Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

Cuando Luzbel vio que Moisés se acercaba hasta el ardiente fuego del zarzal le llamó por el nombre dos veces:
- ¡Moisés!
- ¡Moisés!
- ¡Aquí me hallo Señor!
Respondió Moisés.
Se hallaba Moisés apacentando su rebaño de ove-jas en las laderas del monte Orbe cuando vio arder unas zarzas en el monte. Y cuando se acercó para apagar estas llamas, Moisés comprobó que no era capaz apagar la zarza ardiente.
Cuando Luzbel vio que Moisés se acercaba hasta el ardiente fuego del zarzal le llamó por el nombre dos veces:
- ¡Moisés!
- ¡Moisés!
Luzbel viendo ese sufrimiento convocó enseguida a Moisés en el monte Orbe para recordarle la antigua promesa hecha por él a Abrahán para defender su casta indefinidamente. Tendría que solucionar de una vez por toda la diáspora de su pueblo y la mejor solución que encontró era llevárselos a una tierra en donde todos ellos pudiesen vivir en paz. Esa sería ahora la misión de Moisés que ayudado por los Nefelin desengañará al Faraón y liberara a su pueblo.
Se hallaba Moisés apacentando su rebaño de ove-jas en las laderas del monte Orbe cuando vio arder unas zarzas en el monte. Y cuando se acercó para apagar estas llamas, Moisés comprobó que no era capaz apagar la zarza ardiente.
Cuando en la base submarina Luzbel, escuchó los gemidos de su amado pueblo, recordó su pacto con Abrahán, Isaac y Jacob de manera que el Arcángel divino se dio por enterado de sus quejas.
Luzbel viendo ese sufrimiento convocó enseguida a Moisés en el monte Orbe para recordarle la antigua promesa hecha por él a Abrahán para defender su casta indefinidamente. Tendría que solucionar de una vez por toda la diáspora de su pueblo y la mejor solución que encontró era llevárselos a una tierra en donde todos ellos pudiesen vivir en paz. Esa sería ahora la misión de Moisés que ayudado por los Nefelin desengañará al Faraón y liberara a su pueblo.
Y aconteció durante aquellos días que murió el rey Faraón de Egipto y los hijos de Israel continuaban padeciendo la esclavitud, le aclamaron en modo de queja al Señor su eterno sufrimiento y penitencia.
Cuando en la base submarina Luzbel, escuchó los gemidos de su amado pueblo, recordó su pacto con Abrahán, Isaac y Jacob de manera que el Arcángel divino se dio por enterado de sus quejas.
Entonces era cuando tornaba a Egipto la luz de la ilusión una gesta que se halla siempre envuelta con las masas de agua que se desparramaban sin nin-gún control por las riveras del sagrado Nilo.
Y aconteció durante aquellos días que murió el rey Faraón de Egipto y los hijos de Israel continuaban padeciendo la esclavitud, le aclamaron en modo de queja al Señor su eterno sufrimiento y penitencia.
En ninguna parte del planeta es tan clara y tan fácil de determinar la frágil línea que separa la vida y la muerte. Hasta que la estrella divina llamada sirio, desde la parte meridional del infinito firmamento les vuelva a anunciar de nuevo la llegada del agua de la vida.
Entonces era cuando tornaba a Egipto la luz de la ilusión una gesta que se halla siempre envuelta con las masas de agua que se desparramaban sin nin-gún control por las riveras del sagrado Nilo.
Es sólo entonces cuando el nivel de las aguas del río desciende por los sofocantes vientos que llegan del desierto y además por los tórridos rayos de un sol implacable. Las fuentes se secan, las norias se paran y avanza el cercano desierto que siempre se encuentra al acecho y penetra en los campos secos para arrebatarles la vida.
En ninguna parte del planeta es tan clara y tan fácil de determinar la frágil línea que separa la vida y la muerte. Hasta que la estrella divina llamada sirio, desde la parte meridional del infinito firmamento les vuelva a anunciar de nuevo la llegada del agua de la vida.
Pero mucho antes de que las aguas doradas de la vida lleguen hasta allí en lo más cálido del verano, Egipto debe de luchar contra el hambre y contra la muerte, cuando un poderoso viento que proviene del calido desierto levanta en los campos resecos nubes de polvo.
Es sólo entonces cuando el nivel de las aguas del río desciende por los sofocantes vientos que llegan del desierto y además por los tórridos rayos de un sol implacable. Las fuentes se secan, las norias se paran y avanza el cercano desierto que siempre se encuentra al acecho y penetra en los campos secos para arrebatarles la vida.
Solamente el Nilo inunda los campos, alimenta los pozos, abreva al ganado y convierte el suelo en un exuberante jardín.
Pero mucho antes de que las aguas doradas de la vida lleguen hasta allí en lo más cálido del verano, Egipto debe de luchar contra el hambre y contra la muerte, cuando un poderoso viento que proviene del calido desierto levanta en los campos resecos nubes de polvo.
El Bahr que así se llama el río Nilo, nace en el sur en el ecuador del planeta en donde en la primavera las titánicas masas de agua se precipitan del cielo. Esas cantidades de agua después de largo recorrer por la zona norte del África, penetran en territorio egipció por su frontera meridional y pasan por el país hasta que llegan hasta las ramificaciones del delta y finalmente se vierten en el mediterráneo.
Solamente el Nilo inunda los campos, alimenta los pozos, abreva al ganado y convierte el suelo en un exuberante jardín.
El Nilo sagrado.
Egipto es un oasis fluvial de 300.000 codos sagrados de longitud y es un regalo del Nilo porque sin este río ningún ser humano podría vivir allí.
El Bahr que así se llama el río Nilo, nace en el sur en el ecuador del planeta en donde en la primavera las titánicas masas de agua se precipitan del cielo. Esas cantidades de agua después de largo recorrer por la zona norte del África, penetran en territorio egipció por su frontera meridional y pasan por el país hasta que llegan hasta las ramificaciones del delta y finalmente se vierten en el mediterráneo.
El Creador y Moisés.
Moisés le dijo a Jehová:
¿Quién soy yo Señor para que vaya al Faraón a sacar a los hijos de Israel de Egipto?
Porque yo tú Señor estaré contigo en esta labor par la cual has sido preparado por mí.
Entraras en Egipto y le convencerás al Faraón para que libere a mí pueblo, el pueblo de Adán, el pue-blo de Abrahán y ahora el pueblo tuyo.
Hablaras con él de Israel que está allí sometido y lo liberaras de su poder y de su esclavitud.
Entonces Moisés le dijo a Jehová:
Dispensa ... (ver texto completo)
El Nilo sagrado.
Egipto es un oasis fluvial de 300.000 codos sagrados de longitud y es un regalo del Nilo porque sin este río ningún ser humano podría vivir allí.
Transcurrido un tiempo el Rabino Rauel le ofreció a Moisés a su hija mayor Zípora como esposa, con la cual Moisés se esposo y tuvieron a un varón al que dieron por nombre Gersom.
El Creador y Moisés.
Moisés le dijo a Jehová:
¿Quién soy yo Señor para que vaya al Faraón a sacar a los hijos de Israel de Egipto?
Porque yo tú Señor estaré contigo en esta labor par la cual has sido preparado por mí.
Entraras en Egipto y le convencerás al Faraón para que libere a mí pueblo, el pueblo de Adán, el pue-blo de Abrahán y ahora el pueblo tuyo.
Hablaras con él de Israel que está allí sometido y lo liberaras de su poder y de su esclavitud.
Entonces Moisés le dijo a Jehová:
Dispensa ... (ver texto completo)
Moisés se encontró tan a gusto entre la familia del Rabino que desde aquel mismo instante habitó con esta buena y agradecida gente.
Transcurrido un tiempo el Rabino Rauel le ofreció a Moisés a su hija mayor Zípora como esposa, con la cual Moisés se esposo y tuvieron a un varón al que dieron por nombre Gersom.
- ¡Dadle lecho y pan!
Dijo el Rabino Reuel.
Moisés se encontró tan a gusto entre la familia del Rabino que desde aquel mismo instante habitó con esta buena y agradecida gente.
A lo que estas respondieron:
-Padre éste Egipcio nos ha librado de las manos de los pastores vecinos y nos han ayudado a sacar el agua del pozo para abrevar al ganado.
- ¡Dadle lecho y pan!
Dijo el Rabino Reuel.
Ellas agradecieron efusivamente a Moisés el gesto desinteresado y le invitaron a ir con ellas hasta su casa. Moisés accedió a tal requerimiento gustoso y siguió a las laboriosas mujeres que le llevaron ante el padre. Y el viejo varón al ver a sus hijas con un desconocido las preguntó:
- ¿Cómo habéis venido tan pronto a casa?
A lo que estas respondieron:
-Padre éste Egipcio nos ha librado de las manos de los pastores vecinos y nos han ayudado a sacar el agua del pozo para abrevar al ganado.
Moisés, cómo se había quedado dormido cerca del brocal del pozo, al despertarse, tomó un pedazo de queso y cuando estaba en esa grata tarea, sintió un fuerte griterío y al girar hacía el rumor la vista vio a los enfurecidos pastores que trataban de impedir que las ovejas de las mujeres bebiesen el agua de un pilar. Moisés acercándose, los recriminó por tan indigno comportamiento y ayudo a las agradecidas mujeres a abrevar las ovejas.
Ellas agradecieron efusivamente a Moisés el gesto desinteresado y le invitaron a ir con ellas hasta su casa. Moisés accedió a tal requerimiento gustoso y siguió a las laboriosas mujeres que le llevaron ante el padre. Y el viejo varón al ver a sus hijas con un desconocido las preguntó:
- ¿Cómo habéis venido tan pronto a casa?
La aldea de Medián era un terreno pobre y mísero, y estaba habitado por la familia de un casto rabino que tenía siete hermosas hijas que cuidaban de sus rebaños de ovejas. Todos los días del año llevaban las ovejas a beber al único pozo que allí había, que se hallaba entre las altas palmeras de un bello oasis para los sedientos animales saciasen la sed.
Moisés, cómo se había quedado dormido cerca del brocal del pozo, al despertarse, tomó un pedazo de queso y cuando estaba en esa grata tarea, sintió un fuerte griterío y al girar hacía el rumor la vista vio a los enfurecidos pastores que trataban de impedir que las ovejas de las mujeres bebiesen el agua de un pilar. Moisés acercándose, los recriminó por tan indigno comportamiento y ayudo a las agradecidas mujeres a abrevar las ovejas.
Posteriormente el Faraón lo supo por labios de los espías que tenía entremezclados entre sus esclavos la muerte del soldado y mandó detener a Moisés. Pero Moisés se escapó del Faraón para morar en la tierra de Medián y cuando el llegó a ese lugar muy fatigado sacio su sed en un pozo que allí había y después se apoyo en el brocal y se quedo dormido.
Había salido de Tebas, de prisa y corriendo, al ser avisado por su madre adoptiva la hija del Faraón, que le aconsejo que debería desaparecer de Egipto ... (ver texto completo)
La aldea de Medián era un terreno pobre y mísero, y estaba habitado por la familia de un casto rabino que tenía siete hermosas hijas que cuidaban de sus rebaños de ovejas. Todos los días del año llevaban las ovejas a beber al único pozo que allí había, que se hallaba entre las altas palmeras de un bello oasis para los sedientos animales saciasen la sed.
A Moisés le dio tanta aprensión el comentario, que comentó con su padre.
- ¡Llegarán al Faraón las confidencias de la muerte del soldado!
Posteriormente el Faraón lo supo por labios de los espías que tenía entremezclados entre sus esclavos la muerte del soldado y mandó detener a Moisés. Pero Moisés se escapó del Faraón para morar en la tierra de Medián y cuando el llegó a ese lugar muy fatigado sacio su sed en un pozo que allí había y después se apoyo en el brocal y se quedo dormido.
Había salido de Tebas, de prisa y corriendo, al ser avisado por su madre adoptiva la hija del Faraón, que le aconsejo que debería desaparecer de Egipto ... (ver texto completo)
El aludido le miro y dijo irónicamente:
- ¿Quién te a nombrado príncipe y juez?
-Es que acaso tienes pensado matar, como mataste al soldado egipcio.
A Moisés le dio tanta aprensión el comentario, que comentó con su padre.
- ¡Llegarán al Faraón las confidencias de la muerte del soldado!
Cuando Moisés observo cierto día cómo un solda-do golpeaba sin motivo ni compasión a uno de sus hermanos, se enfureció por esa agresión y mirando por la calleja y cuando vio que no había soldados a la vista, le dio un golpe tan fuerte al soldado que le mato. Después enterraron entre todos los presentes el cadáver en la arena del desierto. Al día siguiente sucedió que dos judíos se enzarzaron en lucha uno contra el otro de manera que Moisés le dijo al que tenía la culpa:
- ¿Por qué golpeas al hermano?
El aludido le miro y dijo irónicamente:
- ¿Quién te a nombrado príncipe y juez?
-Es que acaso tienes pensado matar, como mataste al soldado egipcio.
Ahora bien aconteció en aquel tiempo, que Moisés inducido por su verdadera madre ayuda en secreto a su gente y a sus hermanos de la penosa carga que todos ellos tenían al ser esclavos del Egipto cruel y despiadado por expreso mandato del Faraón.
Cuando Moisés observo cierto día cómo un solda-do golpeaba sin motivo ni compasión a uno de sus hermanos, se enfureció por esa agresión y mirando por la calleja y cuando vio que no había soldados a la vista, le dio un golpe tan fuerte al soldado que le mato. Después enterraron entre todos los presentes el cadáver en la arena del desierto. Al día siguiente sucedió que dos judíos se enzarzaron en lucha uno contra el otro de manera que Moisés le dijo al que tenía la culpa:
- ¿Por qué golpeas al hermano?
Cuando Raquel llegó ante la hija de Faraón está la dijo:
-Llévate al niño, amamántalo y críamelo, porque es desde ahora mismo mi hijo adoptivo. Y por esta labor de cría tú obtendrás un buen salario.
-Le llamareis por nombre Moisés por proceder del agua sagrada del Nilo.
- ¡Desde ahora es mí hijo!
Ahora bien aconteció en aquel tiempo, que Moisés inducido por su verdadera madre ayuda en secreto a su gente y a sus hermanos de la penosa carga que todos ellos tenían al ser esclavos del Egipto cruel y despiadado por expreso mandato del Faraón.
La esclava corrió apresurada a su casa para decirle a Leví que la salvación del hermano estaba asegu-rada. Una vez puesta de acuerdo con su madre la envió a palacio para que amamantara a su hijo en secreto.
Cuando Raquel llegó ante la hija de Faraón está la dijo:
-Llévate al niño, amamántalo y críamelo, porque es desde ahora mismo mi hijo adoptivo. Y por esta labor de cría tú obtendrás un buen salario.
-Le llamareis por nombre Moisés por proceder del agua sagrada del Nilo.
- ¡Desde ahora es mí hijo!
La hija de Faraón caprichosa e impulsiva no se lo pensó dos veces y señalando al palacio la dijo:
- ¡Ve y tráela ahora mismo!
La esclava corrió apresurada a su casa para decirle a Leví que la salvación del hermano estaba asegu-rada. Una vez puesta de acuerdo con su madre la envió a palacio para que amamantara a su hijo en secreto.
Una esclava hebrea de la princesa que esperaba la llegada de la cesta por el río, porque era la hija de Leví y lo había organizado todo con su padre y su madre con la hora exacta para depositar la cesta en el Nilo, le dijo a la princesa:
- ¿Señora deseáis que os traiga a una nodriza para que alimente al niño?
La hija de Faraón caprichosa e impulsiva no se lo pensó dos veces y señalando al palacio la dijo:
- ¡Ve y tráela ahora mismo!
Algún tiempo más tarde, en esta misma mañana la hija del Faraón que se bañaba todos los días en las aguas del amado y divinizado Nilo. Por rango real se hallaba acompañada de un ingente enjambre de atentas servidoras y de esclavas, las cuales la adu-laban como si se tratase de una diosa divina. Pero ese día cuando la princesa se encontraba bañando cerca de la orilla, vio que había en los juncos una cesta de mimbre que flotaba en el agua. Curiosa y caprichosa la hija de Faraón ordenó a sus esclavas ... (ver texto completo)
Una esclava hebrea de la princesa que esperaba la llegada de la cesta por el río, porque era la hija de Leví y lo había organizado todo con su padre y su madre con la hora exacta para depositar la cesta en el Nilo, le dijo a la princesa:
- ¿Señora deseáis que os traiga a una nodriza para que alimente al niño?
Cuando la noche estaba consumándose Leví llevó la cesta hasta la orilla del Nilo y depositándola con suavidad en el agua la empujó hacía la corriente, la cual la llevó hacía el centro del caudaloso río hasta que la cesta de mimbre con su hijo desapareció de su vista entre los juncos para siempre.
Algún tiempo más tarde, en esta misma mañana la hija del Faraón que se bañaba todos los días en las aguas del amado y divinizado Nilo. Por rango real se hallaba acompañada de un ingente enjambre de atentas servidoras y de esclavas, las cuales la adu-laban como si se tratase de una diosa divina. Pero ese día cuando la princesa se encontraba bañando cerca de la orilla, vio que había en los juncos una cesta de mimbre que flotaba en el agua. Curiosa y caprichosa la hija de Faraón ordenó a sus esclavas ... (ver texto completo)
Ya al anochecer Leví había comprado el cesto de mimbre y el cual preparó untándolo de brea para que flotase mejor y lo forró con una pieza de lino y metió al primogénito dentro.
Cuando la noche estaba consumándose Leví llevó la cesta hasta la orilla del Nilo y depositándola con suavidad en el agua la empujó hacía la corriente, la cual la llevó hacía el centro del caudaloso río hasta que la cesta de mimbre con su hijo desapareció de su vista entre los juncos para siempre.
Leví antes de despedir a sus vecinas, las rogó que guardaran un estricto silencio sobre lo varonil del alumbramiento, porque sabía que si la noticia del parto de su hijo llegaba a oídos de los soldados del Faraón el primogénito de su estirpe sería asesinado sin compasión alguna.
Ya al anochecer Leví había comprado el cesto de mimbre y el cual preparó untándolo de brea para que flotase mejor y lo forró con una pieza de lino y metió al primogénito dentro.
- ¡Dentro de una cesta que flote en el Nilo!
Contestó Raquel.
Leví antes de despedir a sus vecinas, las rogó que guardaran un estricto silencio sobre lo varonil del alumbramiento, porque sabía que si la noticia del parto de su hijo llegaba a oídos de los soldados del Faraón el primogénito de su estirpe sería asesinado sin compasión alguna.
- ¿Cómo?
Respondió Leví.
- ¡Dentro de una cesta que flote en el Nilo!
Contestó Raquel.
Raquel despertando bruscamente dijo al instante:
- ¡Esposo mío, a nuestro hijo debemos de salvarle!
- ¿Cómo?
Respondió Leví.
Apresurado mando que saliesen todas las mujeres de la casa y penetró con mucha pena en el pequeño aposento para ver al precioso hijo que había tenido su amada esposa. La bella criatura estaba recosta-da entre los pechos de la madre y estaba dormido apaciblemente. Leví, para no despertar ni a él ni a la madre que estaba rendida del esfuerzo del parto, se aproximó lentamente al oído de Raquel y suave-mente la preguntó:
- ¿Mataremos a nuestro hijo?
Raquel despertando bruscamente dijo al instante:
- ¡Esposo mío, a nuestro hijo debemos de salvarle!
Él, que era el padre, le tenía que asesinar según las férreas leyes del Faraón.
Apresurado mando que saliesen todas las mujeres de la casa y penetró con mucha pena en el pequeño aposento para ver al precioso hijo que había tenido su amada esposa. La bella criatura estaba recosta-da entre los pechos de la madre y estaba dormido apaciblemente. Leví, para no despertar ni a él ni a la madre que estaba rendida del esfuerzo del parto, se aproximó lentamente al oído de Raquel y suave-mente la preguntó:
- ¿Mataremos a nuestro hijo?
La pena y la congoja penetraron por el corazón de Leví, como penetra el viento huracanado al mecer los árboles del bosque. Se sentía considerablemen-te mal, porque debería de matar a su hijo que había nacido y que era el primogénito de su estirpe y de su sangre.
Él, que era el padre, le tenía que asesinar según las férreas leyes del Faraón.
- ¡Es un niño!
Respondieron con pena y tristeza las mujeres.
La pena y la congoja penetraron por el corazón de Leví, como penetra el viento huracanado al mecer los árboles del bosque. Se sentía considerablemen-te mal, porque debería de matar a su hijo que había nacido y que era el primogénito de su estirpe y de su sangre.
Estaba Leví en esta tensa espera, cuando sintió un fuerte llanto que brotaba de la pequeña habitación donde paria su mujer. El llanto fuerte y poderoso denotaba salud y vida de la criatura que esperaba.
Presuroso Leví levantó la cortina que separaba los dos habitáculos de la humilde choza que habitaba y pregunto ansioso a las mujeres:
- ¿Es niño o niña?
- ¡Es un niño!
Respondieron con pena y tristeza las mujeres.
Leví preocupado recordaba el decreto:
Todo hijo varón que halla nacido de una esclava a de ser arrojado al río Nilo cómo alimento para los cocodrilos sagrados.
Pero a toda hembra nacida de los esclavos deben de conservarla con vida.
Estaba Leví en esta tensa espera, cuando sintió un fuerte llanto que brotaba de la pequeña habitación donde paria su mujer. El llanto fuerte y poderoso denotaba salud y vida de la criatura que esperaba.
Presuroso Leví levantó la cortina que separaba los dos habitáculos de la humilde choza que habitaba y pregunto ansioso a las mujeres:
- ¿Es niño o niña?
Moisés hijo de Leví.
En el interior de la casa de Leví, que se hallaba en una de las puertas de salida de la ciudad de Tebas, el esclavo israelita malvivía en el barrio construido por ellos con casas hechas de barro y de paja. Leví se hallaba en un delicado trance porque tenía que ayudar a su esposa en el parto de un hijo primerizo y aun cuanto estaba asistido en esta ardua tarea por sus vecinas que eran esclavas judías como también lo era el mismo. La impaciencia que Leví tenía por conocer el sexo ... (ver texto completo)
Leví preocupado recordaba el decreto:
Todo hijo varón que halla nacido de una esclava a de ser arrojado al río Nilo cómo alimento para los cocodrilos sagrados.
Pero a toda hembra nacida de los esclavos deben de conservarla con vida.
El hombre tenía que ser justo en la tierra.
Y ser de esta forma, consistía en tratar a los seres humanos con sentimientos que nacen del corazón.
Moisés hijo de Leví.
En el interior de la casa de Leví, que se hallaba en una de las puertas de salida de la ciudad de Tebas, el esclavo israelita malvivía en el barrio construido por ellos con casas hechas de barro y de paja. Leví se hallaba en un delicado trance porque tenía que ayudar a su esposa en el parto de un hijo primerizo y aun cuanto estaba asistido en esta ardua tarea por sus vecinas que eran esclavas judías como también lo era el mismo. La impaciencia que Leví tenía por conocer el sexo ... (ver texto completo)
Abrahán cerró los ojos llorando amargamente su debilidad ante el Señor y el amor que sentía hacía él era tan grande y poderoso, que humano alguno podría hacerle dudar de su magnificencia divina.
Había llegado la hora del arrepentimiento, ya que el camino que al hombre le quedaba por andar era más amargo cada día.
El hombre tenía que ser justo en la tierra.
Y ser de esta forma, consistía en tratar a los seres humanos con sentimientos que nacen del corazón.
- Tú siempre tendrás mi perdón amado discípulo. Porque tus actos están supeditados a la fragilidad humana y todos sabemos que tu organismo carnal es débil. Pero tú sirve al Señor como les sirves a los demás y entonces bendeciré a ti y a los tuyos, y ocuparas después de la muerte carnal un lugar a mí lado en el paraíso.
Abrahán cerró los ojos llorando amargamente su debilidad ante el Señor y el amor que sentía hacía él era tan grande y poderoso, que humano alguno podría hacerle dudar de su magnificencia divina.
Había llegado la hora del arrepentimiento, ya que el camino que al hombre le quedaba por andar era más amargo cada día.
Aterrado por las terribles palabras que acababa de escuchar Abrahán dijo una sola palabra:
- ¡Perdónanos!
- Tú siempre tendrás mi perdón amado discípulo. Porque tus actos están supeditados a la fragilidad humana y todos sabemos que tu organismo carnal es débil. Pero tú sirve al Señor como les sirves a los demás y entonces bendeciré a ti y a los tuyos, y ocuparas después de la muerte carnal un lugar a mí lado en el paraíso.
Y si vuelve a suceder en la tierra, amado Abrahán, la mano poderosa del Señor estará lista y dispuesta a erradicar a toda esta nueva y maldita casta de hombres dañinos y perversos.
Aterrado por las terribles palabras que acababa de escuchar Abrahán dijo una sola palabra:
- ¡Perdónanos!
- ¡Escúchame Abrahán!
-La fuerza del fuego purificador ha penetrado entre las murallas de dos urbes impenitentes. Cuando los hombres las habitaban se enviciaron en la lujuria de su carne sin respeto a ningún otro humano vivo y se comportaron como animales y como animales han sucumbido. Para limpiarlas de esta maldad les e enviado el fuego sagrado como castigo ejemplar.
Y también para que las nuevas generaciones de seres humanos aprendan a respetarse los unos a los otros en la tierra.
Y si vuelve a suceder en la tierra, amado Abrahán, la mano poderosa del Señor estará lista y dispuesta a erradicar a toda esta nueva y maldita casta de hombres dañinos y perversos.
- ¡Señor Eterno!
¿que será ese espeso humo que hay en la lejanía?
¿Parece que las ciudades que hay en ese lugar arden con extraño vigor?
- ¡Escúchame Abrahán!
-La fuerza del fuego purificador ha penetrado entre las murallas de dos urbes impenitentes. Cuando los hombres las habitaban se enviciaron en la lujuria de su carne sin respeto a ningún otro humano vivo y se comportaron como animales y como animales han sucumbido. Para limpiarlas de esta maldad les e enviado el fuego sagrado como castigo ejemplar.
Y también para que las nuevas generaciones de seres humanos aprendan a respetarse los unos a los otros en la tierra.