SAN PEDRO DE MERIDA: La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.

La que al andar las ancas menea, bien sé del pie que cojea.

La que de amarillo se viste, a su hermosura se atiene.

La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.