Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

Llega el 19 de abril de 1810. La Junta establecida ese día nombra a Bolívar, en compañía de Luis López Méndez y de Andrés Bello, comisionado ante el Gobierno Británico. Cumplida su misión, Bolívar regresa de Londres a fines del mismo año. En Inglaterra ha visto el funcionamiento práctico de las instituciones. En el seno de la Sociedad Patriótica de Caracas es uno de los más ardientes abogados de la Independencia, que el Congreso proclama el 5 de julio de 1811. Bolívar se incorpora al Ejército, y ... (ver texto completo)
Vive ahora como un joven aristócrata, atento al fomento de sus haciendas, y en 1808 sostiene un sonado pleito con Antonio Nicolás Briceño por los linderos de una de ellas; pero piensa siempre en el porvenir del país. En las reuniones que él y su hermano Juan Vicente celebran con sus amigos en la quinta de recreo que poseen en Caracas a orillas del río Guaire, se habla de literatura, pero también se hacen planes para la Independencia de Venezuela.
En la capital del naciente Imperio Francés los placeres de una vida social, mundana, y los estímulos de orden intelectual, comparten la atención de Bolívar, no menos que el espectáculo fascinante de una Europa en plena ebullición política. Frecuenta teatro, tertulias y salones, donde conoce a bellas mujeres, pero trata igualmente a sabios como Alejandro de Humboldt y Amado Bonpland, y asiste a las conferencias y a los cursos libres de estudios donde se divulgan los conocimientos y las teorías más ... (ver texto completo)
A comienzos de 1799, viajó a España. En Madrid, bajo la dirección de sus tíos Esteban y Pedro Palacios y la rectoría moral e intelectual del sabio Marqués de Ustáriz, se entregó con pasión al estudio. Recibió allí la educación propia de un gentilhombre que se destinaba al mundo y al ejercicio de las armas: amplió sus conocimientos de historia, de literatura clásica y moderna, y de matemáticas, inició el estudio del francés, y aprendió también la esgrima y el baile, haciendo en todo rápidos progresos. ... (ver texto completo)
La vocación de Bolívar era el ejercicio de las armas. En enero de 1797, ingresó como cadete en el Batallón de Milicias de Blancos de los Valles de Aragua, del cual había sido Coronel años atrás su propio padre. No tenía aún 14 años cumplidos. En julio del año siguiente, cuando fue ascendido a Subteniente, se anotaba en su hoja de servicios: «Valor: conocido; aplicación: sobresaliente». El adiestramiento práctico en los deberes militares lo combinaba Bolívar con el aprendizaje teórico de materias ... (ver texto completo)
Antes y después de ser alumno suyo, tuvo Bolívar otros maestros en Caracas, entre los cuales se cita a Carrasco y a Vides, quienes le dieron lecciones de escritura y de aritmética, a Fray Jesús Nazareno Zidardia, al Presbítero José Antonio Negrete, profesor de Historia y de Religión, y a Guillermo Pelgrón, preceptor de latinidad. Recibió también lecciones particulares de Historia y de Geografía que le dio don Andrés Bello (1781-1865), quien atesoraba ya en su juventud el caudal de conocimientos que ... (ver texto completo)
En julio de 1795, cuando cumplía 12 años, sufrió una crisis muy propia de la primera adolescencia: huyó del lado de su tío, para acogerse a la casa de su hermana María Antonia y de su marido, hacia quienes sentía mayor afinidad afectiva. A consecuencia de estos hechos, que pronto se arreglaron favorablemente, Simón Bolívar pasó algunos meses como interno en la casa de don Simón Rodríguez (1771-1854), nacido también en Caracas, quien regentaba entonces la Escuela de primeras letras de la ciudad. Entre ... (ver texto completo)
En su ciudad natal transcurrieron sus primeros años, con ocasionales viajes a las haciendas que la familia poseía en los Valles de Aragua. En 1792 falleció doña Concepción. María Antonia y Juana contrajeron matrimonio bien pronto, y los dos varones de la familia, Juan Vicente y Simón, siguieron viviendo con el abuelo materno, don Feliciano Palacios, tutor de ambos. La casona de la familia daba al frente a la plazuela de San Jacinto, en pleno centro de la ciudad. Al morir el abuelo, Simón quedó al ... (ver texto completo)
Descendiente de una familia de origen vasco que se hallaba establecida en Venezuela desde fines del siglo XVI, y ocupaba en la Provincia una destacada posición económica y social, Simón Bolívar nació en la ciudad de Caracas el 24 de julio de 1783. Sus padres fueron el Coronel don Juan Vicente Bolívar y Ponte, y doña Concepción Palacios Blanco. Tenía tres hermanos mayores que él -María Antonia, Juana y Juan Vicente- y hubo otra niña, María del Carmen, que murió al nacer. Antes de cumplir tres años, ... (ver texto completo)
# Sordas son gallinas en las vendimias.
# Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hace reír. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Soplar y sorber, no puede ser.
# Soplando brasas se saca llama y enojos de mala palabra.
# Sopas y morder, no puede ser.
# Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
# Sopa y amores, los primeros los mejores.
# Sopa hervida alarga la vida.
# Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
# Sopa, cáeme en la boca.
# Soñé de ciego que veía, y soñaba lo que quería. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Soñaba el ciego que veía, y eran las ganas que tenía.
# Sonríele a la vida, y la vida te sonreirá. (Enviado por: Ángel Losa)
# Son más los días que las longanizas.
# Son más los días que las alegrías.
# Son como las gallinas que duermen alto.
# Somos lo que decimos, y sobre, todo como lo decimos. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Sombra de teja y agua bermeja.
# Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!.
# Soltero flaco y marido tripón, no cumple con su obligación.
# Sólo un huevo y bien cacareado.
# Sólo se acuerdan de la leña cuando hace frío.
# Sólo pica la abeja a quien poco la maneja.
# Sólo no da traspiés el que no tiene pies.
# Sólo mis chicharrones truenan.
# Sólo los verdaderos amigos, nos dicen que tenemos la cara sucia. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Sólo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
# Sólo lo necesario deleita; lo superfluo atormenta.
# Sólo es el necio el que no escucha, en cambio el sabio escucha a todos.
# Sólo en medio de la actividad desearas vivir cien años. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Sólo el que ha comido ajo puede darnos una palabra de aliento. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Sólo Dios es el que no tiene necesidad.
# Sólo deja para los demás lo que no quieras hacer tu mismo.
# Sólo de San Justo a San Gabriel, los melones saben a miel. (29 de mayo) (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Sólo aquel puede decirlo, que sabe sentirlo.
# Sólo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
# Soldado que pide de comer, o le han molido o le van a moler.
# Soldado muerto, otro en su puesto.
# Solas, penas y cenas, tienen las sepulturas llenas.
# Solano, ni en invierno ni en verano.
# Sol y lluvia es el tiempo de octubre.