SAN PEDRO DE MERIDA: La sangre humana es toda del mismo color.

La que al andar las ancas menea, bien sé del pie que cojea.

La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.

La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.

¡Largue el gallo que es de las ánimas!.

La sangre humana es toda del mismo color.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Las cañas se vuelven lanzas.