En un llano rocoso vecino al círculo mágico donde dormitaba el Arca, las excavadoras del Temple y la Iglesia se atareaban sin parar para desbrozar todo el terreno de árboles, matorrales y escajos, en todo el contorno que los Nigromantes habían trazado.
La vigilancia del contorno se realizaba por turnos rigurosos entre las milicias de las congregaciones, para evitar trampas y acometidas inesperadas del Temple o de la Iglesia.
Los resignados monjes y los caballeros templarios, se dispersaron con distintos ánimos a sus respecti-vos acuartelamientos para preparar el Concilio que posiblemente les aportaría la paz.
En un llano rocoso vecino al círculo mágico donde dormitaba el Arca, las excavadoras del Temple y la Iglesia se atareaban sin parar para desbrozar todo el terreno de árboles, matorrales y escajos, en todo el contorno que los Nigromantes habían trazado.
Como había ganado el Temple en la elección del lugar por mayoría de bolas blancas la planificación que había plateado el Maestre Guatire fue aceptada de inmediato.
Los resignados monjes y los caballeros templarios, se dispersaron con distintos ánimos a sus respecti-vos acuartelamientos para preparar el Concilio que posiblemente les aportaría la paz.
25ª dijo con monotonía Matania en tanto los otros miraban a Marañón y para escucharle el color de la anteúltima bola. Cuando dijo, Blanca, las miradas de todos se centraron en Matania, porque tenía que sacar la última bola.
26ª Blanca.
Como había ganado el Temple en la elección del lugar por mayoría de bolas blancas la planificación que había plateado el Maestre Guatire fue aceptada de inmediato.
El Cardenal y el Maestre pensando en el empate se disponían a continuar otra agotadora sesión.
25ª dijo con monotonía Matania en tanto los otros miraban a Marañón y para escucharle el color de la anteúltima bola. Cuando dijo, Blanca, las miradas de todos se centraron en Matania, porque tenía que sacar la última bola.
26ª Blanca.
Al llegar al número 24, faltaban sólo dos bolas por salir y la expectación se inflamaba por momentos hasta un límite insostenible.
El Cardenal y el Maestre pensando en el empate se disponían a continuar otra agotadora sesión.
El recuento se efectuó prontamente por los brujos oficiales. Uno sacaba las bolas una a una y el otro las contaba echándolas en un cofre distinto, según el color que tenían.
Veintiséis personas había en el salón y otras tantas bolas empezaron a surgir de las dos bolsas.
Si se reunían más bolas blancas, la proposición de Guatire sería aceptada por todos y si es al contrario que salen más negras, la proposición era denegada, y entonces la Iglesia dispondría el lugar y el modo de celebrar el Concilio.
El recuento se efectuó prontamente por los brujos oficiales. Uno sacaba las bolas una a una y el otro las contaba echándolas en un cofre distinto, según el color que tenían.
Como todos tenían una bola blanca y otra negra en su faltriquera, metían la mano, mientras Matania y Marañón pasaban con la bolsa delante de cada uno de los asistentes, para que depositasen en ella una de las esferas.
Si se reunían más bolas blancas, la proposición de Guatire sería aceptada por todos y si es al contrario que salen más negras, la proposición era denegada, y entonces la Iglesia dispondría el lugar y el modo de celebrar el Concilio.
- ¡Que se vote esta propuesta del Maestre a la vieja usanza de la Orden Templaria!
Dijo Reinaldo, el Prior de Santo Toribio.
Como todos tenían una bola blanca y otra negra en su faltriquera, metían la mano, mientras Matania y Marañón pasaban con la bolsa delante de cada uno de los asistentes, para que depositasen en ella una de las esferas.
Dijo Guatire mirando fijo al Cardenal, después que los aplausos de todos los presentes, ratificaran las palabras que sabiamente había pronunciado.
- ¡Que se vote esta propuesta del Maestre a la vieja usanza de la Orden Templaria!
Dijo Reinaldo, el Prior de Santo Toribio.
-Propongo que dos Nigromantes, uno por el grupo de la Iglesia y otro por el Temple, sean los únicos facultados para emplazar y controlar el reducto del Concilio, el día 24 de diciembre del año 2006.
Dijo Guatire mirando fijo al Cardenal, después que los aplausos de todos los presentes, ratificaran las palabras que sabiamente había pronunciado.
-Estamos aquí reunidos para decidir entre la Orden del Temple y la Iglesia el lugar y el día donde unos antiguos hermanos se reconcilian ante el Arca del Creador. Y por eso y para acelerar tan grato evento cedo la palabra al Maestre Guatire.
-Propongo que dos Nigromantes, uno por el grupo de la Iglesia y otro por el Temple, sean los únicos facultados para emplazar y controlar el reducto del Concilio, el día 24 de diciembre del año 2006.
El Abad de la Orden del Cister, Eleuterio, finalizó la charla, dejó la palabra por un mandato religioso estricto, a su Eminencia el Cardenal Montini.
-Estamos aquí reunidos para decidir entre la Orden del Temple y la Iglesia el lugar y el día donde unos antiguos hermanos se reconcilian ante el Arca del Creador. Y por eso y para acelerar tan grato evento cedo la palabra al Maestre Guatire.
-Él, es el que deberá decidir, donde y cuando debe ser consultado. En cuando el Arca de la Alianza se halle dentro del Tabernáculo sagrado.
El Abad de la Orden del Cister, Eleuterio, finalizó la charla, dejó la palabra por un mandato religioso estricto, a su Eminencia el Cardenal Montini.
-Pero amados hermanos en el Señor, los errores no se perpetúan a divinis entre las gentes de iglesia y de comunión diaria. Sólo los canallas y los necios están perennemente opuestos en una lucha caduca por poseer el objeto sagrado que nadie puede tocar ni manipular a su antojo. Sólo el Señor puede tocar y autorizar a su gusto al vigilante fiel que guardara el secreto de la Octava Profecía hasta la muerte.
-Él, es el que deberá decidir, donde y cuando debe ser consultado. En cuando el Arca de la Alianza se halle dentro del Tabernáculo sagrado.
El odio de siglos reflotaba impetuoso.
-Pero amados hermanos en el Señor, los errores no se perpetúan a divinis entre las gentes de iglesia y de comunión diaria. Sólo los canallas y los necios están perennemente opuestos en una lucha caduca por poseer el objeto sagrado que nadie puede tocar ni manipular a su antojo. Sólo el Señor puede tocar y autorizar a su gusto al vigilante fiel que guardara el secreto de la Octava Profecía hasta la muerte.
El gesto de satisfacción de Guatire, contradecía la expresión desencajada del Cardenal.
El odio de siglos reflotaba impetuoso.
Una rara agitación, se palpaba en ese ambiente de cicateros asistentes.
El gesto de satisfacción de Guatire, contradecía la expresión desencajada del Cardenal.
Un balbuceo de asentimiento, entremezclado con gestos burlones, se unió bajo las altas bóvedas ojivales de la sala de reunión.
Una rara agitación, se palpaba en ese ambiente de cicateros asistentes.
-Era madre del martirizado por una manera egoísta de teñir el alma con la rapacería de acumular oro y plata del Temple.
Un balbuceo de asentimiento, entremezclado con gestos burlones, se unió bajo las altas bóvedas ojivales de la sala de reunión.
-Fraternos en el Señor y María, madre de Cristo.
-Era madre del martirizado por una manera egoísta de teñir el alma con la rapacería de acumular oro y plata del Temple.
El Abad de Piasca, como tutor y titular de la paz y la concordia entre los dos viejos enemigos, abrió el acto con estos francos y sensibles términos:
Una larguísima mesa con hermosas tallas de roble macizo cubierta de un lujoso brocado bordado con hilos de oro y plata, servía de mesa propiciatoria al enfrentarse, a los monjes y caballeros, sentados en sendas mesas, separadas por gremios y por méritos de rezos y batallas.
El Abad de Piasca, como tutor y titular de la paz y la concordia entre los dos viejos enemigos, abrió el acto con estos francos y sensibles términos:
La reunión preparatoria del Concilio, se celebró en el amplio salón del Monasterio de Santa María de Piasca y lo presidían el Abad de Piasca, el Maestre Guatire y su Eminencia el Cardenal Montini.
Una larguísima mesa con hermosas tallas de roble macizo cubierta de un lujoso brocado bordado con hilos de oro y plata, servía de mesa propiciatoria al enfrentarse, a los monjes y caballeros, sentados en sendas mesas, separadas por gremios y por méritos de rezos y batallas.
Después se repartirían todos los enseres y carpas, entre las dos congregaciones cristianas, cuando se finalizase el tan ansiado Concilio para una pacífica convivencia en la subsistencia del Arca Divina.
La reunión preparatoria del Concilio, se celebró en el amplio salón del Monasterio de Santa María de Piasca y lo presidían el Abad de Piasca, el Maestre Guatire y su Eminencia el Cardenal Montini.
La aportación de 37.000 euros por cada parte en el eterno litigio, aumentó la factura en 74.000 euros.
Después se repartirían todos los enseres y carpas, entre las dos congregaciones cristianas, cuando se finalizase el tan ansiado Concilio para una pacífica convivencia en la subsistencia del Arca Divina.
Cuando terminaron de montar todas las carpas, los enseres de la cocina, los alojamientos y el salón de actos y los operarios se fueron del lujoso cobertizo que habían montado en un llano entre la fronda del bosque lebaniego. Habiendo acarreado el material a mano, (desde el kilómetro largo que había hasta el punto donde estaban los vehículos de carga) se maravillaban de las extrañas manías que tenían los adinerados, pagando al contado los materiales para la suntuosa boda millonaria, como se especificaba ... (ver texto completo)
La aportación de 37.000 euros por cada parte en el eterno litigio, aumentó la factura en 74.000 euros.
El lugar donde se celebraría el Concilio se escogió minuciosamente entre el monje Matania, por parte de la Iglesia y por Marañón por el Temple, por ser especialistas en brujerías, venenos y filtros de toda índole y por querer situar el lugar del Concilio lo más lejos posible de la radiación mortal del Arca.
Cuando terminaron de montar todas las carpas, los enseres de la cocina, los alojamientos y el salón de actos y los operarios se fueron del lujoso cobertizo que habían montado en un llano entre la fronda del bosque lebaniego. Habiendo acarreado el material a mano, (desde el kilómetro largo que había hasta el punto donde estaban los vehículos de carga) se maravillaban de las extrañas manías que tenían los adinerados, pagando al contado los materiales para la suntuosa boda millonaria, como se especificaba ... (ver texto completo)
26
Una empresa de montaje de bodas y fiestas al aire libre, estaban montando bajo la atenta supervisión de Victoriano, de Becerril, de Argos y Marañón de parte del Temple y por los monjes Basilio, Claudio y Rufino por parte de la Iglesia, grandes carpas de lonas blancas (rematada en azul y blanco) para las cocinas, los dormitorios y otra más grande, donde se celebraría el Concilio.
El lugar donde se celebraría el Concilio se escogió minuciosamente entre el monje Matania, por parte de la Iglesia y por Marañón por el Temple, por ser especialistas en brujerías, venenos y filtros de toda índole y por querer situar el lugar del Concilio lo más lejos posible de la radiación mortal del Arca.
-Guatire y todos los discípulos del Temple, siguen los pasos que marca la templanza y la ira, si fuese necesario utilizar las dos maneras de sobrevivir.
26
Una empresa de montaje de bodas y fiestas al aire libre, estaban montando bajo la atenta supervisión de Victoriano, de Becerril, de Argos y Marañón de parte del Temple y por los monjes Basilio, Claudio y Rufino por parte de la Iglesia, grandes carpas de lonas blancas (rematada en azul y blanco) para las cocinas, los dormitorios y otra más grande, donde se celebraría el Concilio.
-Canive ayudado por todos nosotros y por nuestros caballeros soldados, tendrá que preparar todo para contrarrestar una posible traición de la Iglesia.
-Guatire y todos los discípulos del Temple, siguen los pasos que marca la templanza y la ira, si fuese necesario utilizar las dos maneras de sobrevivir.
-La Orden de Cristo que ha sido vilipendiada y fue martirizada durante muchos siglos por los mismos esbirros que ahora nos estimulan a dejar las armas.
-Canive ayudado por todos nosotros y por nuestros caballeros soldados, tendrá que preparar todo para contrarrestar una posible traición de la Iglesia.
-Hidalgos del Temple y Cristo, todos habéis leído la sutil carta del Cardenal, incitándonos a aceptar las condiciones que trata de exigirnos la Iglesia, en el Concilio, para presentar y ponernos de acuerdo para una viable paz entre el Papa y nuestra Orden.
-La Orden de Cristo que ha sido vilipendiada y fue martirizada durante muchos siglos por los mismos esbirros que ahora nos estimulan a dejar las armas.
Corona reunió en la Mesa Redonda de la casona a los trece Caballeros, duchos en las peores batallas y en la diabólica trampa de toda clase de especies enemigas, para contrarrestar los posibles cepos que los esbirros del cardenal colocaran en el perímetro del campamento conciliar.
-Hidalgos del Temple y Cristo, todos habéis leído la sutil carta del Cardenal, incitándonos a aceptar las condiciones que trata de exigirnos la Iglesia, en el Concilio, para presentar y ponernos de acuerdo para una viable paz entre el Papa y nuestra Orden.
Cuando el Temple recibió la carta del Cardenal, el Gran Maestre ya intuía entre líneas la traición que la Iglesia pensaba preparar para exterminarlos.
Corona reunió en la Mesa Redonda de la casona a los trece Caballeros, duchos en las peores batallas y en la diabólica trampa de toda clase de especies enemigas, para contrarrestar los posibles cepos que los esbirros del cardenal colocaran en el perímetro del campamento conciliar.
El designio de Dios y de Cristo es inescrutable por la enorme fragilidad de la mentalidad del hombre. Y razonar al nivel del Altísimo Inventor de la vida en la Tierra, es imposible para la especie humana.
Cuando el Temple recibió la carta del Cardenal, el Gran Maestre ya intuía entre líneas la traición que la Iglesia pensaba preparar para exterminarlos.
Finalizaba el cardenal, bastante cansado, mientras el Prior se maravillaba de la inmutable indecencia que descaradamente representa su Eminencia el enviado del Papa.
El designio de Dios y de Cristo es inescrutable por la enorme fragilidad de la mentalidad del hombre. Y razonar al nivel del Altísimo Inventor de la vida en la Tierra, es imposible para la especie humana.
-Entierre en algunos silos preparados de antemano, el armamento más moderno que tenga, para atacar a los caballeros del Temple si fuese necesario.
-No escatime los medios ni el personal militar.
-Y si fuesen necesarios más medios, los hermanos Basilio, Rufino y Claudio se encargaran de envia-ros las tropas necesarias del Monasterio Castellano de Roa.
Finalizaba el cardenal, bastante cansado, mientras el Prior se maravillaba de la inmutable indecencia que descaradamente representa su Eminencia el enviado del Papa.
-Capitán, (dirigiéndose al Oficial de la Guardia) se encargará de montar donde nosotros le ordenemos, dispositivos electrónicos necesarios para el control total del perímetro donde se instale el campamento conciliar.
-Entierre en algunos silos preparados de antemano, el armamento más moderno que tenga, para atacar a los caballeros del Temple si fuese necesario.
-No escatime los medios ni el personal militar.
-Y si fuesen necesarios más medios, los hermanos Basilio, Rufino y Claudio se encargaran de envia-ros las tropas necesarias del Monasterio Castellano de Roa.
- ¡Que sea enviado de inmediato a Lebeña!
Ordenó Montini.
-Capitán, (dirigiéndose al Oficial de la Guardia) se encargará de montar donde nosotros le ordenemos, dispositivos electrónicos necesarios para el control total del perímetro donde se instale el campamento conciliar.
El Embajador del Santo Padre.
Cardenal Domenico Montini.
Al Gran Maestre Campo Corona.
Monasterio de Santo Toribio de Liébana.
Año 2006, en la era de Acuario.
La Iglesia y el Creador, aceptan constituir un sa-grado Concilio entre la Iglesia y el Temple, dentro de los siguientes términos:
1º.-La Santa tierra donde está sepultada el Arca, será el lugar ideal para solucionar su posesión y su custodia futura.
2º.-La separación del campamento, que deberá de prepararse con personal neutral al litigio, ... (ver texto completo)
- ¡Que sea enviado de inmediato a Lebeña!
Ordenó Montini.
Cuando el secretario del Prior estuvo dispuesto, el Cardenal le soltó al escribano estas palabras:
El Embajador del Santo Padre.
Cardenal Domenico Montini.
Al Gran Maestre Campo Corona. Monasterio de Santo Toribio de Liébana.
Año 2006, en la era de Acuario.
La Iglesia y el Creador, aceptan constituir un sa-grado Concilio entre la Iglesia y el Temple, dentro de los siguientes términos:
1º.-La Santa tierra donde está sepultada el Arca, será el lugar ideal para solucionar su posesión y su custodia futura.
2º.-La separación del campamento, que deberá de prepararse con personal neutral al litigio, ... (ver texto completo)
Cuando salió el Prior, el ladino Cardenal tramaba en su albina cabeza, la posible eliminación de todo el Temple a la vez.
Cuando el secretario del Prior estuvo dispuesto, el Cardenal le soltó al escribano estas palabras:
-Avise usted a su secretario porque deseo redactar una carta con las propuestas de la Iglesia, para que sea enviada al Temple de inmediato y además, de la orden al oficial de la Guardia, que se presente en mi despacho de inmediato.
Ordenó al Prior al Cardenal.
Cuando salió el Prior, el ladino Cardenal tramaba en su albina cabeza, la posible eliminación de todo el Temple a la vez.
El Prior y el Cardenal (mientras matania maduraba la manera de avisar al Temple, en caso de un grave menoscabo de la palabra dada) se reunían delante de los dos manuscritos para fijar la fecha y el lugar donde podrían celebrar el Concilio de pacificación.
Por parte de la Iglesia, el mejor lugar para el acto sagrado, era el círculo del bosque en donde seguía sepultada el Arca Divina. Aunque había peligro de ser irradiado por el instrumento del Creador a todo el que se aproximase al lugar, la reunión ... (ver texto completo)
-Avise usted a su secretario porque deseo redactar una carta con las propuestas de la Iglesia, para que sea enviada al Temple de inmediato y además, de la orden al oficial de la Guardia, que se presente en mi despacho de inmediato.
Ordenó al Prior al Cardenal.
Debía prestar desde ahora, mucha atención, a todo movimiento sospechoso de la guardia del Cardenal Montini, por si se preparaba alguna de las trampas que la Iglesia utilizaba para cazar a estas personas que confiaban en la palabra de los representantes del Creador.
El Prior y el Cardenal (mientras matania maduraba la manera de avisar al Temple, en caso de un grave menoscabo de la palabra dada) se reunían delante de los dos manuscritos para fijar la fecha y el lugar donde podrían celebrar el Concilio de pacificación.
Por parte de la Iglesia, el mejor lugar para el acto sagrado, era el círculo del bosque en donde seguía sepultada el Arca Divina. Aunque había peligro de ser irradiado por el instrumento del Creador a todo el que se aproximase al lugar, la reunión... (ver texto completo)
Matania bastante satisfecho en el interior y enfadado a la vez por la mezquina conducta del Abad, se refugió en su celda para pedirle ayuda a Cristo por el éxito de la complicada misión.
El temía, que las huestes del Cardenal Domenico Montini, tendiesen una emboscada al Temple, antes, en el Concilio, o después de la reunión secreta.
Era el eterno pecado de los representantes de la Iglesia, traición, y faltar a la palabra dada, aunque lo juren ante el crucifijo de Cristo.
Debía prestar desde ahora, mucha atención, a todo movimiento sospechoso de la guardia del Cardenal Montini, por si se preparaba alguna de las trampas que la Iglesia utilizaba para cazar a estas personas que confiaban en la palabra de los representantes del Creador.