Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
Las berzas de enero, espurren el puchero.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Las cosas se toman según de quien vengan.
La sátira Sólo ofende, a la gente que la entiende.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
Las cosas lo que parecen.
Las armas las cargan el diablo.
Las cosas de
palacio, van despacio.
Las armas, el Diablo las carga.
Las cosas claras y el chocolate espeso.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
La sardina y el huevo a dedo.
Las
cerezas con rabo, y si no en el
árbol.
La sangre, pesa más que el agua.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
La sangre humana es toda del mismo color.
Las cañas se vuelven lanzas.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
Las calamidades son la
piedra de toque de un hombre valeroso.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Las berzas de enero, espurren el puchero.
Las aguas quietas, corren profundas.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
La ropa sucia se lava en casa.
Las armas las cargan el diablo.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
Las armas, el Diablo las carga.
La risa abunda en la boca de los tontos.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
La sardina y el huevo a dedo.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
La sangre, pesa más que el
agua.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
La sangre humana es toda del mismo
color.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La
sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
La razón y el agua hasta donde dan.
Las
aguas quietas, corren profundas.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
La rueda de la fortuna nunca es una.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
La ropa sucia se lava en
casa.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la
casa.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
La que no está acostumbrada a bragas, las costuras la hacen llagas.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
La que no baile, de la boda se marche.
La razón y el
agua hasta donde dan.
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La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
La rata avisada, no muerde carnada.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
La que tiene cara honrada, no encuentra
puerta cerrada.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La que fue flor, algo le queda de olor.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.