Pueblos de España


Mensajes de ARANJUEZ (Madrid) enviados por Rufino Rodado Pérez:

OTOÑO EN ARANJUEZ

Se despertó la emoción, los árboles
bailaban expulsando su ropaje,
en maratón las hojas prenden viaje
sin que nadie los ordene o controle.

El dios Eolo de fiesta con sus roles
moviliza al bosque con sus virajes
y ambos en danza, mudan el paisaje
por unanimidad, sin esquiroles.

Los colores anunciaban la fiesta
de tanta huida, tanta desbandada
de ropa, de tanto tallo desnudo

y de sus copas, sus testas desiertas
y luego, la alameda pelada,
su paisaje sin color, frío y mudo.
En esta vega de Aranjuez, hermoso
lugar: tierra fértil, bello paisaje
escenario de invasiones, paraje
de historia y aconteceres fabulosos;

es vega atractiva, sitio goloso:
Hombre, naturaleza, río y coraje
la coronaron y dieron linaje.
Esperemos que el ladrillo dichoso

Contribuya, en todo caso, a construirla,
o al menos, que no sea para destruirla.
¡Que el hombre sea contigo generoso

oh vega, que en justa reciprocidad
y la ley natural de la paridad,
sigas siendo Real Sitio y fabuloso!.
Pan fue para los griegos,
Fauno para los romanos, figura
híbrida (lo ve un ciego),
unida en su cintura,
de hombre y macho cabrío su hechura.

Jardines de Aranjuez
presididos por la mitología
que realza su grandez,
sueño y fantasía,
paraíso del hombre que tanto ansía.
HOJAS SECAS

Son como cuerpos alados
de colores, arrastrados,
que nos hablan del otoño
junto al fruto del madroño,
amarillo y colorado.

Todo el jardín alfombrado,
los árboles desnudados,
libres estatuas y fuentes,
frío el río, lenta su corriente,
todo el valle acurrucado

INVERNADERO

porque ya viene el invierno
y lo que se mostró tierno
y que los fríos no respetan,
se esconden en la caseta
a librarse del infierno,

a esperar la primavera
con esa nueva manera
de nacer y renacer
a la vida y amanecer
saliendo de la nevera.
Un jardín de mil colores
y sabiduría de Atenea,
grupo de dioses o actores
con endémicas visiones,
ven a Hércules como pelea

con su rival llamado Anteo,
entre dioses el forcejeo,
es silueta dibujada
en un área encantada
de Aranjuez por donde paseo

Es Aranjuez pintoresco,
Patrimonio de la Unesco
en la ribera del Tajo,
tatuado de seto bajo
entre árboles gigantescos

con un simbolismo abstracto
y es en ese contacto
cuando te impregna de magia,
que te invade, te contagia
con su liturgia, su encanto.

Este otoño acelerado,
con unánime reinado
y su plenitud de instantes
deja el mensaje importante:
¡Aranjuez engalanado!.
YA NADA AHORA

Por Ángel González
Premio Nacional de Poesía Real Villa y Sitio de Aranjuez, junio 2008. Está en la Calle Infantas.

YA NADA AHORA

Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo
Pero nada ya ahora
-ni siquiera la muerte, por su parte inmensa-
Podrá evitarlo:
Exento, libre,
Como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,
creciente en un espacio sin fronteras
este amor ya sin mi te amará siempre.

El texto en una primera lectura ya nos sugiere algo, al menos si no su profundidad, si nos revela alguna idea, como que dice algo más de lo que dice. Así si vamos desgranando algunas de sus partes, podríamos decir con el autor:

Largo es el arte. Afirmación por todos conocida, pues ahí están obras de nuestros antepasados que duran y durarán en el tiempo durante siglos e incluso milenios (arte egipcio, persa, inca, etc.).

La vida en cambio corta como un cuchillo. ¡Qué buena comparación!. Por un lado la perpetuidad del arte y por otro la fugacidad de la vida del ser humano (70 ó 100 años) ¿Qué supone este puñado de años si lo comparamos con el arte? Pero en esta frase se encierra no sólo la cortedad de la vida, sino lo cortante e hiriente que resulta al ser humano el partir a lo desconocido que es la muerte, a ese ignoto estado o lugar; el sufrimiento para los allegados al que parte y en la forma en que a veces se parte o despide de este mundo. Luego, aquí, el cuchillo no sólo es corto en tamaño como arma realmente pequeña si la comparamos con otras, como por ejemplo una espada; sino que se está utilizando como arma que hiere, como hiere la muerte al ser humano, heridas a veces inmensas y que se hacen larguísimas (toda la vida, a pesar de ser corta ésta).

Pero nada ya ahora –ni siquiera la muerte, por su parte inmensa- podrá evitarlo.

Se muere para siempre, de ahí la inmensidad del óbito que es por siempre, sin embargo, a pesar de su eterna duración nada puede hacer para que su contrario, la vida, cambie por mor o efecto eterno. Ambos, vida y muerte forman parte de la naturaleza y sus reglas les son impuestas a una y a otra. Por eso “nada ya ahora podrá evitarlo”, está preconcebido, es así, como es.

Esta “nada” a que se refiere el poema también puede tener un doble sentido de que nadie va a cambiar lo que por naturaleza superior está concebido y por otro también puede referirse a la “nada” que supone morir, sobre todo para los no creyentes, pues una vez muerto no se es nada, ni siquiera eres muerte, por “inmensa” que sea ésta

Por tanto, ese ser fallecido está exento de existencia (que es otro de los versos “Exento, libre”), de vida, de estar; no es, no existe. Su hueco quedó libre, ocupado por la nada únicamente como la niebla que al romper el día los hondos valles del invierno exhalan. El valle, recipiente, está lleno de niebla, contenido, cuando ésta desaparece, aquél queda libre, exento de aquélla.

La niebla termina desapareciendo a lo largo del espacio, hasta hacerse imperceptible totalmente en el creciente espacio sin fronteras y deja el hueco de los valles, porque son cosas distintas aunque llamadas a convivir, así el amor de quien muere permanece fuera de él en ese espacio sin fronteras. Este amor ya sin mi te amará siempre. Se ha quedado sin valle, vacío, su amor que era el contenido estará amando en ese espacio sin fronteras, en la eternidad y en la inmensidad, siempre. Bonita metáfora de la inmortalidad.
Tu jardín, Aranjuez, con enramada
espléndida, semeja con sus calles,
sus fuentes, surtidores y detalles
a retablos de vegetal arcada,

catedral del árbol exagerada
por bella, alta y grande como el valle,
derroche natural inigualable,
con duende, con alma encantada,

con río, agua bendita catedralicia
de aire, amor, brillo, cristal y alfombra
forman un edén sus manantiales,

sus columnas y bóvedas es delicia,
frondosidad y retablos asombran
en ti, Aranjuez, los cielos vegetales
Gran hombre, renacentista,
médico, naturalista,
diplomático y poeta,
su saber no tenía meta,
habló lenguas, fue humanista.

El primer jardín botánico se crea
en Aranjuez, por el doctor Laguna
y no se le ha hecho mención alguna.
Propongo, en el jardín, su nombre se vea.
FUENTE DE HÉRCULES Y ANTEO

La lucha y el poderío,
la vida es un desafío,
Hércules con Anteo en vilo,
dos gigantes en un hilo
en deidad de mármol frío.

El héroe y sus trabajos
formando parte del Tajo
y del jardín cortesano
con alarde supra humano
levanta a Anteo con los brazos.
Aranjuez con el “hermoso”,
ojo, que no es algo mimoso
y es que surge a menudo,
por eso no es cariñoso
y pasa de fino a rudo.

En principio no está mal,
parece como un halago,
luego ves que es habitual,
(muleta gramatical)
pues seña digna de alabo.

Tampoco es algo que irrita,
es una perla bonita
como hermoso de arrebato
Aranjuez lo es un rato,
pues venga, que se repita.
Es Aranjuez ciudad
con perspectiva, fondo y uniforme,
su personalidad
concebida conforme
estilo barroco o “perla deforme”.
Aranjuez es naturaleza, vida, sentido
donde se rehunden los años a ritmo pausado,
donde te empapas de su sinfonía y sus latidos
los vives ebrio de belleza y deslumbrado;

el corazón vibra en el tiempo, va sometido
como el sonido del agua a paso relajado,
por torrentes que él mismo en la tierra ha herido,
y lava piedras y lavando, él acaba aseado

Se valora más la vida, es como la cocina
de los sentimientos y las sensaciones, donde
aderezan los guisos que al espíritu alimentan;

el entusiasmo aquí es nuevo, verde por encima,
hermoso por dentro, y disfrutarlo, corresponde
a vencer y alejarse de la húmedo tormenta.
Arritmia en la deslizante confluencia
colectiva de elementos discordes,
que armoniza el evento monocorde,
va el descenso calando en la conciencia

y ésta en macrorecuerdo tal vivencia.
El espectáculo del Tajo absorbe
la atención del público allí en sus bordes
presto al detalle y posible incidencia.

Despierta comezón irresistible,
se arma el participante de motivos,
exhaustiva tenacidad crítica

y que sea solaz, su arte en lo posible,
de curiosos foráneos y nativos
que es fiesta lúdica y en parte mística.
Soporífera tarde lo anunciaba,
entre este mar de lomas ondulante,
y la proximidad determinante,
el suceso que el jardín presagiaba.

Majestuosos árboles que adornaban
este valle desde siglos reinantes
erguidos al cielo y vigilantes,
se batieron con nube cruel y aciaga.

Retorcidos unos, cayeron otros;
magullados y con pérdidas de ramas,
cantidad; astillados y arrancados

por la guerra de un huracán sin rostro,
sin pies ni manos, pero lleno de armas
que al valle entre lomas, ha mutilado.
Y las palabras en estanterías
dejaré y cobren lucidez allí,
mientras oigo y veo con frenesí
de Aranjuez, paraíso y melodía,

el natural trasiego de los días
y de ser capaz de definir
tal como es, esta belleza sin fin,
publicar su poesía y hacerla mía.

Sus palacios y sus ricas estancias
de fascinación es ese paisaje
de la vega, extendida por los píes

del Tajo y que sustancia la distancia
más breve entre artificial y salvaje,
terrenal, celestial o ideal más fiel.
Aranjuez, que el tiempo es naturaleza,
arte, poesía no escrita y calma,
la sombra de las estatuas tiene alma
y las fuentes muestran su belleza

llenas de simbología y grandeza
como la luz del día le sigue al alba,
éstas ayudan a conocer y salvan
escollos opuestos a la agudeza.

Los grandes recuerdos entre árboles
centenarios y palacios lujosos
como un espejo que refleja sueños

y fuera de allí, de los mármoles,
melancolía y tiempo proceloso
son nuestros aliados, nuestros dueños.
OASIS

¿Quién piensa en esta Castilla escueta,
debido a su esclerótico contexto
de montaña y llanura, su centro
de súbito con un gran oasis cuenta?.

Estamos en Aranjuez, ruta abierta,
donde se mece el turismo discreto,
estallido de arte, placer secreto
en su masa forestal suculenta

Entre ese mar de lomas ondulante,
un mediodía crujiente del tórrido
estío, la sombra, se antoja divina

y el soplo de Dios es palpitante,
en ese arte delicioso o mórbido
que el Real sitio de Aranjuez aglutina.
DESCENSO PIRATA DEL TAJO

Por fin llegó ya el barco de ideas fino,
llenito de naves el Tajo hermoso,
este año si que sí ha sido famoso
por su lastre de ingenio tan celoso.

Flota original con gusto y con tino.
Yo les propongo un premio generoso:
tildar de soberbios y fabulosos
a los participantes tan genuinos.

A babor y a estribor la gente observa,
disfruta de espectáculo acuático
valorando el derroche y desparpajo,

inventiva y talento con reserva,
que no copie la idea algún fanático,
que original es descender el Tajo
Qué pródiga y generosa en colores,
por Aranjuez, la vega se nos muestra,
con exquisitez de pintura maestra,
galanteos de la diosa gea, en amores

con el tajo que le dio esos dolores
de herida incisa, profunda y siniestra,
pero de bella cirugía repuesta,
de esa cicatriz emergen primores.

Diosa y tajo opíparos de hermosura
vuelven a descubrirse mutuamente
ellos cada año, como un don del cielo,

que inductor y ejecutor de espesura,
con probidad, la encarnación luciente
eclosiona de amor color y celo.
Mohíno y yerto el valle de altas laderas.
Consuetudinaria fotografía,
que cada invierno el clima nos envía,
con el paso en gris de frías tembladeras.

¿Qué fue de aquellas verdes primaveras
que nos dieron la vida y la alegría?,
¿por qué el cambio de color y de guía
se perdieron entre estas cordilleras?,

¿por qué en esta foto no salen flores,
el artista lo ha tenido esto en cuenta?,
¿es un efecto óptico lo que adumbra

de gris y negro los vivos colores?
o, ¿tal vez es que esta frialdad orienta
la dirección al mar, donde el río arrumba?
EL BOSQUE ESTÁ MOVIDO

el bosque está movido,
ningún árbol quieto está,
tratan de estabilizarse,
pero el cambio es constante,
es la movida de la vida.
¿Qué árbol adulto
puede aconsejar al joven?
¿Quién está seguro de que
el movimiento no le ha de afectar?
¿Quién cuenta con la verdad
que le sirva de guía de salvación?
Hay que responder a los estímulos externos
e ir amoldándose a las nuevas exigencias.
Nadie escapa a esos tentáculos
que bambolean al ramaje
o que te atan las raíces
a la tierra de la que eres parte.
La planta es una pieza
de ese todo que es el bosque.
ARANJUEZ

El aire en el valle,
filtrado en la alameda,
huele a limpio, a hierba olorosa
y a un poco húmedo.
Es uno de los lugares más hermosos
del sur de Madrid.
Un oasis en un páramo
al que se baja siempre de un desierto,
que atrapa, cautiva y allí quedas.
Su río, como todos los ríos
son vías de comunicación,
arterias llenas de vida.
Por aquí se desliza lento,
sin prisa por llegar a Portugal,
porque allí dejará de ser lo que es.
En cambio aquí es el protagonista,
el que formó el valle
y le dotó de vida.
Aquí se recrea, se ensancha, se relaja.
Él es el fundamento, el motivo
que motiva el lugar en Sitio Real.
Esta alta alcurnia de Real Sitio,
le viene de lejos,
cuando alguien importante y sensible
observó los atardeceres
revestidos de dulce y adensada poesía
en el aire del valle.
JARDÍN EN OTOÑO

Pasa el río Tajo entre plantas y mitología,
manso y sereno con aire de cortesía
aunque sea parte de la exposición otoñal,
que ahora es fugaz pompa de la fronda natural.

Ahí las calles de troncos gruesos y altísimos
nos conducen a “Chinescos”, lugar bellísimo,
con columnas de mármol, un estanque con patos
bajo un taxodium enorme de grande y de alto.

Apolo con el torso desnudo en una fuente,
columnas detrás y una calle se abre al frente;
otra fuente que lanza agua y dibuja labores
y el liquidámbar con sus llamativos colores.

Formando calles, el boj, el mirto, los castaños,
con plantas nuevas y ejemplares de muchos años
y allí la diedad de Narciso, una fontana,
con los trofeos de caza, que bien podía ser Diana,
sujeta por unos atlantes con gesto rudo,
hercúleo que en el agua ven su cuerpo desnudo.

Héroes, agua, naturaleza y colorido.
caminar, ver, disfrutar, sentirse sorprendido
hasta por un fauno rigiendo la fertilidad,
la hermosura campestre en silencio y soledad.

Esa perfección formal o intencional del arte
plástico entre naturaleza como baluarte.
Paseos que se graban en universo interior
como río que transforma el agua en amor de color.

Calles de árboles en perfecta perspectiva,
con sus rectos troncos, va guardando la retina
y el suelo cubierto de hojas secas de otoño,
con cenefa verde lateral de hierba y retoños.

Representación aúlica con alegorías
donde espacio y sensualidad te desafía
y potencia la humanización de la belleza,
realidad que vives en plena naturaleza.
Con Fernando VII se permite la construcción de viviendas y da lugar a lo que es hoy Aranjuez

Desde el aire se ve tu geografía,
Aranjuez, en cuadrícula severa
Y el verde forestal de la ribera,
relax de Dios en su séptimo día

Las torres, plazas y el río como guía
azul, acunados por dos laderas,
es mirador del cielo en primavera
por su luz, colorido y fantasía.

Los reyes, los primeros moradores
después de Dios, se hicieron acreedores
para saldar con Él tan grande cuenta.

Pasan los años y el coste era duro,
tanta hermosura al rey le dio apuro
que le invitó al pueblo llano a la fiesta