Las olas asesinas, capaces de desplazarse a más de 700 km/h, tardaron dos horas en llegar a las costas de La
India, donde acabaron con la vida de unas 7.000 personas en la provincia de Tamil Nadu, y después siguieron su implacable
camino rumbo a África. A Somalia y Kenia llegaron seis horas después, tras pasar por las Islas Maldivas y dejar bajo las
aguas casi dos tercios de su ya de por sí escaso territorio.
Tras la devastadora acción del
mar, el panorama era desolador. La que fuera una de las
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