Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

# Más da quien bien quiere que quien puede.
# Más da el duro que el desnudo.
# Más da el avaro que el que nada tiene.
# Más chuletas y menos servilletas.
# Más cura la dieta que la lanceta. (Lanceta: instrumento cortante usado en cirugía)
# Más cura el tiempo que soles y vientos.
# Más cuesta alimentar un vicio que criar dos hijos.
# Más crudo lo come el lobo, y bien le presta
# Más costosa la discordia que la concordia.
# Más corta la lengua que la espada.
# Más corre ventura, que caballo ni mula.
# Más corre un galgo que un podenco.
# Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
# Más consiguen faldas, que plumas, ni espadas. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Más conocemos a los otros, que a nosotros. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Más come un gato de una vez que un ratón en un mes.
# Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Hoy es tu Santo.
Pues buen día y felicidades. Nosotros por aqui no celebramos el santo. Pero yo creo que vosotros sí, o me equivoco.
Un saludo antonio.
buenos dias las matas, hoy no es mi santo, mi santo es el 13 de junio, por aqui por ibiza si lo celebran hoy pero por mi tierra no, siempre lo celebramos en junio
un saludo y que paseas un buen domingo
# Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año
# Más cerca esta la camisa que el jubón. (Jubón: Chaquetilla)
# Más caro lo donaste que lo compraste.
# Más caro es lo dado que lo comprado.
# Más camina un burro si va frente al pesebre.
Hoy amanece en FREILA a las 08:24 y anochece a las 18:19
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SANTORAL DEL 17 DE ENERO
Santos Antonio Abad, Julián Sabas y Diodoro; santas Rosalina y Leonila.
En esta primera parte del relato, donde aparece la exaltación de las virtudes del héroe, Alejandro se conduce como sabio, como caballero y como hombre cristiano. Sus conocimientos adquiridos reciben una aplicación práctica. El pasaje de esta condición cristiana a su condición pecadora se materializa cuando, frente a la experimentación de los límites del mundo, la curiosidad lo lleva a infringir los límites de mundo conocido.
Las obras del escultor Apeles, que podríamos calificar de un saber "manual", también es digno de ser mencionado. El servicio que ofrece el poeta al escribir el Libro es otro de los saberes que aparecen nombrados en el texto, de cuyo arte afirma ser generoso pues si no "podría en culpa y en desdoro caer".
Además de la descripción de la capacidades de Alejandro, aparecen desplegados en el texto algunos de los saberes anteriormente agrupados bajo el nombre de artes liberales. Los saberes médicos son encarnados por los médicos Filipo y Cristóbolo, que curan a Alejandro respectivamente de un enfriamiento y de las heridas producidas durante la toma de Sudatra; los saberes astronómicos aparecen expresados en el pasaje que narra la explicación del eclipse de luna por el sabio Aristander de Egipto.
El éxito de sus conquistas son una muestra de las habilidades que posee como estratega y de su destreza en el manejo de las armas; la camaradería que Alejandro tiene con sus vasallos en lo que se refiere a repartir los botines de guerra, escuchar sus consejos y compartir sus decisiones y la cantidad de comentarios eruditos de Alejandro, como la larga disgresión sobre la guerra de Troya, son muestras de las dimensiones de su sabiduría. Estos dos aspectos configuran la doble formación del héroe, la ... (ver texto completo)
Alejandro entonces, preparado en las artes y en las armas, va "en busca de aventuras por su valor probar", lo cual marca el inicio de una vida heroica y la exposición práctica de los conocimientos adquiridos, conforme con la idea medieval de utilidad y aplicación de los saberes.
Además de esta cultura "escolar", Alejandro desea ser adiestrado en el manejo de las armas para iniciar su proyecto de liberación de Grecia del dominio persa. A partir de aquí comienza su iniciación caballeresca; desde los consejos del sabio Aristóteles en el regimiento de príncipes sobre táctica guerrera (los consejos de evitar la cobardía en la batalla, aprender a usar diestramente las armas, alentar a los soldados, apiadarse de los enemigos) hasta la ceremonia de su investidura como caballero, ... (ver texto completo)
Sin embargo, estos únicos saberes —el ejercicio de la clerecía, como lo llama el Libro—, son incompletos para los propósitos que persigue Alejandro.
Si bien no accedemos al proceso de aprendizaje de Alejandro, más tarde esta información es recordada retrospectivamente por él en su conversación con el maestro Aristóteles. Allí nos enteramos de la confirmación de la suma de los saberes adquiridos por él: la gramática: "escribo y versifico, conozco la figura, de memoria yo sé autores y lectura", los argumentos de lógica: "yo puedo a un contrario poner en mal lugar", la retórica: "sé hermosamente hablar, adornar mis palabras y a todos contentar", ... (ver texto completo)
En este fragmento, el poeta alude al ciclo de los estudios establecidos desde el primer renacimiento carolingio, que consta de siete "artes liberales". Tres disciplinas de iniciación, que conforman el trivium: la gramática, la retórica —aprendizaje del discurso— y la dialéctica —aprendizaje del razonamiento— y cuatro disciplinas terminales (quadrivium): aritmética, geometría, astronomía y música. Estas siete vías del saber conducen a la teología.
Podemos caracterizar desde este punto las formas del saber que aparecen en El libro de Alexandre. La primera parte de la obra se constituye como el período de formación del héroe en el mundo de la clerecía y la caballería:
16 “Su padre, a los siete años le puso a aprender;
dióle maestros buenos, de seso y buen saber,
los mejores que pudo en Grecia escoger
que de las siete artes supiesen entender”
La necesidad de la puesta en práctica del saber también aparece indicada en el prólogo de Calila y Dimna:
“dicen que el saber no se acaba sino con la obra,
y el saber es como el árbol y la obra es la fruta,
y el sabio no demanda el saber sino por aprovechar
de él”
La idea medieval de saber no presenta puntos de contacto con nuestra concepción moderna de creatividad, originalidad e investigación aplicada a los saberes, sino básicamente con la reproducción y comunicación de conocimientos fijos; aquél que aspire a la sabiduría no se preocupará por ensanchar los dominios de su conocimiento sino por apropiarse de lo ya conocido. El saber se aprehende; esta es la noción que subyace a la sentencia "aprende el saber", que aparece en Flores de Filosofía.
El fundamento de la medievalización de las fuentes épico-latinas alejandrinas en El libro de Alexandre es la recreación de una dimensión moral y cristiana a través de la subordinación de la sabiduría profana a una verdad religiosa superior. "La intencionalidad didáctica explica la transformación medievalizante de la narración clásica".
"A [una] vida social condicionada por las posibilidades naturales (...) se corresponde una noción de saber que, como la cosecha, se repite y se deposita para hacer ... (ver texto completo)
La condena que recibe Alejandro Magno en El libro de Alexandre adquiere verdadera significación cuando analizamos la obra desde las condiciones de su producción: el exemplum negativo encarnado en el destino de Alejandro sirve a los propósitos clericales de la época inscribiéndose dentro de una tradición de didactismo moralizante. La intencionalidad del autor se vincula directamente con la defensa de las concepciones estática y pragmática de los saberes y con un modelo de sabio que debe practicar ... (ver texto completo)
Además de su caracter estático, el saber, en la Edad Media, tiene un carácter de aplicación práctica a la conducta de la vida. Un saber que no trasciende al campo de la acción es considerado un saber vano. San Bernardo condena la vana erudición desde sus Sermones sobre el Cantar de los Cantares:

"... no aprender por vanagloria, o por curiosidad,
o por algo semejante, sino sólo para tu propia
edificación o la del prójimo. Porque hay quienes
quieren saber con el único fin de saber,
y es ... (ver texto completo)
En El libro de Alexandre, el héroe es presentado como un caso particular, una figura ambivalente en quien se combinan el extraordinario aprendizaje de los saberes considerados ideales junto con la voluntad de quebrar los esquemas del conocimiento de esta sociedad tradicional basados en la mera acumulación de saberes conocidos. La utilización de ejemplos es una estrategia característica de los modos de presentación del saber en la Edad Media, empleada en las colecciones de exempla, sermonarios y tratados ... (ver texto completo)
Como indicábamos anteriormente, las referencias topográficas a Murcia son neutras, la vaguedad en la presentación de lugares es total, excepto por la referencia al río Segura. Además de la exaltación de la patria natal, se glorifica el apellido y el linaje del autor:

Dezir quiero de algunos patria y nombre
por ser famosos, y valientes hombres.

(...)

Cunedo el bravo de uno es apellido
de otro Brasindo, portugués nombrado
Ardisanio de Escocia, el que es temino ... (ver texto completo)
Por mil edades vivir¨¤ famosa,
ilustr¨¢ndola siempre la grandeza
de infinitas familias, que dichosa
la har¨¢ siempre, enlazando su nobleza.
Aqu¨ª Marte su escuela belicosa
ostentar¨¢ admirada de braveza,
aqu¨ª Apolo y sus musas dar¨¤n fama
de heroicos hechos que publiqu¨¥ pluma.
La españolidad de los poemas es evidente: desde los títulos, paratextos y epítetos épicos de los protagonistas se alude a la esencia hispana del contenido. Aunque los escenarios geográficos de las aventuras sean apenas descritos con vagas pinceladas, la grandeza de las tierras es ponderada de manera hiperbólica. Cunedo considera que Murcia es “la cabeza del reino futuro de España”. En el último argumento, el undécimo, leemos lo siguiente:

Murcia es esta ciudad aquí pintada
que seys reyes la ofrecen ... (ver texto completo)
La invasión de los paganos al territorio cristiano en Alegoría del Monstruo español –el origen del ataque era cobrar venganza por la muerte del hijo del sultán persa por motivos amorosos, pero la lucha trasciende al plano religioso– para el lector implícito culto es una clara anticipación del desenlace. Si los murcianos se identifican con los macedonios, los persas serán vencidos. No sólo como apología del cristianismo –elemento central de esta alegoría, que conecta con el desplazamiento de los moriscos ... (ver texto completo)
Las últimas décadas del siglo XVI así como el siglo XVII significaron para Murcia un periodo de prosperidad, aunque en este contexto no faltaron conflictos, como las revueltas de los moriscos, siempre inquietos, hasta su expulsión en 1609, con la excepción de los del Valle de Ricote, donde continuaron hasta 1613. Otra de las complejidades del siglo XVII en Murcia fue la continuación de las disputas entre la vieja y la nueva nobleza y la oligarquía urbana. Tras el apoyo de Murcia a Felipe de Borbón, ... (ver texto completo)
Las huestes murcianas habían sido fundamentales como milicia durante la Guerra de Granada iniciada por los Reyes Católicos, tanto para la conquista de Alhama como para la caída de la capital nazarí, en 1492. Como indicábamos anteriormente, esta triple condición de frontera que derivó en la constante militarización de la sociedad cristiana de Murcia, sumada a la conciencia de este papel histórico, pudo haber influido en la fuerza de las identificaciones alegóricas que Cunedo construye en su texto ... (ver texto completo)
Hasta la segunda mitad del siglo XVI se sucedieron sublevaciones mudéjares en Granada –con gran influencia en Murcia– de los paganos que se resistían a la conversión religiosa hasta el levantamiento morisco de las Alpujarras, que determinaría la expulsión definitiva de la península.
Esta ciudad cumplió una triple condición de frontera: “la conquista del reino de Murcia por Alfonso X situó a este nuevo territorio en la avanzada más meridional de la corona castellana; su ubicación intermedia entre los territorios de la corona de Aragón y el reino nazarí de Granada, así como su amplio litoral que le expone a constantes actuaciones piráticas, determinan una cierta marginalidad que necesita de rápidas intervenciones locales para salvaguardar la integridad del territorio murciano”.
Cunedo persigue una finalidad patriótica, localista. Murcia es una “máquina católica” que condensa las virtudes del resto del mundo conocido. Para entender la alegoría que subyace en el Monstruo español es necesario saber que, desde la época bajomedieval, Murcia ostenta una ubicación que la transforma en baluarte del cristianismo.