Nació el 24 de julio de 1909 en Stamford, Linconshire, Inglaterra. No se tienen antecedentes de desórdenes mentales en su familia. Haigh afirmó que su niñez fue callada y monástica, sin las típicas alegrías de niño. Sus padres pertenecían a una secta religiosa llamada "La Gente Peculiar" o "La Hermandad de Plymouth"; eran puristas y anticlericales. Le leían historias de la Biblia y le estaba prohibido participar en deportes o cualquier forma de entretenimiento. Eso estaba bien para él, pues aborrecía ensuciarse. Rara vez se comportaba mal, pero cuando lo hacía, su madre le pegaba en las manos con las cerdas de un cepillo. Después Haigh diría que este castigo le hacía sangrar, y lamía la sangre, de ahí su apetito por ésta. De esa inmersión religiosa, Haigh describió como solía meditar con la imagen de Cristo sangrante de retratos en la Catedral, y eso le había afectado y en parte inspirado su apetito por la sangre.