Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
La sola bravata, no hiere ni mata.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco
frutos hay entre ellas.
La soga siempre parte por lo más finito.
Las palabras sólo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
La soga se rompe por lo más fino.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
La soga se rompe, por lo más delgado.
Las palabras se las lleva el viento.
La soga quiebra por lo más delgado.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Las obras, con las sobras.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Las noticias malas tienen alas.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Las palabras amables enfrían mejor que el
agua.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Las mujeres son como las veletas: sólo se quedan quietas cuando se oxidan.
La soledad no trae
felicidad.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
La soga siempre parte por lo más finito.
Las mujeres quieren ser rogadas.
La soga se rompe por lo más fino.
Las mujeres pueden tanto que hacen pecar a un Santo.
La soga se rompe, por lo más delgado.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
La soga quiebra por lo más delgado.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Las obras, con las sobras.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Las noticias malas tienen alas.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Las medias no son buenas nada más que para las mujeres.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Las medias ni para las mujeres.
Las mujeres y el vino hacen errar el
camino.
Las medias ni pa las mujeres.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Las mujeres son como las
veletas: sólo se quedan quietas cuando se oxidan.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y
bailar.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir.
Las mujeres pueden tanto que hacen pecar a un
Santo.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Las malas noticias siempre tienen alas.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Las muchachas en la
fuente, tornar a
casa no tienen en la mente.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Las mocitas de este
pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Las migas de
pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Las leyes y las mujeres han sido hechas para violarlas.
Las medias no son buenas nada más que para las mujeres.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Las medias ni para las mujeres.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Las medias ni pa las mujeres.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Las malas nuevas siempre son ciertas.