Ella, mi pequeña quiero decir, no me miraba. Fue cuando ya habíamos perdido de vista la ciudad. Él se echó a un lado y paró el
coche. Los de delante daban voces los dos, no se por qué discutían. La madre de él no decía nada, ya antes había empezado a decir algo y ella la corto con muy malos modales. Tampoco los niños decían nada. Él bajó del coche y cerro de un portazo, le dio la vuelta, abrió la
puerta del lado de los niños, y me agarró por el collar.
Yo no entendí. Quizá quería que hiciese pis,
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