Porque desde ahora, era el Prior del Monasterio el que se encargaba de planificarlo de común acuerdo con el Cardenal.
Matania bastante satisfecho en el interior y enfadado a la vez por la mezquina conducta del Abad, se refugió en su celda para pedirle ayuda a Cristo por el éxito de la complicada misión.
El temía, que las huestes del Cardenal Domenico Montini, tendiesen una emboscada al Temple, antes, en el Concilio, o después de la reunión secreta.
Era el eterno pecado de los representantes de la Iglesia, traición, y faltar a la palabra dada, aunque lo juren ante el crucifijo de Cristo.
La sorpresa del Abad, al leer una copia de los dos documentos que se habían cruzado entre el Temple y Matania, tuvo al finalizar de leerlos un amago de cólera desmedida para el anciano intermediario. La soberbia, era la falta más común en el presuntuoso Abad, y le molestaba sobre manera, que los demás monjes del Monasterio tomasen las decisiones por su cuenta y riesgo.
Pero al final, pensando bien los pros y los contras, decidió, que debía mostrarle al Cardenal las cartas como si todo hubiese sido ... (ver texto completo)
Porque desde ahora, era el Prior del Monasterio el que se encargaba de planificarlo de común acuerdo con el Cardenal.
De inmediato, Matania Rugieri, se fue prestamente hacía el despacho del Abad, para informarle de sus iniciativa y del éxito obtenido con ellas.
La sorpresa del Abad, al leer una copia de los dos documentos que se habían cruzado entre el Temple y Matania, tuvo al finalizar de leerlos un amago de cólera desmedida para el anciano intermediario. La soberbia, era la falta más común en el presuntuoso Abad, y le molestaba sobre manera, que los demás monjes del Monasterio tomasen las decisiones por su cuenta y riesgo.
Pero al final, pensando bien los pros y los contras, decidió, que debía mostrarle al Cardenal las cartas como si todo hubiese sido ... (ver texto completo)
Orden de los Caballeros Templarios.
Gran Maestrazgo de España.
Lebeña 14 de diciembre de 2006.
Mi fraterno en Cristo, Matania Rugieri:
El placido manuscrito que me enviaste de la mano de nuestro amigo Feliciano Pérez, fue una llama que iluminó de alegría al veterano corazón de este viejo Templario.
La Orden, con sus acostumbrados ritos seculares que vuestra merced bien conoce, ha determinado que se inicie la paz, con la antigua ley de las bolas blancas y negras.
El veredicto al salir la bola ... (ver texto completo)
De inmediato, Matania Rugieri, se fue prestamente hacía el despacho del Abad, para informarle de sus iniciativa y del éxito obtenido con ellas.
El manuscrito decía textualmente:
Orden de los Caballeros Templarios.
Gran Maestrazgo de España.
Lebeña 14 de diciembre de 2006.
Mi fraterno en Cristo, Matania Rugieri:
El placido manuscrito que me enviaste de la mano de nuestro amigo Feliciano Pérez, fue una llama que iluminó de alegría al veterano corazón de este viejo Templario.
La Orden, con sus acostumbrados ritos seculares que vuestra merced bien conoce, ha determinado que se inicie la paz, con la antigua ley de las bolas blancas y negras.
El veredicto al salir la bola ... (ver texto completo)
Al ir leyendo el contenido, su pálido rostro cambia de color blanco ambarino que habitualmente tenía, á un sonrojado y brillante color, que transformó su triste semblante de inmediato.
El manuscrito decía textualmente:
Corona entregó a Feliciano, un pergamino sellado con la respuesta que habían votado en el Temple a favor de establecer la paz entre ellos y la Iglesia.
Dos horas después, Matania ya tenía en sus manos el manuscrito que con preocupación e impaciencia esperaba.
Al ir leyendo el contenido, su pálido rostro cambia de color blanco ambarino que habitualmente tenía, á un sonrojado y brillante color, que transformó su triste semblante de inmediato.
Feliciano Pérez, después de degustar toda clase de viandas y golosinas en una amplia mesa del la bien suministrada cocina del palacio, fue reclamado de nuevo en el despacho del Gran Maestre.
Corona entregó a Feliciano, un pergamino sellado con la respuesta que habían votado en el Temple a favor de establecer la paz entre ellos y la Iglesia.
Dos horas después, Matania ya tenía en sus manos el manuscrito que con preocupación e impaciencia esperaba.
1º.-Gran Maestre, José Campo Corona.
2º.-Maestre, el Hombre de la Rosa.
3º.-Maestre, Ramón Sainz de Baranda.
4º.-Nigromante, Marañón.
5º.-Secretaria, Maica.
6º.-Tesorero, Vicente Becerril.
7º.-Maestro Armero, Jesús Canive.
8º.-Intendente, Leopoldo Argos.
9º.-Servicio Secreto, Victoriano Iglesias.
10º.-Registro General, M. Antonio C. Blanco. ... (ver texto completo)
Feliciano Pérez, después de degustar toda clase de viandas y golosinas en una amplia mesa del la bien suministrada cocina del palacio, fue reclamado de nuevo en el despacho del Gran Maestre.
Dos fuertes divisiones se apartaban en silencio, los unos y los otros, por la férrea disciplina secular de esta ley Templaria, la acataban sin rechistar lo más mínimo, los trece defensores de Cristo.
1º.-Gran Maestre, José Campo Corona.
2º.-Maestre, el Hombre de la Rosa.
3º.-Maestre, Ramón Sainz de Baranda.
4º.-Nigromante, Marañón.
5º.-Secretaria, Maica.
6º.-Tesorero, Vicente Becerril.
7º.-Maestro Armero, Jesús Canive.
8º.-Intendente, Leopoldo Argos.
9º.-Servicio Secreto, Victoriano Iglesias.
10º.-Registro General, M. Antonio C. Blanco. ... (ver texto completo)
La ley Templaria, había ratificado la voluntad para tratar de consolidar una Paz y una concordia con la Iglesia. Aún cuando era una dolorosa sorpresa para algunos caballeros allí presentes, porque ellos y su familia, combatieron la ambición desmedida de los delegados de la Iglesia y valoraban con pasión que se había vertido durante muchos siglos tal cantidad de sangre inocente, que ahora se podría pintar con su tono rojo el Vaticano, con la Plaza de San Pedro incluida.
Dos fuertes divisiones se apartaban en silencio, los unos y los otros, por la férrea disciplina secular de esta ley Templaria, la acataban sin rechistar lo más mínimo, los trece defensores de Cristo.
La mano inocente de un fraile del servicio general de limpieza, saco desde dentro de la bolsa de cuero repujada (después de revolverla bien) una brillante bola de un blanco perfecto.
La ley Templaria, había ratificado la voluntad para tratar de consolidar una Paz y una concordia con la Iglesia. Aún cuando era una dolorosa sorpresa para algunos caballeros allí presentes, porque ellos y su familia, combatieron la ambición desmedida de los delegados de la Iglesia y valoraban con pasión que se había vertido durante muchos siglos tal cantidad de sangre inocente, que ahora se podría pintar con su tono rojo el Vaticano, con la Plaza de San Pedro incluida.
La ley Templaria, obliga a los caballeros a recurrir al voto secreto de las doce bolas, cuando el asunto atañe gravemente al futuro del Temple.
La mano inocente de un fraile del servicio general de limpieza, saco desde dentro de la bolsa de cuero repujada (después de revolverla bien) una brillante bola de un blanco perfecto.
Corona había tenido una rápida charla con Guatire y después de una apremiante asamblea dentro de la casona, decidieron resolver de común acuerdo con los doce caballeros más significativos del Temple, (con el votó de la bolsa de seis bolas negras y seis bolas blancas) el definitivo apoyo o el rechazo del sorprendente plan de paz que les habían planteado Corona y Guatire.
La ley Templaria, obliga a los caballeros a recurrir al voto secreto de las doce bolas, cuando el asunto atañe gravemente al futuro del Temple.
Mientras Matania pensaba y se impacientaba en su laboratorio del Monasterio, en el Temple sucedían rápidos los acontecimientos.
Corona había tenido una rápida charla con Guatire y después de una apremiante asamblea dentro de la casona, decidieron resolver de común acuerdo con los doce caballeros más significativos del Temple, (con el votó de la bolsa de seis bolas negras y seis bolas blancas) el definitivo apoyo o el rechazo del sorprendente plan de paz que les habían planteado Corona y Guatire.
Era la respuesta que les traería Feliciano desde el Temple, la prueba a favor o en contra para resolver o denegar el problema para siempre
Mientras Matania pensaba y se impacientaba en su laboratorio del Monasterio, en el Temple sucedían rápidos los acontecimientos.
Aunque le faltaba todavía al monje Matania lo más esencial del acuerdo para que todo ello tuviese una resolución positiva y procediese a operar la técnica que el anciano Matania había dispuesto.
Era la respuesta que les traería Feliciano desde el Temple, la prueba a favor o en contra para resolver o denegar el problema para siempre
25
El plan que había tramado Matania para establecer la paz perpetua entre la Iglesia y el Temple, estaba encauzado de una manera bastante admisible para que su Eminencia el Cardenal Domenico Mariani y el Abad Reinaldo Sevané lo estudiasen a fondo.
Aunque le faltaba todavía al monje Matania lo más esencial del acuerdo para que todo ello tuviese una resolución positiva y procediese a operar la técnica que el anciano Matania había dispuesto.
Esperando tus gratas y esperanzadoras noticias se despide tú hermano en Cristo.
Matania Rugieri.
25
El plan que había tramado Matania para establecer la paz perpetua entre la Iglesia y el Temple, estaba encauzado de una manera bastante admisible para que su Eminencia el Cardenal Domenico Mariani y el Abad Reinaldo Sevané lo estudiasen a fondo.
Quiero y deseo, que si todos aceptáis el camino de la paz, os reunáis en Concilio secreto en el lugar y el término que entre las dos partes decidáis.
Esperando tus gratas y esperanzadoras noticias se despide tú hermano en Cristo.
Matania Rugieri.
Hasta que reciba tú respuesta no podré hablarles al Cardenal y al Prior de la paz que propongo.
Quiero y deseo, que si todos aceptáis el camino de la paz, os reunáis en Concilio secreto en el lugar y el término que entre las dos partes decidáis.
Al amigo Feliciano como ya le conoces del parque de Torrelavega, no tengo necesidad de decirte que jamás nos traicionará a ninguno de los dos, y por ese motivo, mi deseo es que él espere dentro de tu casa, la respuesta que tengáis a bien darle a este requerimiento pacifico.
Hasta que reciba tú respuesta no podré hablarles al Cardenal y al Prior de la paz que propongo.
Convoca a los responsables del Temple, para que analicen los pros y los contras, de la definitiva paz que Matania Rugieri te propone personalmente sin otros intermediarios que puedan influenciar en la antigua amistad que nos une.
Al amigo Feliciano como ya le conoces del parque de Torrelavega, no tengo necesidad de decirte que jamás nos traicionará a ninguno de los dos, y por ese motivo, mi deseo es que él espere dentro de tu casa, la respuesta que tengáis a bien darle a este requerimiento pacifico.
Pero el Temple deberá reconocer, que la custodia mística del Arca de la Alianza del Creador, está impregnada de rituales y las disciplinas católicas apostólicas y romanas.
Convoca a los responsables del Temple, para que analicen los pros y los contras, de la definitiva paz que Matania Rugieri te propone personalmente sin otros intermediarios que puedan influenciar en la antigua amistad que nos une.
Es el Temple con sus armas el primer custodio del Arca del Creador, por haberla transportado hasta Liébana, por orden del Papa desde Ravena.
Pero el Temple deberá reconocer, que la custodia mística del Arca de la Alianza del Creador, está impregnada de rituales y las disciplinas católicas apostólicas y romanas.
Escucha con atención, estimado Maestre Corona, mí buena voluntad y mi deseo de que analices sin influencias externas la idea de que el Temple torne a custodiar el Arca, entre las dos congregaciones sagradas que ahora luchan por ella.
Es el Temple con sus armas el primer custodio del Arca del Creador, por haberla transportado hasta Liébana, por orden del Papa desde Ravena.
Somos los culpables del desaguisado terrible, que marcó al Temple y a la Iglesia, en lejanos siglos pasados, cuando creíamos que teniendo en nuestro poder los inmensos tesoros del Temple, podíamos ser los más poderosos del planeta, pero nunca los hallamos.
Escucha con atención, estimado Maestre Corona, mí buena voluntad y mi deseo de que analices sin influencias externas la idea de que el Temple torne a custodiar el Arca, entre las dos congregaciones sagradas que ahora luchan por ella.
Mí más ferviente deseo, como siervo del Señor, es que los pecadores acojamos nuestras almas dentro del regazo amoroso y fraterno de la paz.
Somos los culpables del desaguisado terrible, que marcó al Temple y a la Iglesia, en lejanos siglos pasados, cuando creíamos que teniendo en nuestro poder los inmensos tesoros del Temple, podíamos ser los más poderosos del planeta, pero nunca los hallamos.
En el primero de la era de Acuario, yo saludo con la cortesía debida al Gran Maestre Corona, por su perfecta sabiduría salomónica y porque estamos a punto de iniciar el decisivo combate para obtener unos atributos que pertenecen a la Divinidad.
Mí más ferviente deseo, como siervo del Señor, es que los pecadores acojamos nuestras almas dentro del regazo amoroso y fraterno de la paz.
Monje y Nigromante.
Siervo del Creador.
Matania Rugieri.
Monasterio Benedictino de Santo Toribio.
12 de diciembre del 2006
En el primero de la era de Acuario, yo saludo con la cortesía debida al Gran Maestre Corona, por su perfecta sabiduría salomónica y porque estamos a punto de iniciar el decisivo combate para obtener unos atributos que pertenecen a la Divinidad.
El pergamino le comunica lo siguiente:
Monje y Nigromante.
Siervo del Creador.
Matania Rugieri. Monasterio Benedictino de Santo Toribio.
12 de diciembre del 2006
Apartándose, Corona rompió los lacres sellados y se enfrasco en la lectura del mensaje que le envía el conocido y viejo monje Benedictino Matania.
El pergamino le comunica lo siguiente:
-Matania os envía este manuscrito y los más gratos augurios para establecer una paz que anhelan todos los siervos de Cristo.
Le dijo Feliciano, apartándose de Corona, para es-perar la respuesta del Maestre.
Apartándose, Corona rompió los lacres sellados y se enfrasco en la lectura del mensaje que le envía el conocido y viejo monje Benedictino Matania.
Feliciano sin decir palabra alguna, le entregó en la mano a Corona un cilindro de piel atado y lacrado por todas partes y después acercándose al oído del Maestre dijo suavemente:
-Matania os envía este manuscrito y los más gratos augurios para establecer una paz que anhelan todos los siervos de Cristo.
Le dijo Feliciano, apartándose de Corona, para es-perar la respuesta del Maestre.
Al penetrar en el despacho de Corona que estaba al otro extremo de la casona fortaleza. El Maestre, le estrecho la mano efusivamente al reconocerle, y le indicó con amable gesto, acomodarse a su gusto, y que expusiera el asunto tan urgente y especial que originaba su grata visita a la casa del Temple.
Feliciano sin decir palabra alguna, le entregó en la mano a Corona un cilindro de piel atado y lacrado por todas partes y después acercándose al oído del Maestre dijo suavemente:
Una larguísima andadura por laberínticos pasillos y largos corredores, profusamente adornados con las multicolores adargas y armas de los gentilhombres del Temple (caídos en todas las batallas en defensa la fe de Cristo) emocionó a Feliciano, maravillado por la disciplina y el fervor tierno, de los valedores de la humilde verdad que predicara el Mesías a los hombres del pueblo que le escuchaban y le seguían a todas partes.
Al penetrar en el despacho de Corona que estaba al otro extremo de la casona fortaleza. El Maestre, le estrecho la mano efusivamente al reconocerle, y le indicó con amable gesto, acomodarse a su gusto, y que expusiera el asunto tan urgente y especial que originaba su grata visita a la casa del Temple.
A continuación de saludarse, Argos indicó, que si él tenía a bien siguiese sus pasos hasta el despacho del Maestre Corona.
Una larguísima andadura por laberínticos pasillos y largos corredores, profusamente adornados con las multicolores adargas y armas de los gentilhombres del Temple (caídos en todas las batallas en defensa la fe de Cristo) emocionó a Feliciano, maravillado por la disciplina y el fervor tierno, de los valedores de la humilde verdad que predicara el Mesías a los hombres del pueblo que le escuchaban y le seguían a todas partes.
El inesperado sonido de Leopoldo Argos, que golpeó con los nudillos el cristal delantero del coche, le despertó del fugaz letargo en que estaba sumido y alegró la cara al ver al viejo amigo de la tertulia.
A continuación de saludarse, Argos indicó, que si él tenía a bien siguiese sus pasos hasta el despacho del Maestre Corona.
La espera en el aparcamiento fue breve.
El inesperado sonido de Leopoldo Argos, que golpeó con los nudillos el cristal delantero del coche, le despertó del fugaz letargo en que estaba sumido y alegró la cara al ver al viejo amigo de la tertulia.
- ¡Suerte amigo!
Dijo Canive (en tanto Pinza meneaba el rabo al ver a Feliciano) entrando en el cuerpo de guardia.
- ¿Aparca el coche en el estacionamiento señalado a la derecha y espera hasta que vengan a buscarte?
- ¡Suerte amigo!
Dijo Canive (en tanto Pinza meneaba el rabo al ver a Feliciano) entrando en el cuerpo de guardia.
Cuando Canive regreso, indico a los guardias de la segunda puerta que dejasen paso libre al coche y le dijo al amigo:
- ¿Aparca el coche en el estacionamiento señalado a la derecha y espera hasta que vengan a buscarte?
Dijo Canive, desapareciendo dentro de las oficinas de la guardia para comunicar a Corona la misteriosa llegada al complejo del popular Feliciano con la correspondencia secreta que traía del Monasterio.
Cuando Canive regreso, indico a los guardias de la segunda puerta que dejasen paso libre al coche y le dijo al amigo:
- ¿Espera dentro del coche y no salgas hasta que yo te lo indique si no quieres que te disparen los guar-dias desde las torres de vigilancia?
Dijo Canive, desapareciendo dentro de las oficinas de la guardia para comunicar a Corona la misteriosa llegada al complejo del popular Feliciano con la correspondencia secreta que traía del Monasterio.
- ¡Es secreto, personal y urgente!
-Y dile que debo entregárselo sólo a él en persona.
Termino de hablar Feliciano, estrechando la mano de su amigo Canive.
- ¿Espera dentro del coche y no salgas hasta que yo te lo indique si no quieres que te disparen los guar-dias desde las torres de vigilancia?
-Traigo un mensaje del Monasterio para el Maestre del Temple Campo Corona.
- ¡Es secreto, personal y urgente!
-Y dile que debo entregárselo sólo a él en persona.
Termino de hablar Feliciano, estrechando la mano de su amigo Canive.
- ¿Qué te trae por estos andurriales, Feliciano?
Le preguntó Canive.
La inesperada llegada de Feliciano resulto bastante sorprendente, para Jesús Canive, porque estaba de servicio como Oficial de la guardia y le reconoció por las cámaras fijas que tenían instaladas por todo el perímetro. Como no era habitual la presencia de su amigo de Torrelavega en esos lejanos parajes, le preguntó, después de abrir el portón, el motivo de tan grata visita:
- ¿Qué te trae por estos andurriales, Feliciano?
Le preguntó Canive.
La vigilancia electrónica a distancia, se encargaba de determinar si los personajes que llegaban hasta la puerta eran hostiles al Temple, ó por el contrario podían penetrar al interior, para ser inspeccionados más atentamente por los guardias permanentes del complejo.
La inesperada llegada de Feliciano resulto bastante sorprendente, para Jesús Canive, porque estaba de servicio como Oficial de la guardia y le reconoció por las cámaras fijas que tenían instaladas por todo el perímetro. Como no era habitual la presencia de su amigo de Torrelavega en esos lejanos parajes, le preguntó, después de abrir el portón, el motivo de tan grata visita:
La moderna y elegante berlina del antiguo Masón Feliciano, se detuvo con fino balanceo, delante del portón blindado donde remataban las altas paredes de sillería que rodeaban en su totalidad al misterioso recinto templario.
La vigilancia electrónica a distancia, se encargaba de determinar si los personajes que llegaban hasta la puerta eran hostiles al Temple, ó por el contrario podían penetrar al interior, para ser inspeccionados más atentamente por los guardias permanentes del complejo.