­ban robando. Después, ya pobre, se le veía rondando entre la basura, juntando rabos de cebolla, ejotes ya sancochados y alguno que otro cañuto de caña "para que se les endulzara la boca a sus hijos". Tenía dos, como ya te digo, que fueron los únicos que se le lograron. Después no se supo ya de ella.
Ese Urbano Gómez era más o menos de nuestra edad, apenas unos meses más grande, muy bueno para jugar a la rayuela y para las trácalas. Acuérdate que nos vendía clavellinas y nosotros se las comprábamos, cuando lo más fácil era ir a cortarlas al cerro. Nos vendía mangos verdes que se robaba del mango que estaba en el patio de la escuela y naranjas con chile que compraba en la portería a dos centavos y que luego nos las revendía a cinco. Rifaba cuanta porquería y media traía en el bolso: canicas ágata, ... (ver texto completo)
Acuérdate de Urbano Gómez, hijo de don Urbano, nieto de Dimas, aquél que dirigía las pastorelas y que murió recitando el "rezonga ángel maldito" cuando la época de la gripe. De ésto hace ya años, quizá quince. Pero te debes acordar de él. Acuérdate que le decíamos "el Abuelo" por aquello de que su otro hijo, Fidencio Gómez, tenía dos hijas muy juguetonas: una prieta y chaparrita, que por mal nombre le decían "la Arremangada", y la otra que era rete alta y que tenía los ojos zarcos y que hasta se ... (ver texto completo)
La debes haber conocido, pues era muy discutidora y cada rato andaba en plei­to con las vendedoras en la plaza del mercado porque le querían dar muy caros los jitomates, pegaba gritos y decía que la esta­ban robando. Después, ya pobre, se le veía rondando entre la basura, juntando rabos de cebolla, ejotes ya sancochados y alguno que otro cañuto de caña "para que se les endulzara la boca a sus hijos". Tenía dos, como ya te digo, que fueron los únicos que se le lograron. Después no se supo ya de ella.
Teo a estar solos yo tambien me acostumbre, y lo tome con paciencia, cuando me canso me paso al facebook, y asi cambio de aires
Feliz tarde
Un abrazoooooooooooooooooo
Hola Vitori, ¡ya vendran los nietos, jajaja y despues ¡solo cariñitos a ellos! buena noche guapa, que tengas bellos sueños, besin