Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Las indirectas del padre Cobos.
Las malas noticias siempre tienen alas.
Las ideas están exentas de impuestos.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Las malas conversaciones corrompen las buenas
costumbres.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
Las malas compañías pervierten hasta los
santos.
Las grandes penas no se quejan.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Las leyes y las mujeres han sido hechas para violarlas.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Las gallinas viejas hacen buen caldo.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Las lentejas y la carne de
oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Las flores son para los muertos.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Las indirectas del padre Cobos.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Las ideas están exentas de impuestos.
Las estrellas te aconsejan pero no te obligan.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Las grandes penas no se quejan.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Las gotas de
lluvia eran tan grandes como ubre de
vaca.
La sed por el oro, socava el decoro.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Las gallinas viejas hacen buen caldo.
Las dilataciones son peligrosas.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Las dilaciones son peligrosas.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Las
frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la
noche matan.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Las
frutas lozanas, incitan las ganas.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Las
flores y la ocasión, son de poca duración.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Las
flores son para los muertos.
Las desgracias no vienen solas.
Las firmes
amistades se hacen en las mocedades.
Las damas al desdén, parecen bien.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Las estrellas te aconsejan pero no te obligan.
Las cuentas claras y las amistades largas.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Las cuentas claras y el chocolate espeso.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Las cruces son las escaleras al cielo.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
Las cosas se toman según de quien vengan.
La señora ostentación, echa la
casa por el
balcón.
Las cosas se parecen a sus dueños.
La sed por el oro, socava el decoro.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Las dilataciones son peligrosas.
Las cosas lo que parecen.
Las dilaciones son peligrosas.
Las cosas de palacio, van despacio.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Las cosas claras y el chocolate espeso.
Las deudas de
juego son deudas de honor.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Las desgracias no vienen solas.
Las cañas se vuelven lanzas.
Las damas al desdén, parecen bien.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Las cuentas claras y las
amistades largas.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Las cuentas claras y el chocolate espeso.