Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

¡Pobre…! Jamás sabrá lo que es ser joven, porque nació banquero.
Los que aman el dinero no lo regalan.
Cuanto mayor la riqueza, más espesa la suciedad.
La pobreza iguala las diferencias sociales.
¿Qué es la riqueza? Nada, si no se gasta; nada, si se malgasta.
En el origen de todas las fortunas hay cosas que hacen temblar.
El dinero habla un lenguaje que entienden todas las naciones.
Una llave de oro abre todas las cerraduras.
Si los pobres empiezan a razonar todo está perdido.
Cuando hay dinero de por medio es muy difícil la libertad.
Si el dinero va delante, todos los caminos se abren.
El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella.
No os espante la pobreza; nadie vive tan pobre como nació.
Una buena capa todo lo tapa.
Nada existe más dulce que la miel. Excepto el dinero.
Los ricos tienen más dinero, y los pobres, más niños.
La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión.
El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo.
Bienaventurado el que tiene talento y dinero, porque empleará bien este último.
El dinero es un estiércol estupendo como abono, lo malo es que muchos lo toman por la cosecha.
Dinero llama dinero.
El que sabe ser pobre lo sabe todo.
En este mundo de información, de técnica, el pobre está marginado del circuito económico.
Un rico es diferente al que no lo es: tiene más dinero.
Pobre, pero endeudado sólo conmigo mismo.
El que está satisfecho con su parte es rico.
No pongas tu interés en el dinero, pero pon tu dinero a interés.
Sólo es pobre aquel que siempre desea más.
La pobreza consiste en sentirse pobre.
Por dinero baila el perro, y por pan, si se lo dan.
Madame Tussaud le solicitó hacerle un molde de su máscara mortuoria para su Museo de Cera, a lo cual Haigh estuvo más que complacido en aceptar e incluso heredó sus ropas a la "Cámara de los Horrores de Madame Tussaud", dando instrucciones de que se mantuviera su figura en perfectas condiciones; los pantalones planchados, el cabello partido, los puños de la camisa salidos.

El 6 de agosto de 1949 fue ejecutado en la Prisión de Wandsworth.
El juicio comenzó el 18 de julio de 1949, alrededor de 4.000 personas asistieron. Haigh se declaró no culpable. La defensa fracasó en intentar probar que no era responsable de sus actos. Durante el juicio Haigh jugó con un crucigrama. Haigh fue sentenciado culpable, al preguntarle el Juez si tenía algo que decir, Haigh ladeó la cabeza y dijo-"Nada en absoluto"-. El Juez lo condenó a muerte. Haigh escribió su biografía para el periódico que pagó por su defensa, escribió cartas a sus padres y a su prometida. Tenía la esperanza de reunirse con ellos en el Cielo. Haigh mencionó que creía en la reencarnación y dado que su misión no estaba aún terminada, regresaría. Insistió en que no tenía miedo a ser ahorcado. ... (ver texto completo)
Los abogados defensores de Haigh llamaron al doctor Henry Yellowlees, psiquiatra, para que procurara situar al vampiro como demente y no como asesino. El doctor presento un análisis de los sueños de Haigh y dijo que eran "catalizadores de sus crímenes". Quedó manifiesto que, según una de las enseñanzas freudianas básicas, existe una implicación sexual en los crímenes violentos (particularmente en el asalto brutal o el asesinato).

Para los científicos, la psicología de Haigh era la de un adolescente que se masturba y asocia de inmediato el semen con la sangre. Haigh (decían) era capaz de experimentar la misma exaltación derramando uno u otro liquido. ... (ver texto completo)
Haigh ejerció su vampirismo en una época en que la ciencia barría las supersticiones y ofrecía explicaciones más o menos razonables para el comportamiento humano. Donde antiguamente hubiera cabido la excomunión de la Iglesia, una maldición o el anuncio de un castigo divino, ahora se anotaba el informe de un psiquiatra que examinaba los actos del vampiro a la luz de las teorías de Sigmund Freud.
Sabía que esos crímenes eran castigados por la ley, pero se creía superior a la ley. Aunque no creyó que Haigh inventara lo de los sueños de sangre, si creyó que exageraba sus efectos en él mismo. Asimismo creyó que aunque Haigh hubiese probado la sangre, era dudoso que la hubiese bebido como afirmó haberlo hecho. Yellowlees creyó que era bastante lúcido e inteligente como para saber lo que hacía. Sin embargo Haigh había entablado amistad con un empleado en el hospital psiquiátrico de Sussex y había ... (ver texto completo)
Respecto a su evaluación psiquiátrica, doce médicos examinaron a Haigh antes y después de su juicio, interesados en su compulsión por matar por sangre. Casi siempre dicha compulsión es parte de una desviación sexual y es incidental a la compulsión sexual en sí. Haigh no indicaba tal perversión. De hecho parecía tener poco interés en el sexo. Haigh pasó por varios exámenes, incluyendo un electroencefalograma. Los resultados fueron normales. En la opinión de muchos doctores, Haigh estaba sano y sólo fingía su demencía. El Dr. Henry Yellowlees afirmó sin embargo que Haigh tenía una "constitución paranoide". De acuerdo con las descripciones de los años 40 tal condición resultaba parcialmente hereditaria y parcialmente del ambiente, en especial en el del crecimiento. Era una etapa preeliminar en las "insanidades paranoides". Al ser Haigh criado en una religión fanática y paranoide y criado por una madre que creía demasiado en los sueños como instrumentos de adivinación, al infundírsele temor a la furia divina en cada falta, y al no permitírsele tener amigos, se había creado en "El estudiante solitario" que era "el paranoico potencial". Además sus sueños con Cristo sangrante denotaban que siempre fue la cuestión de la sangre lo que le preocupaba. Yellowlees usó como referencia un libro escrito por el Profesor Tanzi sobre desórdenes mentales. En él se consideraban varios tipos de paranoia y Haigh tenía la mas rara y terrible, la "paranoia egocéntrica", a veces referida como paranoia "ambiciosa" o "mística". La fantasía del paciente se vuelve su "hogar" psicológico. Se ve a si mismo como omnipotente. Está en contacto con alguna fuerza exterior que lo guía. Yellolees mencionó que Haigh le había dicho que había sido guiado por una interpretación de un verso del Antiguo Testamento al beber su propia orina. Los paranoicos se muestran indiferentes al sexo, porque su instinto está sublimado hacia una autoadoración. El creía que al matar a esas personas cumplía un destino. ... (ver texto completo)
El 1 de abril de 1949 se presentaron los cargos contra Haigh. Haigh pensó que después de unos años en una institución mental sería liberado y continuaría sus asesinatos. Había visto los exagerados periódicos que lo describían como un vampiro loco por la sangre y el estaba feliz de ello. Además estando en su celda bebió su orina.
Nuevamente gastó el dinero obtenido y perdió parte en el juego, así que su siguiente víctima fue Mrs. Durand-Deacon, a quien engañó con un proyecto para invertir y al estar ésta examinando algún papel le disparó por detrás en la cabeza. Después, según afirmó Haigh fue a su coche, buscó un cortaplumas y un vaso, y usó estos artículos para extraer sangre de ella para beberla. Puso el cuerpo en un tambor de 45 galones con ácido y dejó que este hiciera efecto.
De niño Haigh, había hecho un escrito profético ... (ver texto completo)
En su diario se encontró esa fecha indicando las iniciales de los Henderson junto a dos cruces rojas. Los disolvió en ácido, excepto un pie que Haigh no se molestó en disponer de él. Aunque Haigh afirmó haber asesinado a los Henderson para conseguir su sangre, sus actos subsecuentes para apropiarse de sus posesiones y el estado de sus finanzas indicaban otra cosa.

Después, según el, asesinó a una chica llamada Mary de Eastbourne. Lo cual no fue probado, y no es seguro que siquiera haya existido.
Dejó al cadáver toda la noche. Fue esa noche cuando Haigh soñó con un bosque de sangre: "Vi ante mi un bosque de crucifijos... que gradualmente se transformaban en árboles. Al principio creí que había rocío, o lluvia, goteando de las ramas, pero al acercarme, me di cuenta que era sangre. De pronto el bosque entero comenzó a retorcerse y los árboles, tiesos y erectos, escurrían sangre... Un hombre fue a cada árbol y recogió la sangre." Ese hombre invitó a Haigh a "beber" también.
Encontró un tambor ... (ver texto completo)
Nació el 24 de julio de 1909 en Stamford, Linconshire, Inglaterra. No se tienen antecedentes de desórdenes mentales en su familia. Haigh afirmó que su niñez fue callada y monástica, sin las típicas alegrías de niño. Sus padres pertenecían a una secta religiosa llamada "La Gente Peculiar" o "La Hermandad de Plymouth"; eran puristas y anticlericales. Le leían historias de la Biblia y le estaba prohibido participar en deportes o cualquier forma de entretenimiento. Eso estaba bien para él, pues aborrecía ... (ver texto completo)
La comercialización de los productos la lleva a cabo en las Ferias, principalmente de artesanía, a las que acude y en su taller de Oitz, donde le visitan los clientes.

Para la fijación de los precios, Miguel Urroz no tiene en cuenta, al menos de manera controlada, los materiales empleados ni el tiempo invertido. Por el contrario, tiene unos precios por producto que han ido consolidándose con el transcurso del tiempo, después de reiteradas elevaciones. A título de ejemplo cabe señalar, tenedores ... (ver texto completo)
El taller del artesano es de reducidas dimensiones, acumulándose en el mismo materiales útiles y herramientas, así como productos en fase de elaboración y terminados.

Un aspecto de gran importancia para la viabilidad económica de la producción artesana de Miguel Urroz, es su adaptación a las necesidades actuales de la demanda como tablas para carnicerías y cucharas y tenedores, fabricando además bienes requeridos en el pasado y que actualmente son solicitados por un valor decorativo y que anteriormente hemos detallado. ... (ver texto completo)
Sega-Poto

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Se parte, habitualmente, de madera de castaño, siendo la operación inicial, similar a la de la elaboración de cucharas, para seguir con el desbaste de los dos laterales de cada mitad, utilizando sierras y hachas.

Esta pieza se sujeta mediante un sargento en un útil descrito en el dibujo adjunto, procediendo a realizarse dos agujeros contiguos mediante un barreno ojo de barril. En una segunda operación, con la misma herramienta, se unen los dos ... (ver texto completo)
Se parte de un tocho cilindrico, previamente descorchado, generalmente de boj, adecuado a las medidas de la cuchara a fabricar para, utilizando un hacha, partirlo en dos partes iguales. A cada una de estas mitades se le da una primera forma, descrita en el dibujo, utilizando azuela o gubia curva para, a continuación, realizar una segunda operación mediante el uso de sierra y formón, aproximándose a la forma final.

Se continúa el proceso vaciando lo que será la cavidad, lo que se efectúa utilizado ... (ver texto completo)
El material es similar al de las cucharas para, a continuación, proceder a rebajar la superficie de lo que al final será el mango, lo que se realiza utilizando una sierra. Tras situar la pieza en una sencilla colocación, se realiza un agujero que va a servir de guía en la fase siguiente, mediante el barreno ojo de barril. El proceso continúa con la misma herramienta, barrenando hasta darle la forma deseada.

Seguidamente se termina el desbaste exterior utilizando varias herramientas (lima, sierra) ... (ver texto completo)
A título de ejemplo, se describen los procesos para la fabricación de cucharas, cazos y "sega-potos". En todos los casos, el artesano trabaja sobre una mesa que recuerda a un banco de carpintero en la que apoya los materiales y deposita las herramientas.
Las operaciones fundamentales que realiza son: Cortar utilizando hachas y sobre todo sierras, desbastar con formones y gubias, aunque también azuelas y hachas, afino con cepillo manual y escofina, y para los acabados finales la lija. Los taladrados se llevan a cabo con el barrenos ojo de barril y el taladro de berbiquí. En los productos como las cucharas, que tienen una parte cóncava, el artesano utiliza una cuchilla especialmente construida para llevar a cabo esa operación.
Miguel Urroz utiliza unos, aparentemente, sencillos procesos para fabricar los productos en que está especializado y que son fruto de las enseñanzas recibidas de sus maestros y las mejoras que ha introducido a lo largo de su ya larga actividad artesanal.
Una buena parte de estas herramientas, en el pasado las fabricaba el propio artesano o las encargaba a los herreros especializados. Sin embargo, cada vez en mayor medida, se adquieren en el mercado, aunque para algunas operaciones específicas, Miguel Urroz las sigue construyendo en su taller utilizando con frecuencia hoja de sierra para metales desechadas.

Para el acabado final de los productos que fabrica, utiliza distintas clases de lija.