Cuando tengas mi edad, verás como aún se pasan con mayor rapidez. Dicen los filósofos que se trata de vivir cada momento, con la mayor intensidad. Pero hay veces que uno no encuentra el botón ese............
el de la intensidad? je! je! tu lo que tienes que hacer es no acaparar tanto....
hola Ofelia! no te preocupes mujer! a todos nos pasa que hay dias mas liados que otros.....
? eh! chic@s hay calechillo?
mira que estaba yo reclamandote!
y yoli... hace que no coincido con ella...... un monton!
que raro que fermi no asome por aqui...
tampoco hay que querer que los dias pasen muy deprisa.... pero es que mi espalda tiene ganas de perder un poco de vista al ordenador....
pues bien.... con ganas de que acabe la semana.... pero bueno! con calma....
Me alegro de que las alemanas hayan llegado sanas y salvas, Carlitos.
Como estás tú, campeón?
Hola Presi! que tal se presenta el dia?
Buenos dias Carlos! asi que ya están en Deutschland..... pues bien!
Buenos dias Canales! seguimos con lluvia! (el dia que veamos otra vez el sol se nos hará raro...) a ver que tal se da la mañana!
pues me parece que ya no..... bueno! pues nada, sigo... que era por hacer una pausa antes de arrancar la tarde, je! je! chao!
Fermi, Lili, Sandra.....
Buenas tardes!
quien anda?
Una de las exposiciones que hacemos a lo largo de este artículo es que, el tráfico ilegal de antigüedades, está íntimamente ligado al de las falsificaciones. Como veremos, son las mismas redes mafiosas las que ejecutan una y otra actividad, con una salvedad: Las falsificaciones, por lo general, las realizan pequeños talleres artesanos que no solamente las venden a las redes anteriores, sino a los comerciantes de recuerdos para turistas como simples reproducciones. Es decir, la misma pieza, procedente ... (ver texto completo)
Vuelvo a dedicar atención a los ushabtis por dos motivos muy importantes: Son las piezas que los ladrones de tumbas más han extraído y las que más se han falsificado. Ello se debe a su vez a otros dos motivos: Por ser las más numerosas, y por su pequeño tamaño. El Ushabti es una pieza fácil de vender en el mismo Egipto y también fácil de sacar del país mezcladas con cualquier otro cargamento.
En concreto, en la tumba de Seti I, se llegaron a encontrar más de 700. Los ushabti mas curiosos son aquellos que no solo se han colocado de una u otra forma en la tumba, sino que incluso, reposaban en su propio y particular pequeño ataúd o sarcófago, y aun cuando a veces estos últimos se han encontrado desnudos yaciendo sobre cojines o fajas de lino, en otras ocasiones hasta fueron vendados igual que si de una momia se tratase.
La disposición de los ushabti en las tumbas no era algo uniforme: en ocasiones, se ponían directamente sobre la momia; otras veces, se situaban al lado del sarcófago del difunto; muchos estaba desparramados por el suelo; y en el caso de altos funcionarios o de los mismos faraones, se introducían gran cantidad de ellos en cajas especiales, que podían contener hasta 365 figuras, (se supone que para que dispusieran de sirvientes todos los días del año).
En cuanto a su forma general, solían tener aspecto momiforme, llevando en muchos casos herramientas y útiles diversos en las manos. Algunos ushabti de madera hechos específicamente para mujeres, iban así mismo adornados con pectorales dorados y brazaletes.
A lo largo del tiempo se fabricaron ushabti de todos los materiales posibles: alabastro, fayenza (pasta de vidrio), basalto, arenisca, granito, diorita, pórfido, piedra caliza, cerámica esmaltada, barro cocido, madera, etc., siendo también muy variados sus tamaños, ya que se han encontrado desde figuras que tenían solo unos pocos centímetros de longitud, hasta otras de más de un metro, (como por ejemplo la hallada en la tumba del rey nubio Taharq, que medía 1,21 mts. de alto).
De este modo, el conjuro solo podría hacerlo efectivo aquel a quien representaba. Sin embargo, durante la dinastía XVIII y posteriores esta costumbre se cambió, pasando a escribirse entonces el capítulo VI del Libro de los Muertos, el cual contiene precisamente la Fórmula para que un ushabti ejecute los trabajos para alguien en el Más Allá:
" ¡Oh ushabti por....! [aquí se ponía el nombre del difunto]: si soy llamado, si soy designado para hacer todos los trabajos que se hacen habitualmente en el ... (ver texto completo)
Por último hay quienes opinan, creo que acertadamente, que proviene de la madera de un árbol cuyo nombre en trascripción del antiguo egipcio (el aficionado puede ver mi libro: "Las claves de los jeroglíficos") se pronunciaba aproximadamente así.
Aunque se han encontrado ushabti en casi todas las épocas, (desde la dinastía VI hasta la época de la dominación romana), sus formas y características han variado con el paso de los siglos. Así por ejemplo, si en un comienzo las figuras no llevaban ningún ... (ver texto completo)
Por ello, la palabra ushabti suele traducirse por "el que responde", aunque también se cree que podría derivar de Shauabti, término que en una antigua lengua africana designaba a las víctimas funerarias, es decir, aquellas víctimas que en tiempos primitivos se sacrificaban en los funerales de jefes importantes para que trabajasen para su amo en el otro mundo
Su función era muy sencilla: una vez el difunto estuviese en el Más Allá, en cada momento que tuviese la obligación de realizar algún trabajo, (cavar acequias, irrigar campos cultivados, transportar arena...), pronunciaba un conjuro a través del cual la figurilla se convertía en un sirviente, y de esta forma era este ultimo quien ejecutaba la tarea asignada.
Como dije anteriormente con el nombre de Ushabti se conocen unas pequeñas y simples estatuillas con forma de un trabajador o una momia, que a veces por centenares se colocaban en las tumbas.
Tras mucho preguntar, hablar (y dar propinas), finalmente en alguna casa nos mostraron pequeños trozos de estuco pintado arrancado de las tumbas; el resto de lo que hubieran extraído (lo que posiblemente "alguien" seguiría haciendo), habían ido a manos de los peristas que hacían de intermediarios con las redes del tráfico ilegal de antigüedades. Dichas redes se encargarían de mandar fuera del país lo más interesante, mientras que comerciantes locales (como el que había visitado) venderían el resto.
El acceso que daba paso a la necrópolis subterránea estaba sellado y guardado, pero, como había supuesto, algunos muchachos (más bien niños) de los barrios limítrofes habían encontrado algún otro acceso (en realidad el que se había explorado oficialmente también lo había encontrado un niño que husmeaba entre las obras) Pese a estar las galerías en parte inundadas por tener bajo ellas una capa freática, "alguien" se las agencio para sacar lo que pudo de los cientos de enterramientos que al parecer ... (ver texto completo)
Las obras de la autovía que será una avenida y circunvalación estaban en plena actividad, habían sido detenidas tras descubrir al hacer los cimientos para los pilares de un paso elevado, un acceso a las catacumbas que formaban parte de la antigua necrópolis de la ciudad. Los arqueólogos habían trabajado durante un tiempo y ahora, en espera de una nueva campaña, se limitaban a una exploración, más que excavación, de pura rutina.
Como no teníamos prisa, estábamos en oriente, allí el ritmo es distinto y se contagia, visitamos antes las zonas de excavación arqueológica de la ciudad, sobre todo en la costa:
-Hamed, yo lo que quiero es visitar la necrópolis descubierta en las obras de la autovía de la costa. Me han dicho que "alguien" de la zona ha encontrado accesos y sacado objetos que ahora vende -le dije sin tapujos.
El muchacho se encogió de hombros, se guardó la propina, y me acompañó al taxi que pedimos desde el hotel.
Hamed no era una enciclopedia viviente pero al menos estaba bien informado, mejor que muchos guías de agencia. Por desgracia estaba acostumbrado a tratar con turistas que se contentan con visitar unas cuantas tiendas de recuerdos y artesanía que les recomendaba por ser: -"las mejores, señor"-, Por supuesto que eran las mejores, es decir, las que le daban más comisión.
El contacto inicial había sido muy sencillo y puede hacerlo –al menos intentarlo- cualquier turista o aficionado, me había limitado a preguntar en la conserjería del hotel por alguien que me pudiera vender piezas egipcias "algo antiguas" y que "por supuesto fueran totalmente legales". Me buscaron un guía que chapurreaba algo de inglés (como yo, así que nos entendíamos bastante bien). El guía se llamaba Hamed, era un muchacho despierto, ojos de mirada viva e inteligente que me recordaban los dibujados ... (ver texto completo)
Regateamos, como es de rigor, durante mucho rato. Salí de la tienda con la promesa de volver al día siguiente para ver nuevas piezas y con el ushabti en el bolsillo, primorosamente envuelto en un trozo de algodón atado con bramante.
Yo estaba seguro de que en algún lugar de la pequeña tienda donde nos encontrábamos habría, al menos, un saquito lleno de "piezas únicas". Me habían informado que últimamente abundaban los ushabtis, lo que no eran tan raro teniendo en cuenta que en cada enterramiento que los ladrones de tumbas encontraran podrían aparecer docenas e incluso cientos de ushabtis por cada cuerpo; eso sin contar las piezas que hábiles artesanos elaboraban según los métodos tradicionales y que, lo mismo servían para vender ... (ver texto completo)
-Sí, me interesa, pero -me apresuré a añadir- por supuesto que no en ese precio -no le dejé responder-. Usted sabe que me ha pedido demasiado.
-Me gustaría dejárselo más barato, pero me es totalmente imposible. Yo, ya pagué casi esa misma cantidad por esta pieza única -lo dijo una cara mezcla de pena y seriedad-.
Era verano, estaba en Alejandría y, por descontado, hacía mucho calor.
Mientras le daba vueltas entre los dedos de la mano derecha a un pequeño ushabti, pensé que alguien le había jorobado a un antiguo egipcio su jubilación o, lo que era peor, su vida eterna. Bueno, realmente la pieza estaba intacta, así que el ka del muerto podía estar allí, incluso podía ser el de una bella egipcia. Algo más animado con este último pensamiento, contesté al hombre que estaba sentado frente a mí, y que hacía un ... (ver texto completo)
Simplemente deberían responder a la llamada al trabajo que le correspondía hacer al difunto. Estos ushabtis también tenían otra utilidad, servir de soporte al ka del muerto en caso de que su momia fuera destruida, algo así como un cuerpo de repuesto, esa había sido su función original, por eso tenían forma de cuerpo momificado.
Se trataba de los ushabti, unas pequeñas figuras con las que se le enterraba, y que cobrarían vida (como él mismo) en el Más Allá. En realidad los ushabtis no eran sirvientes del difunto, su mismo nombre que significa "el que responde", nos lo indica.
O si por el contrario era un mundo "mágico", esto es, espiritual; como nuestro Cielo cristiano, lo que parece más probable. En todo caso era un lugar donde el difunto iba a reproducir su vida terrena, con una importante salvedad; podía librarse del trabajo físico, que otros harían por él. En lugar de seguridad social, los sacerdotes egipcios habían desarrollado un rito por el cual el jubilado-difunto tendría servidores que harían por él sus labores.
Pese a todas las fantasías y elucubraciones de los egiptólogos, lo cierto es que no sabemos con certeza si los egipcios consideraban que su "paraíso" era un lugar físico situado en un lugar lejano de este mundo, siempre al oeste, naturalmente.
El "paraíso", el lugar de los muertos egipcio, estaba situado al oeste, allí donde se pone el Sol. Para un egipcio, que situaba su vida en el eje del Nilo era sencillamente: "a la otra orilla".
Los antiguos egipcios concebían la muerte como una especie de jubilación, en unos tiempos en que conceptos actuales como: "retiro", "pensión", "ocio de la tercera edad", y otros semejantes, eran totalmente desconocidos. El Más Allá, la otra vida, o como queramos llamarlo, era para ellos algo así como para los ingleses de hoy en día una vida de pensionistas en Marbella.
Sólo podemos asegurar:
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Que existen suficientes indicios que señalan a la Gran Pirámide, como la primera y más antigua pirámide de Egipto.
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Que Keops no fue su constructor, por lo que su datación en la IV Dinastía es totalmente errónea.
Y nosotros..., ¿no nos mojamos?, ¿no damos nuestra opinión?, ¿preferimos seguir criticando a diestro y siniestro sin aventurarnos a formalizar una teoría como el que más?.
Su inmensa figura recortada por el cielo de la meseta de Giza, desafía la lógica humana y se burla siglo tras siglo de todas las conclusiones precipitadas de aquellos que tratan de amoldar sus formas e historia a su conveniencia, conocimientos y prejuicios de cada época.
CONCLUSIONES
Tumba, templo, biblioteca en clave del saber humano, reactor nuclear, baliza para naves espaciales, generador de energías desconocidas o simple montón de piedras producto de la locura del hombre, la Gran Pirámide, sea cual sea su función o funciones sigue constituyendo uno de los enigmas de mayor envergadura al que el hombre se puede enfrentar. Lo es ahora y lo fue también en tiempos de Heródoto, Diodoro de Sicilia o Napoleón.
A menudo se asegura (no deja de ser una huida hacia adelante) que las pirámides sólo eran las tumbas de las almas de los difuntos faraones, y que sus cuerpos eran depositados en otro lugar. Parece que el sentido pragmático de los antiguos egipcios era totalmente nulo, y que el sustento diario les venía regalado del cielo, porque sino, no se entiende una tumba de 2.500.000 de bloques de piedra, y la ruina de un estado y toda una dinastía real como una y otra vez nos aseguran que sucedió con la locura ... (ver texto completo)
Y de nuevo volvemos al terreno de la especulación (¿cuántas veces van ya?), al tratar de averiguar el verdadero uso de las pirámides, y más concretamente el de la Gran Pirámide.
En el día señalado, los más modernos equipos de conservación para recibir a tan importante invitado de 4.600 años de antigüedad, se quedaron mudos de sorpresa cuando el propio Zakaria Goneim, tras introducir su cabeza en el interior del sarcófago, aseguraba desconsolado que, no había nada ni nadie en el interior del féretro. Posteriores análisis químicos reafirmaron categóricamente la total ausencia de restos orgánicos. Entonces..., ¿dónde estaba el muerto?.
El perfecto estado del sarcófago, realizado en un sola pieza de un gran grosor, con una puerta corredera, provoco retrasar la operación de apertura de éste, hasta el 26 de julio. Este retraso aumentó más el interés entre los medios de comunicación y la opinión pública, que siguieron expectantes el gran acontecimiento.