Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

hasta la tarde, me voy al curro
buenos dias Antonio, feliz jueves y un besin para ti y tu familia
buenas tardes tini, que pases una buena tarde
un abrazo
MEMORIA

Aquí estoy otra vez
-brazos cruzados-
con una brizna de silencio,
con dolor de evocación
de aromas de maderos y de trenes.
Estoy de ojo parpadeando
recuerdos, pena a pena,
sin claudicar ni un instante. ... (ver texto completo)
hola victoria, por aqui seguimos con buen tiempo, de momento,
un saludo y feliz tarde
buenos dias argentina -victoria -antonio- rober
quetengais un buen dia parece que hoy noace viento
saludos parqa todos
buenos tardes fina, un saludo y que pases una buena tarde
Buenos dias amigos de Freila un feliz jueves a todos, saludos.
Antonio, ya va templando el tiempo, ahi estareis mejor, un abrazo.
buenas tardes berta, por aqui tenemos muy buen tiempo
un saludo y feliz tarde
buenos dias a todos
Hoy amanece en FREILA a las 07:47 y anochece a las 19:01
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victoria yo tambien me voy a dormir
que descanses y hasta mañana
Buenas noches, Antonio que descanses, un besillo..
hola sensi, un saludo y feliz noche
buenas noches amigo antonio, que descanses y felices sueños, que madrugas mucho y te puedas encontrar en forma jejejeje
hola Arsenio, pues ya mismo me voy a retirar
un saludo y que pases una buena noche
Fecundidad de la memoria

El señor no estaba en casa, y el negrito que le servía, abrió la puerta a un forastero muy pomposo.

- ¿Está en casa su amo de usted? -preguntó el forastero.

-Ha salido, -contestó el negrito.

- ¡Cuánto lo siento! -exclamó el forastero.- No traigo tarjetas.
... (ver texto completo)
Joseph terminó su vida en la reserva de Colville. Seguía viviendo en un tipi y no en una casa, que el gobierno había puesto a su disposición. El 21 de diciembre de 1904, se desmayó delante del fuego en su tipi y murió. Tenía sesenta y cuatro años. El médico de la reserva confirmó como causa de su muerte “un corazón roto”. En su entierro, su sobrino Lobo Amarillo dijo: “Joseph ha muerto, pero sus palabras no han muerto. Vivirán siempre”.
En el año 1900 visitó el valle por primera vez desde la guerra. Habían pasado más de veinte años. Alambradas y canales de regadío atravesaban la tierra y, en los recodos del río Wallowa, habían crecido ciudades. Sin embargo, en realidad, el valle no había cambiado. Ciertamente, ahora las personas vivían en casas de piedra en lugar de tipis; pero, seguían criando reses y caballos, lo mismo que los indios entonces. Joseph visitó la tumba de su padre y participó en una reunión pública en la que se le ... (ver texto completo)
Quiero vivir allí otra vez”, le contó a un amigo, "donde están enterrados mi padre y mi madre, yo estaría satisfecho si el gobierno le diera allí a mi pueblo un pequeño trozo de tierra y un maestro”.
Entre tanto, miles de personas apoyaban la causa de Joseph en todo el país. El coronel Miles, que ya era general, y otros blancos influyentes presentaban constantemente solicitudes ante el gobierno. En la primavera de 1885, los nez percé fueron autorizados, por fin, a abandonar la reserva de Ponca y a regresar al noroeste. De las cuatrocientas diecisiete personas que habían capitulado con Joseph, solamente vivían doscientas sesenta. Cuando llegaron a Idaho, fueron separadas en dos grupos. Uno de ... (ver texto completo)
Tratad a todas las personas como iguales. Dad a todos la misma posibilidad para vivir y crecer. Todas las personas han sido creadas por el Gran Espíritu. Todos son hermanos. La Tierra es la madre de todas las personas y todas las personas deben tener los mismos derechos sobre ella... Si el hombre blanco nos trata como trata a su igual, no habrá ninguna guerra. Entonces todos tendremos los mismos derechos, como los hermanos de un mismo padre y una misma madre, con un cielo sobre nosotros y una tierra ... (ver texto completo)
Culpa tiene el general Howard, que no dio suficiente tiempo a mi pueblo para reunir a sus manadas en Walowa. Él no tenía ningún derecho a expulsarme de Walowa. Juro que ni mi madre ni yo jamás vendimos este territorio. Sigue siendo nuestro territorio. Quizá ya jamás sea nuestra patria, pero los restos de mi padre descansan allí y yo lo quiero así, de la misma forma que amo a mi padre. Me fui de allí para evitar un derramamiento de sangre... Si el hombre blanco quiere vivir con nosotros en paz, entonces ... (ver texto completo)
Nosotros teníamos poca tierra, ellos poseían mucha tierra. Nosotros estábamos contentos de dejarlo todo tal como estaba, como un día lo había creado el Gran Espíritu. Los blancos no, ellos cambiaron el cauce de los ríos, trasladaron montañas, si les gustaban de otra forma... De que se haya llegado a la guerra, les echo la culpa por igual a nuestros jóvenes guerreros y a los hombres blancos.
“Algunos de vosotros consideráis a los indios como salvajes. Eso es un gran error. Os hablaré de mi pueblo y después podréis opinar si un indio es una persona o no... Hace tiempo que llevo una pesada carga, ya desde que era un niño. Entonces aprendí que nosotros éramos sólo unos pocos, pero que había muchos, muchos hombres blancos y que no podríamos igualamos con ellos. Éramos como corzos. Ellos eran como osos grizzly.
Fueron conducidos a la reserva de Ponca, donde morían por las epidemias. “Jamás debieron traernos a una tierra donde el clima resulta un veneno para nuestra salud, a un sitio donde nosotros no podemos vivir, donde la tierra no nos deja vivir", dijo Joseph. En primavera de 1879, Joseph viajó a Washington para presentar sus protestas sobre la vida en la reserva de Ponca ante altos funcionarios del gobierno. "Quiero que los blancos aprendan a entender a mi pueblo", les indicó:
Los niños pequeños se mueren de frío. Mi pueblo, algunos de ellos, ha escapado a las colinas y no tiene ni mantas ni comida. Quiero tener tiempo para cuidar a mis hijos y ver a cuántos de ellos puedo encontrar, tal vez los encuentre entre los muertos. Escuchadme, queridos jefes; mi corazón está enfermo y cansado. ¡Desde este momento, en esta posición del sol, no lucharé ya más!".

Se les prometió que volverían a Idaho, pero la promesa no se cumplió. Cuando Joseph lo supo sólo comentó: “ ¿Cuándo ... (ver texto completo)
Finalmente Joseph fue derrotado por el General Miles. El 5 de octubre de 1877 presentaba su rendición:

"Decidle al general Howard que conozco su corazón. Lo que me dijo antes, lo tengo en mi corazón. Estoy cansado de luchar. Han matado a nuestros jefes. Cristal Observador está muerto. Too~hul~hul~suit está muerto. Todos los ancianos están muertos. Ahora son los jóvenes los que tienen que decir «sí» o «no» (es decir, votar en el consejo). El que conducía a los hombres jóvenes (el hermano de Joseph, 0llokot) está muerto. Hace frío y no tenemos mantas. ... (ver texto completo)
Joseph y los demás jefes indios se reunían durante las batallas para asesorarse y planificar juntos la estrategia. De acuerdo con la tradición de la tribu, ninguno de esos jefes tenía más poder que los otros. Sin embargo, cuanto más duraba la guerra contra el ejército, más claro estaba que Joseph se convertía en la figura simbólica de la resistencia. Incluso sus enemigos tuvieron que reconocer que era un estratega militar genial, "un Napoleón indio", como escribían los periódicos. Y eso sin ninguna ... (ver texto completo)
Cuando, finalmente, en mayo de 1877, el general de brigada Oliver Otis Howard recibió la orden de enviar sus tropas al valle de los nez percé, la confrontación se hizo inevitable. Joseph se había visto siempre a sí mismo como un diplomático y hasta el 17 de junio de 1877 jamás había participado en una batalla. La guerra de los nez percé duró todavía hasta el otoño de 1877.
En 1875, el presidente Grant concedió a los blancos libertad para la colonización del valle de Wallowa. Joseph quería evitar una dura confrontación y se fue a otra zona del valle, lejos de los asentamientos, cada vez más numerosos, de los blancos. "Si la tierra nos pertenecía antes, entonces nos sigue perteneciendo, ya que nosotros jamás la hemos vendido". Ésa era su convicción. Sin embargo, la situación se volvió cada vez más tensa. Dos ganaderos blancos acusaron a un joven indio del robo de ganado ... (ver texto completo)
Al principio, los funcionarios de Washington se pusieron al lado de Joseph. La Oficina de Asuntos Indios declaró que el valle de Wallowa seguía perteneciendo a la tribu de Joseph, ya que él jamás firmó el convenio de 1863. Los blancos recibieron la orden de abandonar el territorio, pero se negaron. En su lugar, construyeron carreteras y puentes y amenazaron a los indios con expulsarlos violentamente. Como quiera que cada vez eran más los blancos que venían a asentarse en ese territorio, el gobierno ... (ver texto completo)
El comisario jefe para Asuntos Indios en Oregón invitó a Joseph a una consulta y le explicó que ahora su tribu tenía que irse a la reserva de Lapwai, independientemente de si quería ir o no.

"El hombre blanco no tiene ningún derecho de venir sencillamente aquí y quitarnos nuestras tierras. Este territorio ha pertenecido siempre a nuestra tribu... Nosotros estamos contentos y felices con que se nos deje en paz. La reserva Lapwai es demasiado pequeña para nuestra mucha gente y todo su ganado".
En 1871, Joseph sucede a su padre en el puesto de jefe. En los últimos años, los ganaderos blancos se habían adentrado hasta el valle de Wallowa para establecerse allí. Joseph estaba muy dolido con aquellos colonos:

"Nos robaron muchos caballos y no pudimos recuperarlos porque éramos indios. Espantaron a muchas de nuestras reses. Algunos hombres blancos reunieron a nuestras terneras y las marcaron con su propio hierro, con el fin de que fueran declaradas de su propiedad. No teníamos ningún amigo ... (ver texto completo)
En 1863, el gobierno convenció a algunos jefes de los nez percé para que renunciaran a la mayor parte del territorio que les quedaba y se fueran a la reserva de Lapwai, en el actual estado de Idaho. Joseph tenía entonces veintitrés años. Dos terceras partes de todos los jefes indios, entre ellos también el padre de Joseph, se negaron a firmar ese acuerdo. Lo llamaron el “acuerdo del robo” y no se preocuparon de lo que ponía. Siguieron viviendo como hasta entonces, sin preocuparse lo más mínimo de los límites de la reserva. ... (ver texto completo)
Desde su primer encuentro con cazadores de pieles blancos, hacia 1750, los shoshoni habían vivido siempre en paz con los blancos. Mientras Joseph crecía, cada vez se introducían más blancos en el territorio de la tribu. En 1855, los nez percé se declararon dispuestos a renunciar a una parte de su territorio en favor de los Estados Unidos. El territorio era inmenso y ofrecía suficiente espacio para todos. Sin embargo, pronto se mostraría que la ambición de los colonos, que cada vez querían más tierra, ... (ver texto completo)
Joseph nació en 1840, en el valle de Wallowa, el territorio de la ondulante agua, al noreste de Oregón, el lugar de nacimiento de su padre y de sus antepasados. Recibió el nombre de Hin-mah-too-y ah-lah-ket, que significa "Trueno que rueda de las montañas". Su padre, Tu-eka-kas, era llamado por los blancos "Old Joseph", por eso llamarían a su hijo “Young Joseph”. Su hermano más pequeño se llamaba Ollokot, "Rana".
"Tu padre jamás vendió esta tierra. Cierra tus oídos si debes firmar un acuerdo por el que debas venderla. Hijo mío, no olvides jamás mis últimas palabras. No vendas jamás los restos mortales de tu padre y tu madre. Old Joseph
# Por el canto conozco mi gallo.
# Por el amor del caballero, besa la dama al escudero.
# Por duelos ajenos, los que lloran son los menos.
# Por donde una oveja echa, todas detrás hacen senda.
buenas noches antonio y rober asta mañana
hola fina, que tal el dia
# Por donde pasa la gata, bien pasaran los gatitos.
# Por donde pasa la avispa, queda enredado el mosquito. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
antonio
amigo que tengas una buena noche y un feliz jueves la semana ya la tenemos ahi... jejeej
hola rober, espero que pasaras un buen dia
un saludo y feliz noche
# Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.
# Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
# Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
# Por donde el seto es más bajo, todo el mundo quiere pasar.
# Por donde amarga el pepino, huele bien el melón fino.
# Por do salta la cabra salta la que mama.
# Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
# Por diciembre la tierra se duerme.
# Por diciembre el trueno, anuncia año bueno.
# Por delante digo acato y por detrás al rey mato.