Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

Violón.
Contrabajo, instrumento de cuerda de la familia del violín.
Virginal.
Término que en Inglaterra designaba hacia 1600 a todos los instrumentos que tenían teclado de cuer-das pulsadas.
Posteriormente se establecería la distinción entre clave y virginal, que se convertiría en un sinónimo de espineta.
El virginal está muy ligado a la música renacentis-ta inglesa por la escuela de los virginalistas.
Los géneros más representativos para virginal fueron la variación sobre melodías de canto llano o de canciones populares, la fantasía, de gran virtuo-sismo ... (ver texto completo)
Ukelele.
Instrumento musical procedente de Indonesia, muy parecido a la guitarra pero de menor tamaño, que es relativamente frecuente en el jaz.
Violón.
Contrabajo, instrumento de cuerda de la familia del violín.
Tiorba.
Instrumento musical semejante al laúd, pero algo mayor, con dos clavijeros y ocho cuerdas más para los bajos.
Estuvo en boga entre los siglos XVI y XVIII.
Ukelele.
Instrumento musical procedente de Indonesia, muy parecido a la guitarra pero de menor tamaño, que es relativamente frecuente en el jaz.
Sitar.
Instrumento Indio muy parecido al laúd pero con el mástil más largo.
Puede tener hasta siete cuerdas, pulsadas con un plectro.
Tiorba.
Instrumento musical semejante al laúd, pero algo mayor, con dos clavijeros y ocho cuerdas más para los bajos.
Estuvo en boga entre los siglos XVI y XVIII.
Salterio.
En la Edad Media, instrumento consistente en una tabla de armonía, con una, o con varias aberturas circulares, y con un número muy variable de cuer-das, simples o dobles, que se pulsan con los dedos.
A partir de la segunda mitad del siglo XIV, dio origen al clavicordio.
Sitar.
Instrumento Indio muy parecido al laúd pero con el mástil más largo.
Puede tener hasta siete cuerdas, pulsadas con un plectro.
Rabel.
Instrumento medieval de cuerdas frotadas.
Salterio.
En la Edad Media, instrumento consistente en una tabla de armonía, con una, o con varias aberturas circulares, y con un número muy variable de cuer-das, simples o dobles, que se pulsan con los dedos.
A partir de la segunda mitad del siglo XIV, dio origen al clavicordio.
Monocordio.
Instrumento compuesto por una caja de resonancia y una única cuerda.
Rabel.
Instrumento medieval de cuerdas frotadas.
Mandolina.
Instrumento de la familia del laúd.
La mandolina es de caja abombada y de dimensio-nes inferiores a las del laúd.
Dispone de cuatro cuerdas, por lo general dobles, que se puntean con plectro.
Es un instrumento muy popular, incorporado a la música culta por numerosos compositores.
Monocordio.
Instrumento compuesto por una caja de resonancia y una única cuerda.
Lira.
Instrumento compuesto de varias cuerdas, pulsa-das por un plectro, tensadas en un marco.
La lira da braccio es un instrumento de cuerdas fro-tadas, parecido por su tamaño a la viola y conside-rado como un posible antecedente del violín.
Mandolina.
Instrumento de la familia del laúd.
La mandolina es de caja abombada y de dimensio-nes inferiores a las del laúd.
Dispone de cuatro cuerdas, por lo general dobles, que se puntean con plectro.
Es un instrumento muy popular, incorporado a la música culta por numerosos compositores.
Guitarrillo.
Guitarra muy pequeña de cuatro cuerdas.
También guitarra pequeña de voces agudas.
Lira.
Instrumento compuesto de varias cuerdas, pulsa-das por un plectro, tensadas en un marco.
La lira da braccio es un instrumento de cuerdas fro-tadas, parecido por su tamaño a la viola y conside-rado como un posible antecedente del violín.
Espineta.
Instrumento, con un mecanismo muy similar al del clave.
Tiene una extensión de cuatro octavas y media.
Guitarrillo.
Guitarra muy pequeña de cuatro cuerdas.
También guitarra pequeña de voces agudas.
Contrabajo.
El mayor y más grave instrumento musical de la familia de la cuerda.
De aspecto semejante al del violonchelo, posee su origen en la familia medieval de la viola da gamba.
Desde finales del siglo XVII, la riqueza de sus recursos técnicos y la redondez de su sonoridad lo impusieron como parte irreemplazable en los con-juntos orquestales.
Espineta.
Instrumento, con un mecanismo muy similar al del clave.
Tiene una extensión de cuatro octavas y media.
Clavicordio.
Instrumento en el cual el sonido se produce al gol-pear las cuerdas mediante un mecanismo accionado por teclas.
Es el auténtico antecesor del piano.
Contrabajo.
El mayor y más grave instrumento musical de la familia de la cuerda.
De aspecto semejante al del violonchelo, posee su origen en la familia medieval de la viola da gamba.
Desde finales del siglo XVII, la riqueza de sus recursos técnicos y la redondez de su sonoridad lo impusieron como parte irreemplazable en los con-juntos orquestales.
Cítara.
Instrumento de la antigua Grecia, que es la forma perfeccionada de la lira, y se halla compuesto de una caja armónica, con dos montantes unidos por un travesaño.
También, es un instrumento, formado por una caja de resonancia trapezoidal sobre la que se tienden las cuerdas.
Clavicordio.
Instrumento en el cual el sonido se produce al gol-pear las cuerdas mediante un mecanismo accionado por teclas.
Es el auténtico antecesor del piano.
Címbalo.
Instrumento formado por una caja de resonancia trapezoidal en la que se han tendido una serie de cuerdas que se golpean con unas maderas.
Cítara.
Instrumento de la antigua Grecia, que es la forma perfeccionada de la lira, y se halla compuesto de una caja armónica, con dos montantes unidos por un travesaño.
También, es un instrumento, formado por una caja de resonancia trapezoidal sobre la que se tienden las cuerdas.
Banjo.
Instrumento parecido a la guitarra, pero cuya caja, circular y sin fondo, presenta un pergamino tensado que actúa de resonador de las cuatro hasta las nueve cuerdas.
Címbalo.
Instrumento formado por una caja de resonancia trapezoidal en la que se han tendido una serie de cuerdas que se golpean con unas maderas.
Bandurria.
Instrumento punteado, entre el laúd, por la forma de su caja, y la guitarra, por su fondo plano.
Tiene seis cuerdas dobles, que se tocan con un plectro.
Banjo.
Instrumento parecido a la guitarra, pero cuya caja, circular y sin fondo, presenta un pergamino tensado que actúa de resonador de las cuatro hasta las nueve cuerdas.
Balalaica o balalaika.
Instrumento pulsado, originario de Rusia, con caja triangular y tres cuerdas.
Bandurria.
Instrumento punteado, entre el laúd, por la forma de su caja, y la guitarra, por su fondo plano.
Tiene seis cuerdas dobles, que se tocan con un plectro.
Los cordófonos.
Es un instrumento musical en los que el sonido es producido por la vibración de una o más cuerdas tensas.
Los instrumentos de cuerda son de los siguientes tipos:
De cuerda frotada por un arco o por una rueda.
De cuerda pulsada con los dedos, con una púa o mediante un mecanismo.
De cuerda percutida.
Los más comunes los citamos a continuación:
Balalaica o balalaika.
Instrumento pulsado, originario de Rusia, con caja triangular y tres cuerdas.
Johann Strauss II.
Nació en Viena en 1825 y se murió en la misma ciudad el año1899.
Fue el miembro más célebre de la familia y a él se debe la conversión de un ritmo de origen popular como el vals en una forma musical con entidad pro-pia, capaz de figurar en los repertorios de las más prestigiosas orquestas sinfónicas contemporáneas.
El mayor de los seis hijos del compositor Johann I Strauss, compuso su primer vals a los seis años.
Pero como su padre se empeñó en que siguiera una educación clásica, ... (ver texto completo)
Los cordófonos.
Es un instrumento musical en los que el sonido es producido por la vibración de una o más cuerdas tensas.
Los instrumentos de cuerda son de los siguientes tipos:
De cuerda frotada por un arco o por una rueda.
De cuerda pulsada con los dedos, con una púa o mediante un mecanismo.
De cuerda percutida.
Los más comunes los citamos a continuación:
La familia Strauss.
Músicos austriacos.
Johann Strauss I.
Nació en Viena en 1804 y se murió en la misma ciudad el año 1849.
Tuvo una formación autodidacta.
Formó parte de la orquesta de J. Lanner y fundó en 1825 su propia formación.
Estableció la forma del vals y es autor también de marchas, polcas, galopes y contradanzas.
Johann Strauss II.
Nació en Viena en 1825 y se murió en la misma ciudad el año1899.
Fue el miembro más célebre de la familia y a él se debe la conversión de un ritmo de origen popular como el vals en una forma musical con entidad pro-pia, capaz de figurar en los repertorios de las más prestigiosas orquestas sinfónicas contemporáneas.
El mayor de los seis hijos del compositor Johann I Strauss, compuso su primer vals a los seis años.
Pero como su padre se empeñó en que siguiera una educación clásica, ... (ver texto completo)
A generaciones más recientes pertenecen el alemán Stockhausen, con la música electrónica.
El francés Boulez, figura del serialismo integral, y el también francés Pierre Henry, exponente de la música concreta.
La familia Strauss.
Músicos austriacos.
Johann Strauss I.
Nació en Viena en 1804 y se murió en la misma ciudad el año 1849.
Tuvo una formación autodidacta.
Formó parte de la orquesta de J. Lanner y fundó en 1825 su propia formación.
Estableció la forma del vals y es autor también de marchas, polcas, galopes y contradanzas.
El inglés Benjamin Britten es el más importante compositor de las islas Británicas en nuestros días porque funde los principios inspiradores de las ten-dencias más avanzadas con las formas tradiciona-les, a las que otorga su sello particular.
A generaciones más recientes pertenecen el alemán Stockhausen, con la música electrónica.
El francés Boulez, figura del serialismo integral, y el también francés Pierre Henry, exponente de la música concreta.
Serguéi Serguéievich Prokófiev, nos muestra una personalidad creadora mediatizada por los párame-tros oficiales soviéticos, pero no pueden olvidarse, su acusado sentido de la forma, ni su dinámico personal sentido del color armónico y un fino espíritu melódico repleto de reminiscencias populares.
El inglés Benjamin Britten es el más importante compositor de las islas Británicas en nuestros días porque funde los principios inspiradores de las ten-dencias más avanzadas con las formas tradiciona-les, a las que otorga su sello particular.
El ruso Igor Stravinski es el músico que, después de haber revolucionado los fundamentos de la música, se convirtió a la estética neoclásica y devino el defensor activo del orden, la regla y la tradición.
Serguéi Serguéievich Prokófiev, nos muestra una personalidad creadora mediatizada por los párame-tros oficiales soviéticos, pero no pueden olvidarse, su acusado sentido de la forma, ni su dinámico personal sentido del color armónico y un fino espíritu melódico repleto de reminiscencias populares.
En el húngaro Béla Bartók, encontramos una obra sorprendente, que parte del nacionalismo para lle-gar en sus últimas creaciones a las cimas más ele-vadas de la abstracción musical.
El ruso Igor Stravinski es el músico que, después de haber revolucionado los fundamentos de la música, se convirtió a la estética neoclásica y devino el defensor activo del orden, la regla y la tradición.
Por su parte, el francés Maurice Ravel asimiló la técnica de Debussy a su sistema musical y, eso es, un ejemplo más de que en su producción había una capacidad de asimilación, de modismos españoles, que en otro compositor sería mediocre mientras en él es genial.
En el húngaro Béla Bartók, encontramos una obra sorprendente, que parte del nacionalismo para lle-gar en sus últimas creaciones a las cimas más ele-vadas de la abstracción musical.
Así, por ejemplo, el austríaco Arnold Schönberg, de posición posromántica y expresionista, evolucionó hacia el sistema dodecafónico, del que fue instigador y principal representante, a pesar, de que su compatriota Alban Berg, aún siguiéndole fielmente, supo insuflarle una vida que parece faltarle a aquél.
Sin embargo, Anton von Webern fue quien mejor desarrolló la investigación atonal.
Por su parte, el francés Maurice Ravel asimiló la técnica de Debussy a su sistema musical y, eso es, un ejemplo más de que en su producción había una capacidad de asimilación, de modismos españoles, que en otro compositor sería mediocre mientras en él es genial.
El último tercio del siglo XIX, nos trajo al francés Debussy con su lenguaje paralelo al impresionismo pictórico, y el austríaco Gustav Mahler, creador de ambiciosos frescos sinfónico corales, que inauguran una era de renovación y ruptura, y por todo ello no debe de sorprendernos que la música del siglo XX se fragmente entre un tupido mosaico de ismos y de movimientos.
Así, por ejemplo, el austríaco Arnold Schönberg, de posición posromántica y expresionista, evolucionó hacia el sistema dodecafónico, del que fue instigador y principal representante, a pesar, de que su compatriota Alban Berg, aún siguiéndole fielmente, supo insuflarle una vida que parece faltarle a aquél.
Sin embargo, Anton von Webern fue quien mejor desarrolló la investigación atonal.
En España, además del variopinto mundo de la zarzuela, que fue un intento relativo de emanciparse de la tiranía operística italiana, sobresalen por su finura en la creación pianística los españoles Isaac Albéniz y Enrique Granados y sobre todo Manuel de Falla, quien aún dentro de la más pura tradición musical de su país llega hasta soluciones totalmente vanguardistas.
El último tercio del siglo XIX, nos trajo al francés Debussy con su lenguaje paralelo al impresionismo pictórico, y el austríaco Gustav Mahler, creador de ambiciosos frescos sinfónico corales, que inauguran una era de renovación y ruptura, y por todo ello no debe de sorprendernos que la música del siglo XX se fragmente entre un tupido mosaico de ismos y de movimientos.
Entre los países escandinavos debe recordarse la personalidad del noruego Edvard Grieg, refinado cultivador de formas breves en las que palpita el acervo popular, y la del finlandés Jean Sibelius, sinfonista que supo captar la lánguida belleza del paisaje nórdico.
En España, además del variopinto mundo de la zarzuela, que fue un intento relativo de emanciparse de la tiranía operística italiana, sobresalen por su finura en la creación pianística los españoles Isaac Albéniz y Enrique Granados y sobre todo Manuel de Falla, quien aún dentro de la más pura tradición musical de su país llega hasta soluciones totalmente vanguardistas.
Entre los países eslavos destacan los compositores checos Bedrich Smetana y Antonin Dvorák, sólido sinfonista influido por Brahms y Chaikovski.
Entre los países escandinavos debe recordarse la personalidad del noruego Edvard Grieg, refinado cultivador de formas breves en las que palpita el acervo popular, y la del finlandés Jean Sibelius, sinfonista que supo captar la lánguida belleza del paisaje nórdico.
Distinto es el caso de Piotr Ilich Chaikovski, gran sinfonista y autor de música de ballet, pero más occidentalista por cuanto enraíza en las corrientes del romanticismo sinfónico.
Entre los países eslavos destacan los compositores checos Bedrich Smetana y Antonin Dvorák, sólido sinfonista influido por Brahms y Chaikovski.
El verdadero creador de la escuela nacionalista y de la ópera rusa es Mijaíl Glinka, que nos aproxima al patrimonio popular y a la denuncia de la secular opresión del pueblo ruso.
Distinto es el caso de Piotr Ilich Chaikovski, gran sinfonista y autor de música de ballet, pero más occidentalista por cuanto enraíza en las corrientes del romanticismo sinfónico.
Otra de las características del romanticismo es el impulso que, a mediados del siglo XIX, condujo a la música culta a renovarse en las fuentes del canto popular, creando la nueva conciencia de las escuelas nacionales, rusa, checa, noruega, española, etc.
El verdadero creador de la escuela nacionalista y de la ópera rusa es Mijaíl Glinka, que nos aproxima al patrimonio popular y a la denuncia de la secular opresión del pueblo ruso.
Sería injusto, al analizar el romanticismo musical, polarizar la tendencia, y ahí está el caso del francés Berlioz, muy relacionado con la orquesta, domina-dor y tratadista, y un extraordinario maestro de la escritura orquestal, ya que Berliot estaba dotado de una asombrosa imaginación tímbrica.
Otra de las características del romanticismo es el impulso que, a mediados del siglo XIX, condujo a la música culta a renovarse en las fuentes del canto popular, creando la nueva conciencia de las escuelas nacionales, rusa, checa, noruega, española, etc.
En ópera destaca el genio renovador, a través del drama musical, de Wagner y, entre un siglo y otro, Strauss.
Mientras tanto, la ópera italiana, a través del bel canto y con Rossini, Donizetti y Bellini, alcanza la perfección con el humanismo psicólogo de Giuseppe Verdi.
Sería injusto, al analizar el romanticismo musical, polarizar la tendencia, y ahí está el caso del francés Berlioz, muy relacionado con la orquesta, domina-dor y tratadista, y un extraordinario maestro de la escritura orquestal, ya que Berliot estaba dotado de una asombrosa imaginación tímbrica.
La sinfonía, codificada en el último tercio del siglo XVIII por Haydn, conoció una nueva época de esplendor y desarrollo durante el romanticismo, proclive también a las composiciones de forma libre, el impromptu, la balada o la fantasía. Así, Frédéric Chopin, dedicado a la producción pianística, brilla con sus extraordinarias construcciones armónicas, mientras que Franz Liszt, aunque autor también de una importantísima obra para piano, es el inventor del poema sinfónico de forma libre, pero sujeto ... (ver texto completo)
En ópera destaca el genio renovador, a través del drama musical, de Wagner y, entre un siglo y otro, Strauss.
Mientras tanto, la ópera italiana, a través del bel canto y con Rossini, Donizetti y Bellini, alcanza la perfección con el humanismo psicólogo de Giuseppe Verdi.
Alemania, tras Italia, predominó ventajosamente sobre las restantes escuelas europeas y el estilo galante tentó a la mayoría de los compositores.
Las diversas corrientes preclásicas cimentaron el llamado clasicismo vienés, cuyo logro principal fue el cultivo y racionalización de la sonata como base de la sinfonía.
Fue precisamente Mozart quien se liberó de los modelos operísticos italianos por su adscripción al singspiel alemán.
La sinfonía, codificada en el último tercio del siglo XVIII por Haydn, conoció una nueva época de esplendor y desarrollo durante el romanticismo, proclive también a las composiciones de forma libre, el impromptu, la balada o la fantasía. Así, Frédéric Chopin, dedicado a la producción pianística, brilla con sus extraordinarias construcciones armónicas, mientras que Franz Liszt, aunque autor también de una importantísima obra para piano, es el inventor del poema sinfónico de forma libre, pero sujeto a un programa determinado, ya sea literario o pictórico. Incapaz Italia de crear una escuela de sinfonistas, fue el área germánica la que lideró el género con las aportaciones de Schubert, fundamental también por las composiciones de Brahms que estaba etiquetado como conservador y, sin embargo, totalmente acorde con la época que le tocó vivir, y de Anton Bruckner, que demuestra un gran aprecio por la forma clásica pero la amplía hasta límites insospechados. ... (ver texto completo)
En Italia sobresalen dos compositores relacionados con la moderna técnica violinística:
Arcangelo Corelli, uno de los músicos que más y mejor contribuyeron al establecimiento del concerto grosso.
Antonio Vivaldi, que debe considerarse como uno de los creadores de la forma concertante.
Alemania, tras Italia, predominó ventajosamente sobre las restantes escuelas europeas y el estilo galante tentó a la mayoría de los compositores.
Las diversas corrientes preclásicas cimentaron el llamado clasicismo vienés, cuyo logro principal fue el cultivo y racionalización de la sonata como base de la sinfonía.
Fue precisamente Mozart quien se liberó de los modelos operísticos italianos por su adscripción al singspiel alemán.
El prolífico Georg Philipp Telemann, cuyo estilo creador es un engarce entre el estilo contrapun-tístico y el sistema armónico de Haydn.
Pero lo que distingue a Händel y a Telemann de Bach es la fe y el idealismo de éste en contraste con el declive espiritual e ideológico de una época crepuscular muy bien representada por los anteriores.
En Italia sobresalen dos compositores relacionados con la moderna técnica violinística:
Arcangelo Corelli, uno de los músicos que más y mejor contribuyeron al establecimiento del concerto grosso.
Antonio Vivaldi, que debe considerarse como uno de los creadores de la forma concertante.
De Georg Friedrich Händel, que, aunque autor de notable música instrumental, se dedicó preferente-mente a la ópera y al oratorio y ejerció su actividad especialmente en Inglaterra.
El prolífico Georg Philipp Telemann, cuyo estilo creador es un engarce entre el estilo contrapun-tístico y el sistema armónico de Haydn.
Pero lo que distingue a Händel y a Telemann de Bach es la fe y el idealismo de éste en contraste con el declive espiritual e ideológico de una época crepuscular muy bien representada por los anteriores.
Además, el perfeccionamiento técnico y la propaga-ción de los instrumentos de cuerda y el virtuosismo de los instrumentistas, propiciaron la expansión de formas tales como la sonata, la suite, el concerto grosso y la sinfonía.
Además de Italia, los focos más influyentes fueron Alemania y Francia.
En Alemania brilla la imponente personalidad de Johann Sebastian Bach, que abordó casi todos los géneros musicales a excepción de la ópera.
De Georg Friedrich Händel, que, aunque autor de notable música instrumental, se dedicó preferente-mente a la ópera y al oratorio y ejerció su actividad especialmente en Inglaterra.
La época clásica.
Cuando el Barroco nos hallavamos ante uno de los períodos que eran más originales e innovadores del arte musical. Uno de sus rasgos más notables es la aparición de nuevas técnicas como la monodia acom-pañada, el recitativo y el bajo continuo, que contribuyeron al nacimiento de la ópera, el oratorio y la cantata.
Tres géneros que nacieron en Italia, un país, cuya influencia sería muy duradera, especialmente en el primero de ellos.
Además, el perfeccionamiento técnico y la propaga-ción de los instrumentos de cuerda y el virtuosismo de los instrumentistas, propiciaron la expansión de formas tales como la sonata, la suite, el concerto grosso y la sinfonía.
Además de Italia, los focos más influyentes fueron Alemania y Francia.
En Alemania brilla la imponente personalidad de Johann Sebastian Bach, que abordó casi todos los géneros musicales a excepción de la ópera.
Música clásica.
Expresión que designa la música culta occidental en general y de la del clasicismo en particular.
La época clásica.
Cuando el Barroco nos hallavamos ante uno de los períodos que eran más originales e innovadores del arte musical. Uno de sus rasgos más notables es la aparición de nuevas técnicas como la monodia acom-pañada, el recitativo y el bajo continuo, que contribuyeron al nacimiento de la ópera, el oratorio y la cantata.
Tres géneros que nacieron en Italia, un país, cuya influencia sería muy duradera, especialmente en el primero de ellos.
Karlheinz Stockhausen desarrolla hasta los límites más extremos los principios seriales contenidos en la obra de Webern y es el principal adalid en el de la música electrónica, y por fin, Mauricio Kagel, de origen argentino, uno de los primeros compositores dedicados a la práctica de las técnicas postseriales y aleatorias.
Música clásica.
Expresión que designa la música culta occidental en general y de la del clasicismo en particular.
La generación posterior a la II Guerra Mundial se ha distinguido, en conjunto, por la búsqueda de nuevos recursos y técnicas musicales.
En primer lugar, Hans Werner Henze, influido por Schönberg aunque sin adherirse totalmente a la rigidez de su método, en su ópera, Elegía para jóvenes amantes, rechazó toda identificación con las vanguardias vigentes, defendiendo la libertad creativa y el eclecticismo estilístico.
Karlheinz Stockhausen desarrolla hasta los límites más extremos los principios seriales contenidos en la obra de Webern y es el principal adalid en el de la música electrónica, y por fin, Mauricio Kagel, de origen argentino, uno de los primeros compositores dedicados a la práctica de las técnicas postseriales y aleatorias.
Un papel excepcional en la evolución de la música actual lo ha tenido la segunda escuela vienesa, for-mada por el círculo de compositores vieneses agru-pados alrededor de Arnold Schönberg, Alban Berg y Anton Webern, unos músicos que contribuyeron de forma decisiva a la elaboración de la técnica serial dodecafónica.
Que al otorgar igual importancia a los doce sonidos de la escala cromática, consigue la unidad de sus relaciones interválicas y de tempo.
La generación posterior a la II Guerra Mundial se ha distinguido, en conjunto, por la búsqueda de nuevos recursos y técnicas musicales.
En primer lugar, Hans Werner Henze, influido por Schönberg aunque sin adherirse totalmente a la rigidez de su método, en su ópera, Elegía para jóvenes amantes, rechazó toda identificación con las vanguardias vigentes, defendiendo la libertad creativa y el eclecticismo estilístico.
Bastante distinto es el caso de Carl Orff, autor de la célebre cantata Carmina burana y preocupado esencialmente del ritmo y del contraste.
Un papel excepcional en la evolución de la música actual lo ha tenido la segunda escuela vienesa, for-mada por el círculo de compositores vieneses agru-pados alrededor de Arnold Schönberg, Alban Berg y Anton Webern, unos músicos que contribuyeron de forma decisiva a la elaboración de la técnica serial dodecafónica.
Que al otorgar igual importancia a los doce sonidos de la escala cromática, consigue la unidad de sus relaciones interválicas y de tempo.
Aunque Paul Hindemith compuso sus primeras obras bajo la influencia del posterior romanticismo alemán, éste, pronto incorporó al movimiento de la Nueva Objetividad y simultáneamente creó lo que él llamaba, Música para ser utilizada, en la que se mostró partidario de simplificar el lenguaje, de forma que la música pueda ser para la sociedad.
Bastante distinto es el caso de Carl Orff, autor de la célebre cantata Carmina burana y preocupado esencialmente del ritmo y del contraste.