Un hombre se sienta en un
tren frente a una voluptuosa rubia que llevaba una pequeña minifalda puesta. Aunque quisiera, no era capaz de retirar su mirada de los muslos de ella. Como era de esperar, se da cuenta de que va sin ropa interior. La rubia se da cuenta de que él la mira ahí, y le dice:
¿Me estás mirando la vagina?
Sí, disculpa -responde el hombre, tras quitar su mirada.
Está bien -responde la mujer- es muy talentosa, mira esto, voy a hacer que mi vagina te mande un beso.
Increíblemente,
... (ver texto completo)