Ignacio Sánchez Mejías.
Un diestro intelectual y comediógrafo, fue cogido el día 11 de agosto de 1934 en el coso manchego de Manzanares, por un toro llamado Granadino de la ganadería de Aya que le corneó profundamente en el muslo izquierdo.
Trasladado a petición propia a Madrid falleció el día 13.
La singularidad de Ignacio Sánchez Mejías reside en su relación con el grupo de poetas del año 1927, que estaba formado por estos intelectuales:
Pedro Salinas.
Jorge Guillén.
Gerardo Diego. ... (ver texto completo)
Manuel Rodríguez. Manolete.
Pero la muerte que ha generado más literatura en la historia del toreo, es la de Manolete, cogido por el toro Islero de la casta de los Miura en la plaza de Linares el día 28 de agosto de 1947 en el curso de la feria de San Agustín.
Aún hoy aparecen libros dedicados a su memoria que vienen a enriquecer la amplísima bibliografía que generó su fallecimiento posterior en el hospital de los marqueses de Linares.
La muerte de Manolete reunió todos los ingredientes melodramáticos ... (ver texto completo)
Manuel Báez. Litri.
Hasta el 11 de febrero de 1926 no se produjo otra víctima mortal en la fiesta.
Fue el diestro Litri, quien toreando en la plaza de Málaga una corrida regia, sufrió una cogida en el muslo derecho de pronóstico gravísimo, causada por el toro extremeño del marqués de Guadalest.
Al presentarse una gangrena en la herida se le tuvo que amputar la pierna el día 17 del mismo mes y falleciendo al día siguiente.
Ignacio Sánchez Mejías.
Un diestro intelectual y comediógrafo, fue cogido el día 11 de agosto de 1934 en el coso manchego de Manzanares, por un toro llamado Granadino de la ganadería de Aya que le corneó profundamente en el muslo izquierdo.
Trasladado a petición propia a Madrid falleció el día 13.
La singularidad de Ignacio Sánchez Mejías reside en su relación con el grupo de poetas del año 1927, que estaba formado por estos intelectuales:
Pedro Salinas.
Jorge Guillén.
Gerardo Diego. ... (ver texto completo)
Manuel Granero.
Falleció en la plaza de toros de Madrid el día 7 de mayo de 1922, siendo víctima de la desafortunada cornada que un toro llamado, Pocapena, del duque de Veragua, le infirió en el ojo derecho destrozándole la masa encefálica y fracturándole diversos huesos del cráneo.
El matador herido, entró en un estado agónico en la enfermería de la plaza y falleció momentos después.
Manuel Báez. Litri.
Hasta el 11 de febrero de 1926 no se produjo otra víctima mortal en la fiesta.
Fue el diestro Litri, quien toreando en la plaza de Málaga una corrida regia, sufrió una cogida en el muslo derecho de pronóstico gravísimo, causada por el toro extremeño del marqués de Guadalest.
Al presentarse una gangrena en la herida se le tuvo que amputar la pierna el día 17 del mismo mes y falleciendo al día siguiente.
José Gómez Ortega. Joselito.
La primera muerte con literatura de la necrológica taurina por su enorme eco en los periódicos y en las revistas de la época, se produce el 16 de mayo de 1920, tras la muerte de Joselito en la plaza de Talavera de la Reina víctima del toro, Bailaor, que era de la ganadería de la viuda de Ortega.
El parte facultativo del caso que fue firmado por el doctor Luque, que decía:
“Herida en el vientre y en la región inguinal derecha con salida de epiplón, intestino y vejiga, ... (ver texto completo)
Manuel Granero.
Falleció en la plaza de toros de Madrid el día 7 de mayo de 1922, siendo víctima de la desafortunada cornada que un toro llamado, Pocapena, del duque de Veragua, le infirió en el ojo derecho destrozándole la masa encefálica y fracturándole diversos huesos del cráneo.
El matador herido, entró en un estado agónico en la enfermería de la plaza y falleció momentos después.
Domingo del Campo. Dominguín.
Murió en la ciudad de Barcelona la noche del 7 de octubre de 1900, cuando había sido herido por un Miura llamado, Receptor, en la nueva plaza de Las Arenas.
Un toro le hirió al salirse de la suerte de varas, causándole una profunda cornada en la zona inguinal izquierda.
José Gómez Ortega. Joselito.
La primera muerte con literatura de la necrológica taurina por su enorme eco en los periódicos y en las revistas de la época, se produce el 16 de mayo de 1920, tras la muerte de Joselito en la plaza de Talavera de la Reina víctima del toro, Bailaor, que era de la ganadería de la viuda de Ortega.
El parte facultativo del caso que fue firmado por el doctor Luque, que decía:
“Herida en el vientre y en la región inguinal derecha con salida de epiplón, intestino y vejiga, ... (ver texto completo)
Manuel García Cuesta. El Espartero.
Le mató el toro llamado, Perdigón, un colorao ojo de perdiz de los Miura el día 27 de mayo del año 1894.
La brava res le infirió una cornada mortal de necesidad en la región hipogástrica, ha causa de la cual falleció a los veinte minutos de su ingreso en la enfermería de la plaza madrileña de la carretera de Aragón.
Domingo del Campo. Dominguín.
Murió en la ciudad de Barcelona la noche del 7 de octubre de 1900, cuando había sido herido por un Miura llamado, Receptor, en la nueva plaza de Las Arenas.
Un toro le hirió al salirse de la suerte de varas, causándole una profunda cornada en la zona inguinal izquierda.
Entre las fieras astas de los toros de la divisa de los Miura, murieron los siguientes matadores:
Manuel García, El Espartero.
Domingo del Campo, Dominguín.
Faustino Posadas.
Mariano Canet, Llusió.
Manuel Sánchez Criado.
Pedro Carreño.
Manuel Rodríguez, Manolete.
Otros tres matadores de toros, dos novilleros, un banderillero y un puntillero, también murieron en la plaza al ser corneados por reses de la divisa de Eduardo Miura.
Manuel García Cuesta. El Espartero.
Le mató el toro llamado, Perdigón, un colorao ojo de perdiz de los Miura el día 27 de mayo del año 1894.
La brava res le infirió una cornada mortal de necesidad en la región hipogástrica, ha causa de la cual falleció a los veinte minutos de su ingreso en la enfermería de la plaza madrileña de la carretera de Aragón.
José Dámaso Rodríguez. El Pepete.
Matador de toros que falleció el día 20 de abril de 1862 ha los tres minutos escasos de su ingreso en la enfermería de la plaza de toros de Madrid cuando fue corneado por un toro de la ganadería de los Miura que se llamaba, Jocinero, el cual le causo una herida mortal en un pulmón.
Era el segundo matador con ese nombre, ya que el primero fue el Pepe Hillo, muerto en la plaza de la carretera de Aragón y fue la primera víctima de un toro de Miura, una ganadería ... (ver texto completo)
Entre las fieras astas de los toros de la divisa de los Miura, murieron los siguientes matadores:
Manuel García, El Espartero.
Domingo del Campo, Dominguín.
Faustino Posadas.
Mariano Canet, Llusió.
Manuel Sánchez Criado.
Pedro Carreño.
Manuel Rodríguez, Manolete.
Otros tres matadores de toros, dos novilleros, un banderillero y un puntillero, también murieron en la plaza al ser corneados por reses de la divisa de Eduardo Miura.
José Delgado Guerra. Pepe Hillo.
Autor de La Tauromaquia o Arte de Torear, murió el 11 de mayo del año 1801 en la madrileña plaza de la Puerta de Alcalá.
Barbudo, que era un toro de la ganadería que Don José Gabriel Rodríguez tiene en la localidad de Peñaranda de Bracamonte, le corneó sin misericordia en el vientre, falleciendo a los veinte minutos en la enfermería de la plaza.
José Dámaso Rodríguez. El Pepete.
Matador de toros que falleció el día 20 de abril de 1862 ha los tres minutos escasos de su ingreso en la enfermería de la plaza de toros de Madrid cuando fue corneado por un toro de la ganadería de los Miura que se llamaba, Jocinero, el cual le causo una herida mortal en un pulmón.
Era el segundo matador con ese nombre, ya que el primero fue el Pepe Hillo, muerto en la plaza de la carretera de Aragón y fue la primera víctima de un toro de Miura, una ganadería ... (ver texto completo)
José Cándido. Expósito.
Fue el primer matador muerto oficialmente por el asta de un toro bravo.
Era una figura cimera del toreo durante la segunda mitad del siglo XVIII, cuando el matador Cándido fue contratado para torear una corrida en El Puerto de Santa María en Cádiz el día 23 de junio del año 1771.
El sexto toro que era un magnifico ejemplar de la ganadería de los Bornos, de la provincia de Cádiz, fue el que propinó dos fuertes cornadas al matador al realizar un quite a un banderillero ... (ver texto completo)
José Delgado Guerra. Pepe Hillo.
Autor de La Tauromaquia o Arte de Torear, murió el 11 de mayo del año 1801 en la madrileña plaza de la Puerta de Alcalá.
Barbudo, que era un toro de la ganadería que Don José Gabriel Rodríguez tiene en la localidad de Peñaranda de Bracamonte, le corneó sin misericordia en el vientre, falleciendo a los veinte minutos en la enfermería de la plaza.
La fiesta de los toros bravos de lidia, tanto como si fuese un espectáculo aislado de todos los pueblos de España y como si estuviese en el organigrama de las fiestas patronales y tradicionales de nuestro país, siempre estuvieron sujetos a la intervención de la autoridad local y gubernativa.
Es cierto que el estado español no intervino en los espectáculos públicos, hasta comienzos de la Edad Moderna y siempre de forma local.
En cuanto a las prevenciones de vigilancia y de policía, fue siendo ... (ver texto completo)
Pero fue, gracias a poderosos intereses económicos que siempre se agitan alrededor de la fiesta de los toros, cuando se propició en los ámbitos taurinos una actuación cotidiana y punible, de la picaresca taurina que alcanzó su fase más vergonzosa en los tiempos de El Cordobés, con el perritoro utrero y el afeitado.
Pero no sería justo cargar sobre Manuel Benítez la responsabilidad de unos hechos que se remontan a muchos años atrás.
Los matadores o sus apoderados siempre rechaza-ron el riesgo ... (ver texto completo)
Desde Francia destacan:
Pierre Pouly III.
Christian Montcuoquiol, Nimeño II.
Éste último fue la figura más sobresaliente de la escasa torería francesa y por causa de los ruedos fue afectado por una paraplejia que le causó el toro llamado Pañolero, de la casta de los Miura, en la plaza de Arles en el año 1989 y posteriormente se suicidó en su casa de Caveirac el año 1991.
Últimamente la por la gran afición a los toros y ha la fiesta española, los aficionados japoneses tratan de emular la fiesta en su esencia total y alguno de ellos ha pretendido torear sin gran éxito en España.
El continente asiático se esta aficionando cada vez más a el folclore y a la fiesta de los toros española.
China ha sido la que ha tenido el protagonismo y la ocasión de celebrar en su territorio la primera corrida de toros en este continente.
Desde nuestro país vecino Portugal en donde no se da muerte a los toros, siempre han surgido buenos espadas que han hecho buena carrera en España:
Manuel dos Santos.
Paco Mendes.
Victor Mendes.
Este ultimo fue el más regular en toda la geografía taurina.
Desde Francia destacan:
Pierre Pouly III.
Christian Montcuoquiol, Nimeño II.
Éste último fue la figura más sobresaliente de la escasa torería francesa y por causa de los ruedos fue afectado por una paraplejia que le causó el toro llamado Pañolero, de la casta de los Miura, en la plaza de Arles en el año 1989 y posteriormente se suicidó en su casa de Caveirac el año 1991.
El territorio peruano tuvo en Raúl Ochoa, Rovira, a su torero más destacado.
Desde nuestro país vecino Portugal en donde no se da muerte a los toros, siempre han surgido buenos espadas que han hecho buena carrera en España:
Manuel dos Santos.
Paco Mendes.
Victor Mendes.
Este ultimo fue el más regular en toda la geografía taurina.
El país colombiano, tiene en su matador de toros César Rincón su figura más brillante.
Éste torero tiene su gran fama consolidada en la plaza de Las Ventas de Madrid.
El territorio peruano tuvo en Raúl Ochoa, Rovira, a su torero más destacado.
Los toreros venezolanos más relevantes en la fiesta del toro, son:
César Girón.
Curro Girón.
El país colombiano, tiene en su matador de toros César Rincón su figura más brillante.
Éste torero tiene su gran fama consolidada en la plaza de Las Ventas de Madrid.
LOS TOREROS AMERICANOS.
La tierra mejicana ha dado a la fiesta de los toros a una infinidad de renombrados matadores, como:
Armillita.
Rodolfo Gaona.
Carlos Arruza.
Manuel Capetillo.
Silverio Pérez.
Luis Procuna.
Fermín Rivera.
Juan Silveti. ... (ver texto completo)
Los toreros venezolanos más relevantes en la fiesta del toro, son:
César Girón.
Curro Girón.
En los años 90 la figura indiscutible del toreo es Enrique Ponce.
Los hijos de Paco Camino, Chamaco, Aparicio y de Litri, llegan a la fiesta dispuestos a perpetuar en el ruego los nombres de sus padres.
LOS TOREROS AMERICANOS.
La tierra mejicana ha dado a la fiesta de los toros a una infinidad de renombrados matadores, como:
Armillita.
Rodolfo Gaona.
Carlos Arruza.
Manuel Capetillo.
Silverio Pérez.
Luis Procuna.
Fermín Rivera.
Juan Silveti. ... (ver texto completo)
En los años 80 citamos:
Emilio Muñoz.
Paco Ojeda.
Espartaco.
En los años 90 la figura indiscutible del toreo es Enrique Ponce.
Los hijos de Paco Camino, Chamaco, Aparicio y de Litri, llegan a la fiesta dispuestos a perpetuar en el ruego los nombres de sus padres.
Tengo que mencionar en los años 60 a los diestros siguientes:
Palomo Linares.
Francisco Rivera, Paquirri.
Dámaso González.
Niño de la Capea.
Paco Alcalde.
Ángel Teruel.
Roberto Domínguez.
José Mari Manzanares.
José Ortega Cano. ... (ver texto completo)
En los años 80 citamos:
Emilio Muñoz.
Paco Ojeda.
Espartaco.
LOS TOREROS DE LOS AÑOS 60, 80 y 90
Los años de mil novecientos sesenta nos traen de la mano a un matador llamado Manuel Benítez el Cordobés que se ha convertido para la gente en un ídolo de masas y en un diestro popular y populista.
Un diestro que nos aporta para la creatividad de la fiesta del toro el llamado salto de la rana, que está bastante aplaudido entre los públicos festeros, pero muy denostado por los puristas y por una buena parte de la crítica taurina.
Tengo que mencionar en los años 60 a los diestros siguientes:
Palomo Linares.
Francisco Rivera, Paquirri.
Dámaso González.
Niño de la Capea.
Paco Alcalde.
Ángel Teruel.
Roberto Domínguez.
José Mari Manzanares.
José Ortega Cano. ... (ver texto completo)
De aquella misma época y de los años posteriores son otros reputados matadores:
Pepe Luis Vázquez.
Manolo González.
El Litri.
Rafael Aparicio.
Antonio Ordóñez.
Jaime Ostos.
Chamaco, ídolo de la afición de Barcelona.
Diego Puerta.
Paco Camino. ... (ver texto completo)
LOS TOREROS DE LOS AÑOS 60, 80 y 90
Los años de mil novecientos sesenta nos traen de la mano a un matador llamado Manuel Benítez el Cordobés que se ha convertido para la gente en un ídolo de masas y en un diestro popular y populista.
Un diestro que nos aporta para la creatividad de la fiesta del toro el llamado salto de la rana, que está bastante aplaudido entre los públicos festeros, pero muy denostado por los puristas y por una buena parte de la crítica taurina.
Luis Miguel Dominguín:
Torero de excepcionales facultades físicas, cultivó ante el toro la llamada difícil facilidad.
Fue el primer matador español que fue publicitado en la prensa internacional.
De aquella misma época y de los años posteriores son otros reputados matadores:
Pepe Luis Vázquez.
Manolo González.
El Litri.
Rafael Aparicio.
Antonio Ordóñez.
Jaime Ostos.
Chamaco, ídolo de la afición de Barcelona.
Diego Puerta.
Paco Camino. ... (ver texto completo)
Manuel Rodríguez, Manolete:
La gran seriedad y el dramatismo que imprimió ha la tauromaquia le convirtieron en el ídolo del res-petable público de la posguerra.
Su muerte en la plaza de Linares víctima de un Miura de nombre Islero, le convirtió en una figura inmortal del toreo.
Luis Miguel Dominguín:
Torero de excepcionales facultades físicas, cultivó ante el toro la llamada difícil facilidad.
Fue el primer matador español que fue publicitado en la prensa internacional.
Domingo Ortega, fue un torero poderoso que pudo con casi todos los toros.
Manuel Rodríguez, Manolete:
La gran seriedad y el dramatismo que imprimió ha la tauromaquia le convirtieron en el ídolo del res-petable público de la posguerra.
Su muerte en la plaza de Linares víctima de un Miura de nombre Islero, le convirtió en una figura inmortal del toreo.
Ignacio Sánchez Mejías, era un torero intelectual que pertenecía a la generación del año 27.
Su muerte, ocurrida en el pueblo de Manzanares, inspiró a Federico García Lorca su precioso poe-ma Llanto por un Torero.
Domingo Ortega, fue un torero poderoso que pudo con casi todos los toros.
Juan Belmonte, que fue el rival de Joselito, era el más revolucionario de la historia del toreo, porque es el creador del toreo moderno, al pisar sobre los terrenos que hasta entonces fueron privativos del toro.
Fue el que implantó los burladeros.
Se suicidó el día 18 de abril del año 1962.
Ignacio Sánchez Mejías, era un torero intelectual que pertenecía a la generación del año 27.
Su muerte, ocurrida en el pueblo de Manzanares, inspiró a Federico García Lorca su precioso poe-ma Llanto por un Torero.
José Gómez, Gallito, ó Joselito, formó pareja con Juan Belmonte, con el alternó en las plazas cientos de veces.
Fue un torero de portentosas facultades.
Le mató el toro Bailaor en Talavera de la Reina.
Juan Belmonte, que fue el rival de Joselito, era el más revolucionario de la historia del toreo, porque es el creador del toreo moderno, al pisar sobre los terrenos que hasta entonces fueron privativos del toro.
Fue el que implantó los burladeros.
Se suicidó el día 18 de abril del año 1962.
Manuel Mejías, Bienvenida, también era conocido como el Papa negro.
Fue padre de cinco hijos toreros, la dinastía de los Bienvenida.
José Gómez, Gallito, ó Joselito, formó pareja con Juan Belmonte, con el alternó en las plazas cientos de veces.
Fue un torero de portentosas facultades.
Le mató el toro Bailaor en Talavera de la Reina.
Rafael Gómez, El Gallo, fue un torero muy genial aunque tenía grandes contrastes en la lidia.
Porque sus famosas “espantás” en las plazas nos han quedado en la mente clasificadas como una de sus señas de identidad.
Manuel Mejías, Bienvenida, también era conocido como el Papa negro.
Fue padre de cinco hijos toreros, la dinastía de los Bienvenida.
Rafael Guerra, Guerrita, fue el gran maestro de los maestros.
Rafael Gómez, El Gallo, fue un torero muy genial aunque tenía grandes contrastes en la lidia.
Porque sus famosas “espantás” en las plazas nos han quedado en la mente clasificadas como una de sus señas de identidad.
Los toreros del siglo XX:
Rafael Guerra, Guerrita, fue el gran maestro de los maestros.
Hasta el año 1896, todos los ganaderos disponían a los toros que debían ser lidiados por cada matador, pero gracias a la férrea tenacidad de Mazzantini se derribó este favoritismo y el sorteo cobró carta de naturaleza a partir del año 1900.
Los toreros del siglo XX:
Luis Mazzantini, fue el que impuso el sorteo de los toros.
Hasta el año 1896, todos los ganaderos disponían a los toros que debían ser lidiados por cada matador, pero gracias a la férrea tenacidad de Mazzantini se derribó este favoritismo y el sorteo cobró carta de naturaleza a partir del año 1900.
Salvador Sánchez, Frascuelo.
Luis Mazzantini, fue el que impuso el sorteo de los toros.
Francisco Arjona, Cúchares, que fue el que creó el llamado arte taurino propio, el que compitió dentro del arte del toreo con José Redondo, Chiclanero.
Salvador Sánchez, Frascuelo.
A Manuel García, El Espartero, cuando el astado llamado Perdigón, de la ganadería de los Miura, le infirió una cornada mortal en la plaza de Madrid.
Francisco Arjona, Cúchares, que fue el que creó el llamado arte taurino propio, el que compitió dentro del arte del toreo con José Redondo, Chiclanero.
Rafael Molina Lagartijo, que fue el que inventó la media lagartijera y la larga cordobesa.
A Manuel García, El Espartero, cuando el astado llamado Perdigón, de la ganadería de los Miura, le infirió una cornada mortal en la plaza de Madrid.
Francisco Montes, Paquiro, al que se le debe toda la estructura actual de las cuadrillas y que también modificó el traje de luces y dictó una Tauromaquia completa.
Rafael Molina Lagartijo, que fue el que inventó la media lagartijera y la larga cordobesa.
Joaquín Rodríguez Costillares, que fue el inventor la estocada a volapié y del lance a la verónica.
Francisco Montes, Paquiro, al que se le debe toda la estructura actual de las cuadrillas y que también modificó el traje de luces y dictó una Tauromaquia completa.
José Delgado llamado Pepe Hillo de Sevilla.
Escribió La tauromaquia o el Arte de Torear.
Muerto por el hasta del toro llamado Barbudo en la plaza de Madrid el día 11 de mayo del año 1801.
Joaquín Rodríguez Costillares, que fue el inventor la estocada a volapié y del lance a la verónica.
Tenemos que destacar algunos nombres señeros de la tauromaquia, sobre los que se apoyó la fiesta a través de su historia:
José Delgado llamado Pepe Hillo de Sevilla.
Escribió La tauromaquia o el Arte de Torear.
Muerto por el hasta del toro llamado Barbudo en la plaza de Madrid el día 11 de mayo del año 1801.
Los tesoros de los siglos XVIII y XIX:
Tenemos que destacar algunos nombres señeros de la tauromaquia, sobre los que se apoyó la fiesta a través de su historia:
Desde que ha principios del siglo XVIII Francisco Romero, que era originario de la ciudad de Ronda inventara el ritual de la corrida de toros y la suerte de matar al toro recibiendo.
El matador es el héroe que está enraizado en la cultura española.
Denostado por los taurófobos y aclamado por los taurófilos.
Es un profesional del riesgo que es capaz de inspirar a los escritores y a los artistas por su juego frente a la muerte, porque el toreo da la fama y fortuna.
Por cada figura que se consagra ... (ver texto completo)
Los tesoros de los siglos XVIII y XIX:
Pero fueron la muerte de tres toreros del siglo XX, cuando se cimentó la leyenda:
Joselito en el año 1920.
Manolete en el año 1947.
Paquirri en el año 1984.
Incluso en la muerte hay gradaciones.
Según Curro Cúchares, las dudas ante los toros son las que dan las cornadas.
Pero mucho más contundente en sus afirmaciones se nos muestra Pepe Hillo, cuando nos afirma que las cogidas son consecuencia casi siempre de las alteraciones en las reglas del buen toreo, sea por ignorancia de las mismas o mala interpretación del contenido.
Sólo la caída justifica el percance.
Fuera de esta excepción un torero cogido es torero ignorante.
Hay porque discrepar ... (ver texto completo)
Perecieron por hasta del toro, además, hombres del campo y de la plaza, espontáneos y aficionados, en la cantidad de 148 personas muertas.
Pero fueron la muerte de tres toreros del siglo XX, cuando se cimentó la leyenda:
Joselito en el año 1920.
Manolete en el año 1947.
Paquirri en el año 1984.
Desde José Cándido, Expósito, una figura cimera del toreo entre la segunda mitad del siglo XVIII, hasta José Cubero, Yiyo, que murió en Colmenar Viejo el día 29 de agosto de 1985, la fiesta brava se ha cobrado, según Juan José Bonifaz, que es autor de un libro titulado Víctimas de la fiesta, 646 personas inmoladas por los toros y entre ellos:
63 matadores de toros.
176 novilleros.
74 picadores.
158 banderilleros.
Para contar el resto:
Hasta 20, fueron rejoneadores, toreros cómicos, puntilleros, ... (ver texto completo)
Perecieron por hasta del toro, además, hombres del campo y de la plaza, espontáneos y aficionados, en la cantidad de 148 personas muertas.
Expósito fue el primer torero, de a pie, muerto por asta de toro.
Fue cogido mortalmente al hacer un quite.
Ya en el tercer tomo, del escritor Cossio, se recogen versos referidos a la muerte de Expósito, de un autor anónimo que dicen:
En er Puerto murió er Cándido,
Y ayí remató su fin,
Lo mató un toro de Bornos por librá a Chiquilin.
Y al otro día siguiente,
Salieron toos los toreros vestíos de negro.
Luto por la muerte de su maestro.
Desde José Cándido, Expósito, una figura cimera del toreo entre la segunda mitad del siglo XVIII, hasta José Cubero, Yiyo, que murió en Colmenar Viejo el día 29 de agosto de 1985, la fiesta brava se ha cobrado, según Juan José Bonifaz, que es autor de un libro titulado Víctimas de la fiesta, 646 personas inmoladas por los toros y entre ellos:
63 matadores de toros.
176 novilleros.
74 picadores.
158 banderilleros.
Para contar el resto:
Hasta 20, fueron rejoneadores, toreros cómicos, puntilleros, ... (ver texto completo)
La fiesta de los toros se asienta, desde la muerte de José Cándido apodado Expósito en la plaza de El Puerto de Santa María el día 23 de junio del año 1771, en una verdadera tragedia, y se podría decir sin rubor, que todas éstas desdichas de los toreros son por ahora la mejor publicidad para la fiesta.
Expósito fue el primer torero, de a pie, muerto por asta de toro.
Fue cogido mortalmente al hacer un quite.
Ya en el tercer tomo, del escritor Cossio, se recogen versos referidos a la muerte de Expósito, de un autor anónimo que dicen:
En er Puerto murió er Cándido,
Y ayí remató su fin,
Lo mató un toro de Bornos por librá a Chiquilin.
Y al otro día siguiente,
Salieron toos los toreros vestíos de negro.
Luto por la muerte de su maestro.
La muerte del matador Paquirri en Pozoblanco el día 27 de septiembre de 1984, analizando lo sucedido fríamente, revitalizó la fiesta nacional del toro y la proyectó fulminantemente al primer plano de la actualidad periodística en toda España y en el extranjero.
Después de unos años de rutina y de languidez en los que la fiesta no tuvo más reflejo que las críticas de las corridas, sin alcanzar los niveles populares.
La muerte de Paquirri cuyas dramáticas imágenes dieron la vuelta al mundo, fueron ... (ver texto completo)
La fiesta de los toros se asienta, desde la muerte de José Cándido apodado Expósito en la plaza de El Puerto de Santa María el día 23 de junio del año 1771, en una verdadera tragedia, y se podría decir sin rubor, que todas éstas desdichas de los toreros son por ahora la mejor publicidad para la fiesta.