Apresuradamente los judíos se pusieron a la tarea de cazarlos y, cogieron tal cantidad de ellos que no cabían tantas aves dentro de los cestos que en este campamento había.
Esa noche en el acantonamiento comieron de esta carne hasta casi reventar y el resto como los judíos eran muy previsores los metieron en adobo para su conservación y se fueron felices y satisfechos a dormir.
Seria la hora nona cuando la gente ya se disponía a comer, cuando les alcanzó desde el norte una gran bandada de estorninos que invadió por completo el oasis.
Había tal cantidad de pájaros que el cielo del oasis se nublo y dejo el lugar en plena oscuridad.
Apresuradamente los judíos se pusieron a la tarea de cazarlos y, cogieron tal cantidad de ellos que no cabían tantas aves dentro de los cestos que en este campamento había.
Por la mañana reunió Moisés a su gente en torno a él y cuando les anunció la nueva del señor todos le alabaron felices por la sabiduría de Moisés y por el éxito de su demanda.
Seria la hora nona cuando la gente ya se disponía a comer, cuando les alcanzó desde el norte una gran bandada de estorninos que invadió por completo el oasis.
Había tal cantidad de pájaros que el cielo del oasis se nublo y dejo el lugar en plena oscuridad.
Luzbel, que conocía la exigencia de los rabinos le dijo:
-He oído la murmuración de los hijos de Israel que se hayan fundadas en la verdad. Pero sufrir en esta vida por el hambre es bueno, porque así aprende a valorar las cosas buenas el hombre.
- ¡Ayudaré a Israel Moisés!
Pero tú háblales y diles que por las tardes comerán carne y por las mañanas comerán el pan y por ello sabrán que yo soy su creador.
Por la mañana reunió Moisés a su gente en torno a él y cuando les anunció la nueva del señor todos le alabaron felices por la sabiduría de Moisés y por el éxito de su demanda.
Y fue de noche cuando la calma en el oasis era ya mayor y cuando Moisés se halló sólo dentro de la tienda, entonces, pidió ayuda al creador, con estas palabras:
- ¡Señor!
-Yo tu fiel siervo, ruego que mitigues con tu santa bondad el hambre de tu pueblo.
Luzbel, que conocía la exigencia de los rabinos le dijo:
-He oído la murmuración de los hijos de Israel que se hayan fundadas en la verdad. Pero sufrir en esta vida por el hambre es bueno, porque así aprende a valorar las cosas buenas el hombre.
- ¡Ayudaré a Israel Moisés!
Pero tú háblales y diles que por las tardes comerán carne y por las mañanas comerán el pan y por ello sabrán que yo soy su creador.
Moisés escucho en silencio las suplicas y ruegos de su gente y sintiendo en lo más profundo de su corazón una sensible compasión por ellos, decidió interceder ante el Señor.
Y fue de noche cuando la calma en el oasis era ya mayor y cuando Moisés se halló sólo dentro de la tienda, entonces, pidió ayuda al creador, con estas palabras:
- ¡Señor!
-Yo tu fiel siervo, ruego que mitigues con tu santa bondad el hambre de tu pueblo.
-Moisés todos los judíos sabemos ahora que eres el preferido del señor y por esta causa te pedimos que intercedas ante él para que mitigue esta hambruna que padece nuestra gente. Los animales y también los hombres se mueren por la sed y por la falta de alimentos porque apenas queda nada que podamos llevarnos a la boca.
Moisés escucho en silencio las suplicas y ruegos de su gente y sintiendo en lo más profundo de su corazón una sensible compasión por ellos, decidió interceder ante el Señor.
Como el hambre arreciaba entre la gente por falta de alimentos básicos, los jefes de todas las tribus que allí había, se le acercaron para que rogarle que a través de las suplicas al señor este les mitigase la hambruna que padecían, diciéndole:
-Moisés todos los judíos sabemos ahora que eres el preferido del señor y por esta causa te pedimos que intercedas ante él para que mitigue esta hambruna que padece nuestra gente. Los animales y también los hombres se mueren por la sed y por la falta de alimentos porque apenas queda nada que podamos llevarnos a la boca.
Moisés meditaba dentro de su tienda contento por el milagro portentoso que el señor había hecho por todos ellos. Y también agradecía de todo corazón a los Rabinos, que por fin habían dejado de incitar a los fieles contra él.
Como el hambre arreciaba entre la gente por falta de alimentos básicos, los jefes de todas las tribus que allí había, se le acercaron para que rogarle que a través de las suplicas al señor este les mitigase la hambruna que padecían, diciéndole:
La caravana había acampado cercana de un oasis y montaron enseguida las tiendas de piel de camello, porque un fuerte viento muy seco que provenía de lo más caluroso y profundo del desierto arrastran-do con el aire la fina arena que penetraba por todas partes obligando a los hombres y bestias a cubrirse con todo lo que encontraban aparente.
Moisés meditaba dentro de su tienda contento por el milagro portentoso que el señor había hecho por todos ellos. Y también agradecía de todo corazón a los Rabinos, que por fin habían dejado de incitar a los fieles contra él.
La revelación.
Los hebreos estaban contentos por los prodigios de Moisés, porque la separación de las aguas del mar había calado hondo en el sentimiento general hacía su regia figura de buen patriarca. Y los que antes le criticaban ferozmente se hallaban ahora con él en inmejorable armonía y, ahora era cuando todos los aduladores pretendían demostrarle su fidelidad lisonjeándole con mucho descaro de continuo.
La caravana había acampado cercana de un oasis y montaron enseguida las tiendas de piel de camello, porque un fuerte viento muy seco que provenía de lo más caluroso y profundo del desierto arrastran-do con el aire la fina arena que penetraba por todas partes obligando a los hombres y bestias a cubrirse con todo lo que encontraban aparente.
- ¡Satán!
- ¿Porque dudas?
- ¿Por qué temes a Luzbel?
- ¿No estarás prendado de su figura?
- ¡No seas pusilánime!
- ¡Yo me hallo junto a ti!
- ¡Yo soy ti padre y tu vástago!
- ¡Yo soy el todopoderoso!
- ¡Te hablo para prepararte contra Luzbel!
- ¡Tú deber es entender a los seres humanos para poder combatirlos! ... (ver texto completo)
La revelación.
Los hebreos estaban contentos por los prodigios de Moisés, porque la separación de las aguas del mar había calado hondo en el sentimiento general hacía su regia figura de buen patriarca. Y los que antes le criticaban ferozmente se hallaban ahora con él en inmejorable armonía y, ahora era cuando todos los aduladores pretendían demostrarle su fidelidad lisonjeándole con mucho descaro de continuo.
Al instante que Satán planificaba la contraofensiva en contra de Luzbel, se encendieron las pantallas de comunicación telepática y sonó en su cerebro la voz melodiosa y dura de su Dios Imperial.
- ¡Satán!
- ¿Porque dudas?
- ¿Por qué temes a Luzbel?
- ¿No estarás prendado de su figura?
- ¡No seas pusilánime!
- ¡Yo me hallo junto a ti!
- ¡Yo soy ti padre y tu vástago!
- ¡Yo soy el todopoderoso!
- ¡Te hablo para prepararte contra Luzbel!
- ¡Tú deber es entender a los seres humanos para poder combatirlos!
-Te hablo para informarte sobre los hombres que tienes que destruir, que son seres imperfectos.
-Alza ahora pues, tu cabeza, para que comprendas las cosas que te diré hoy y para que puedas relatar esas cosas a los Querubines que son parte esencial de la raza del Imperio.
-Luzbel no está sólo y es un soberano que no tiene a nadie que mande sobre él.
-Es dios y padre al mismo tiempo de toda su gente y también de los seres humanos que esparce por el Universo.
-Y a la vez es invisible y poderoso, y está sobre todo lo perecedero al ser luz pura que ningún ojo puede ver.
-Nadie en el Universo le consideraría igual que yo, pero para el hombre es más grande que cualquier dios por no tener a nadie sobre él.
-Y no existe nadie en ningún planeta habitado por humanos que sea superior a él.
-Es además eterno como nosotros de donde partió y es un ser completo en la luz.
-Es un Arcángel de luz inconmensurable.
-Es inexpresable.
-Es la perfección de la inmortalidad.
-No es corpóreo ni incorpóreo.
-Cuídate de él Satán, porque Luzbel es parte de los mundos que dan la vida, es de los de la gracia que dan gracia.
Y además, ayuda al hombre porque es su hijo más querido. ... (ver texto completo)
Lucha entre inmortales.
Satán que desde su nave madre había contemplado el hecho de las aguas.
Viendo que todo era obra de Luzbel, decidió hacer un contraataque indirecto para ver si podía locali-zar su escondite en la Tierra.
Al instante que Satán planificaba la contraofensiva en contra de Luzbel, se encendieron las pantallas de comunicación telepática y sonó en su cerebro la voz melodiosa y dura de su Dios Imperial.
El corazón del dios Faraón se llenó de ira y de la inmensa tristeza que da al hombre la impotencia.
Después de maldecir a todos los dioses por haber abandonado a su gente, el dios Faraón emprendió cabizbajo el camino de regreso a Tebas. Y juró por los dioses Amón y Ra que jamás tomaría esclavos del pueblo hebreo porque antes los mataría a todos en batalla. Y juró también que jamás se enfrentaría al poderoso dios que tenían los judíos.
Lucha entre inmortales.
Satán que desde su nave madre había contemplado el hecho de las aguas.
Viendo que todo era obra de Luzbel, decidió hacer un contraataque indirecto para ver si podía locali-zar su escondite en la Tierra.
Cuando todos los soldados habían penetrado en el cauce se produjo de repente un silencio total, que fue seguido de un estruendoso y terrible bramido. La precipitada caída de inmensas masas de agua sobre las tropas del Faraón, les ahogó de un golpe a todos los soldados, siendo aplastados contra el fango y desapareciendo todos de la vista del rey.
El corazón del dios Faraón se llenó de ira y de la inmensa tristeza que da al hombre la impotencia.
Después de maldecir a todos los dioses por haber abandonado a su gente, el dios Faraón emprendió cabizbajo el camino de regreso a Tebas. Y juró por los dioses Amón y Ra que jamás tomaría esclavos del pueblo hebreo porque antes los mataría a todos en batalla. Y juró también que jamás se enfrentaría al poderoso dios que tenían los judíos.
Ante la orden del Dios Rey los conductores de los carros no titubearon un instante y con gran coraje y decisión penetraron por el ancho camino que había entre las aguas.
Cuando todos los soldados habían penetrado en el cauce se produjo de repente un silencio total, que fue seguido de un estruendoso y terrible bramido. La precipitada caída de inmensas masas de agua sobre las tropas del Faraón, les ahogó de un golpe a todos los soldados, siendo aplastados contra el fango y desapareciendo todos de la vista del rey.
El dios Faraón no salía de su asombro cuando vio esas formidables murallas de agua verticales que subían desde el lecho de mar hasta el firmamento.
Los carros que iban delante del rey se detuvieron al frenar el Faraón el suyo, haciéndole dudar ante tan asombroso y sobrenatural hecho. Pero viendo que los Israelitas lo cruzaban sin temor se decidió y mandó a todos sus carros de guerra detrás de los fugitivos mientras él se quedaba en la orilla con su guardia personal.
Ante la orden del Dios Rey los conductores de los carros no titubearon un instante y con gran coraje y decisión penetraron por el ancho camino que había entre las aguas.
Los soldados del Faraón cuando llegaron hasta la orilla, asombrados se detuvieron, al contemplar el formidable espectáculo de las enormes murallas de agua que dejaban ver un camino en el lecho seco del mar.
El dios Faraón no salía de su asombro cuando vio esas formidables murallas de agua verticales que subían desde el lecho de mar hasta el firmamento.
Los carros que iban delante del rey se detuvieron al frenar el Faraón el suyo, haciéndole dudar ante tan asombroso y sobrenatural hecho. Pero viendo que los Israelitas lo cruzaban sin temor se decidió y mandó a todos sus carros de guerra detrás de los fugitivos mientras él se quedaba en la orilla con su guardia personal.
No habían pasado aún dos horas humanas cuando todos estaban a punto de cruzar el estrecho de mar. Porque los últimos ya se estaban aproximando a la otra orilla.
Los soldados del Faraón cuando llegaron hasta la orilla, asombrados se detuvieron, al contemplar el formidable espectáculo de las enormes murallas de agua que dejaban ver un camino en el lecho seco del mar.
Moisés que se hallaba al corriente por las estrictas instrucciones que el señor le había dado, ordenó a todos los capataces de apresurar el paso de la gente hacía la otra orilla. Y les dijo que si hacía falta les autorizaba para utilizar en contra de su gente los palos y los látigos.
No habían pasado aún dos horas humanas cuando todos estaban a punto de cruzar el estrecho de mar. Porque los últimos ya se estaban aproximando a la otra orilla.
Después de pasado este tiempo debían de parar las maquinas. Porque si estas seguían más tiempo en marcha, se produciría por acumulación de energía una explosión apocalíptica que destruiría a todos, hebreos y egipcios.
Moisés que se hallaba al corriente por las estrictas instrucciones que el señor le había dado, ordenó a todos los capataces de apresurar el paso de la gente hacía la otra orilla. Y les dijo que si hacía falta les autorizaba para utilizar en contra de su gente los palos y los látigos.
Los Nefelin sabían que el tiempo corría en contra de los hebreos, porque tenían doce horas escasas entes de que la poderosa energía magnética que las maquinas de Luzbel producían se quedara anulada automáticamente.
Después de pasado este tiempo debían de parar las maquinas. Porque si estas seguían más tiempo en marcha, se produciría por acumulación de energía una explosión apocalíptica que destruiría a todos, hebreos y egipcios.
La mar se puso a girar alrededor de un remolino y se entremezcló con el cielo girando furiosa con las nubes. Y después alzándose impetuosa hacía arriba fue elevándose el agua con los nubarrones y el mar despejando el lecho seco de 200 codos sagrados. Dejando seca y libre la tierra que unía las orillas del estrecho para que pasaran los judíos.
Los Nefelin sabían que el tiempo corría en contra de los hebreos, porque tenían doce horas escasas entes de que la poderosa energía magnética que las maquinas de Luzbel producían se quedara anulada automáticamente.
Los judíos al asustarse por el pavoroso bramido, se lanzaron a los suelos aterrorizados y se arrancaron los pelos despavoridos al ver que en el firmamento se formaba un gigantesco remolino que giraba sin parar sobre las aguas del estrecho.
La mar se puso a girar alrededor de un remolino y se entremezcló con el cielo girando furiosa con las nubes. Y después alzándose impetuosa hacía arriba fue elevándose el agua con los nubarrones y el mar despejando el lecho seco de 200 codos sagrados. Dejando seca y libre la tierra que unía las orillas del estrecho para que pasaran los judíos.
En ese preciso instante sonó un gran zumbido en el aire, el cual ensordeció los oídos de los hebreos y bramó cómo una bestia furiosa sobre el aire seco del desierto como si un monstruo les hablara.
Los judíos al asustarse por el pavoroso bramido, se lanzaron a los suelos aterrorizados y se arrancaron los pelos despavoridos al ver que en el firmamento se formaba un gigantesco remolino que giraba sin parar sobre las aguas del estrecho.
El protegido Moisés se acopló telepáticamente con Luzbel la mente y en ese trance permaneció en una de las orillas algo impaciente por la lenta llegada de la gente de su pueblo. Desde la cima de la duna donde se hallaba contempló la gran polvareda que levantaban las avanzadillas de los soldados del Faraón. Y en ese preciso instante alzó los brazos al cielo, hizo un signo circular con su báculo y le dijo al señor:
- ¡Señor omnipotente y eterno, márcanos el camino para que podamos abrir los abismos ... (ver texto completo)
En ese preciso instante sonó un gran zumbido en el aire, el cual ensordeció los oídos de los hebreos y bramó cómo una bestia furiosa sobre el aire seco del desierto como si un monstruo les hablara.
Cuando recibieran la señal que hiciese Moisés con el báculo, Luzbel accionaría una fuerza magnética poderosa de los módulos instalados y esos equipos trabajando a plena potencia separarían las aguas en dos mitades hasta que todos los judíos pasasen a la otra orilla.
El protegido Moisés se acopló telepáticamente con Luzbel la mente y en ese trance permaneció en una de las orillas algo impaciente por la lenta llegada de la gente de su pueblo. Desde la cima de la duna donde se hallaba contempló la gran polvareda que levantaban las avanzadillas de los soldados del Faraón. Y en ese preciso instante alzó los brazos al cielo, hizo un signo circular con su báculo y le dijo al señor:
- ¡Señor omnipotente y eterno, márcanos el camino para que podamos abrir los abismos ... (ver texto completo)
Los Nefelin tenían preparadas las maquinas y los equipos, que tenían instalados frente al estrecho de mar que impedía el paso de la caravana. Habían recibido órdenes de Luzbel para secar las aguas en el estrecho y así facilitarles el paso a los fugitivos cuando estuvieran todos cercanos a la orilla.
Cuando recibieran la señal que hiciese Moisés con el báculo, Luzbel accionaría una fuerza magnética poderosa de los módulos instalados y esos equipos trabajando a plena potencia separarían las aguas en dos mitades hasta que todos los judíos pasasen a la otra orilla.
Los Nefelin estaban esperando a los judíos detrás de las altas dunas de arena, cuando vieron llegar la cabecera de la caravana hasta la orilla del mar se prepararon y anunciaron su llegada a Luzbel.
Los Nefelin tenían preparadas las maquinas y los equipos, que tenían instalados frente al estrecho de mar que impedía el paso de la caravana. Habían recibido órdenes de Luzbel para secar las aguas en el estrecho y así facilitarles el paso a los fugitivos cuando estuvieran todos cercanos a la orilla.
El sonido del cuerno que hicieron sonar los guías que iban delante, anunció a Moisés que ya había llegado la punta de la larga caravana al mar.
En avanzadilla se acerco con su hermano hasta la orilla y viendo que el paso hasta la otra orilla era imposible se postró ante el Señor rogándole ayuda para su pueblo.
Los Nefelin estaban esperando a los judíos detrás de las altas dunas de arena, cuando vieron llegar la cabecera de la caravana hasta la orilla del mar se prepararon y anunciaron su llegada a Luzbel.
Todos ellos temían perder el oro y las joyas de las sinagogas que llevaban consigo y sus comentarios insidiosos en contra Moisés y el hermano cuajaban entre los pobres y cansados judíos.
El sonido del cuerno que hicieron sonar los guías que iban delante, anunció a Moisés que ya había llegado la punta de la larga caravana al mar.
En avanzadilla se acerco con su hermano hasta la orilla y viendo que el paso hasta la otra orilla era imposible se postró ante el Señor rogándole ayuda para su pueblo.
En Egipto, entre los dos habían confundido una y otra vez al Faraón con la milagrosa asistencia del señor que hablaba a través de la boca del hermano, y ahora cuando el pueblo Judío huía de los solda-dos comenzaba el descontento entre la gente. La crítica era incitada por los Rabinos hacía Moisés y estaba excitada por los sacerdotes que no estaban acostumbrados a las duras penalidades del calor y del polvo del desierto.
Todos ellos temían perder el oro y las joyas de las sinagogas que llevaban consigo y sus comentarios insidiosos en contra Moisés y el hermano cuajaban entre los pobres y cansados judíos.
Moisés, que estaba preocupado por la seguridad de tanta gente, marchaba al frente de una larga fila de vehículos de toda clase que se extendían en hileras por la inmensidad del desierto.
Su hermano caminaba a su lado y estaba contento de tenerle cerca por la gran ayuda que de él había recibido a través del Señor.
En Egipto, entre los dos habían confundido una y otra vez al Faraón con la milagrosa asistencia del señor que hablaba a través de la boca del hermano, y ahora cuando el pueblo Judío huía de los solda-dos comenzaba el descontento entre la gente. La crítica era incitada por los Rabinos hacía Moisés y estaba excitada por los sacerdotes que no estaban acostumbrados a las duras penalidades del calor y del polvo del desierto.
Había un cierto temor que se observaba entre la gente, como si todos ellos esperasen la llegada de los temibles soldados del Faraón.
Moisés, que estaba preocupado por la seguridad de tanta gente, marchaba al frente de una larga fila de vehículos de toda clase que se extendían en hileras por la inmensidad del desierto.
Su hermano caminaba a su lado y estaba contento de tenerle cerca por la gran ayuda que de él había recibido a través del Señor.
Los pequeños y los ancianos se subían a los carros para mitigar de alguna manera la flojera y el gran cansancio de la durísima marcha por ese inhóspito desierto, mientras el intensísimo polvo del solitario vació se levantaba por todas partes ralentizando el paso de las bestias y los hombres.
Había un cierto temor que se observaba entre la gente, como si todos ellos esperasen la llegada de los temibles soldados del Faraón.
El paso de la muerte.
La marcha era penosa debido al intenso calor y ala falta de agua fresca que tenían los que componían la larga caravana de judíos.
Los pequeños y los ancianos se subían a los carros para mitigar de alguna manera la flojera y el gran cansancio de la durísima marcha por ese inhóspito desierto, mientras el intensísimo polvo del solitario vació se levantaba por todas partes ralentizando el paso de las bestias y los hombres.
Mientras, el poderoso jefe de la flota imperial se quedaba con sus propios y confusos pensamientos.
Dudando en su interior, Satán se volvió pronto a la realidad y se concentró en las metas de la misión que debía finalizar prontamente si quería volver un día al imperio con el honor de haber aniquilado al rebelde luzbel y a toda su flota.
Ahora necesitaba concentrar toda su atención entre los pueblos semitas de la tierra porque él sabía que ellos eran los preferidos de luzbel y que más tarde o más ... (ver texto completo)
El paso de la muerte.
La marcha era penosa debido al intenso calor y ala falta de agua fresca que tenían los que componían la larga caravana de judíos.
Cuando Satán finalizó de hablar, los Querubines se marchando sigilosamente de la sala con gestos de aprobación.
Mientras, el poderoso jefe de la flota imperial se quedaba con sus propios y confusos pensamientos.
Dudando en su interior, Satán se volvió pronto a la realidad y se concentró en las metas de la misión que debía finalizar prontamente si quería volver un día al imperio con el honor de haber aniquilado al rebelde luzbel y a toda su flota.
Ahora necesitaba concentrar toda su atención entre los pueblos semitas de la tierra porque él sabía que ellos eran los preferidos de luzbel y que más tarde o más ... (ver texto completo)
-Es una acumulación del pensamiento activo, para que su eterna luz sea en el Universo un eterno caos y para que genere el poder perfecto y el espíritu virgen que él es.
-Él es el primer poder y la gloria de la luz.
-Es barbeló.
-Es el poder perfecto entre todas las galaxias y los mundos.
-Es la gloria suprema emergente.
Cuando Satán finalizó de hablar, los Querubines se marchando sigilosamente de la sala con gestos de aprobación.
-Nuestro imperio se contempla a si mismo en la luz que genera el Universo. Y contra ese manantial de materia provoca el caos, para ver en este fragor de las galaxias el poder luminiscente de su propia existencia de luz.
-Es una acumulación del pensamiento activo, para que su eterna luz sea en el Universo un eterno caos y para que genere el poder perfecto y el espíritu virgen que él es.
-Él es el primer poder y la gloria de la luz.
-Es barbeló.
-Es el poder perfecto entre todas las galaxias y los mundos.
-Es la gloria suprema emergente.
-Al supremo dios no le fue asignado tiempo algu-no porque no necesitaba recibir nada de nadie ya que todo ello sería un préstamo a su gloria divina, que no necesita porque existe desde mucho antes de formarse el Universo. Por eso no necesita nada que fuese posterior a su inmensa majestad porque es pureza e inconmensurablemente grande.
-Nuestro imperio se contempla a si mismo en la luz que genera el Universo. Y contra ese manantial de materia provoca el caos, para ver en este fragor de las galaxias el poder luminiscente de su propia existencia de luz.
Las dudas de Satán.
Satán habló delante de una multitud de Querubines que le escuchan con suma atención y, les decía:
-El todopoderoso imperial no es que sea el ser más grande, sino cómo es una absoluta divinidad en si mismo no es parte de los mundos ni tampoco lo es del tiempo. Porque cualquier cosa que sea parte de un mundo cualquiera del Universo fue producida por alguna formación de la materia bastarda y por esa causa los soles y los planetas no forman parte de la divina gracia del imperio ... (ver texto completo)
-Al supremo dios no le fue asignado tiempo algu-no porque no necesitaba recibir nada de nadie ya que todo ello sería un préstamo a su gloria divina, que no necesita porque existe desde mucho antes de formarse el Universo. Por eso no necesita nada que fuese posterior a su inmensa majestad porque es pureza e inconmensurablemente grande.
-Ve a Egipto y reúnete con los sabios y ancianos Judíos y diles:
-El Señor Todopoderoso, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, me envía a vosotros y me ordena:
-Saca a mi pueblo afligido de Egipto y llévalos a la tierra que mana leche y miel que ellos escucharan mi voz.
-Y al Faraón dile que el Dios de Israel te ha dicho que dejes libre a sus hijos.
-Solo pedirás al Faraón tres días libres en el desierto para que ellos puedan orar ante el Señor.
Las dudas de Satán.
Satán habló delante de una multitud de Querubines que le escuchan con suma atención y, les decía:
-El todopoderoso imperial no es que sea el ser más grande, sino cómo es una absoluta divinidad en si mismo no es parte de los mundos ni tampoco lo es del tiempo. Porque cualquier cosa que sea parte de un mundo cualquiera del Universo fue producida por alguna formación de la materia bastarda y por esa causa los soles y los planetas no forman parte de la divina gracia del imperio celestial. ... (ver texto completo)
Esto es lo que dirás a los hijos de Israel:
- ¡Yo resultaré ser!
-Ve a Egipto y reúnete con los sabios y ancianos Judíos y diles:
-El Señor Todopoderoso, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, me envía a vosotros y me ordena:
-Saca a mi pueblo afligido de Egipto y llévalos a la tierra que mana leche y miel que ellos escucharan mi voz.
-Y al Faraón dile que el Dios de Israel te ha dicho que dejes libre a sus hijos.
-Solo pedirás al Faraón tres días libres en el desierto para que ellos puedan orar ante el Señor.
- ¡Señor!
- ¿Cuando me pregunten tú nombre que diré?
Esto es lo que dirás a los hijos de Israel:
- ¡Yo resultaré ser!
Luzbel continúo hablándole:
-He visto la aflicción y el clamor de mí pueblo que se haya en Egipto esclavizado por el Faraón y mi deseo es llevarles hasta una tierra que les prometo que será en donde mane leche y miel.
-Quiero que vallas al Faraón y saques a mi pueblo Israel de Egipto y te prometo que estaré a tu lado.
- ¡Señor!
- ¿Cuando me pregunten tú nombre que diré?
Moisés cómo estaba muy impresionado se ocultó el rostro entre las manos por temor a ver al Señor.
Luzbel continúo hablándole:
-He visto la aflicción y el clamor de mí pueblo que se haya en Egipto esclavizado por el Faraón y mi deseo es llevarles hasta una tierra que les prometo que será en donde mane leche y miel.
-Quiero que vallas al Faraón y saques a mi pueblo Israel de Egipto y te prometo que estaré a tu lado.
-No te acerque a Mí y quítate las sandalias, porque el lugar que pisan tus pies es tierra sagrada.
-Yo soy el Dios de tú padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Moisés cómo estaba muy impresionado se ocultó el rostro entre las manos por temor a ver al Señor.
- ¡Aquí me hallo Señor!
Respondió Moisés.
-No te acerque a Mí y quítate las sandalias, porque el lugar que pisan tus pies es tierra sagrada.
-Yo soy el Dios de tú padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.