Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
La suerte y la muerte no escogen.
Las tres de cabeza más dura: la mujer, la cabra y la burra.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
La suerte es loca y a todos nos toca.
La suerte está echada.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
La suerte es loca, y a cualquiera le toca.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
La suerte es de quien la tiene.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
La suerte de la fea, la guapa la desea.
Las sueños, sueños son.
La suerte de la fea, la guapa desea.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Las sopas y los amores, los primeros son los mejores.
La suerte de la fea, la bonita la desea.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
La suavidad domina más que la ira.
Las piedras rodando se encuentran.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Las piedras que mucho ruedan no forman limo.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su
casa: ganar, gastar y guardar.
Las piedras no hablan.
Las tres de cabeza más dura: la mujer, la
cabra y la burra.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la
cabra y la burra.
Las penas no matan, pero rematan.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Las
tormentas de
San Juan quitan vino y no dan
pan.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Las sueños, sueños son.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Las penas con pan son buenas.
Las sopas y los amores, los primeros son los mejores.
Las paredes tienen oidos.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Las paredes oyen.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Las
piedras rodando se encuentran.
Las palabras y las cerezas, unas con otras se enredan.
Las
piedras que mucho ruedan no forman limo.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Las palabras suaves son argumentos firmes.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Las penas no matan, pero rematan.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Las palabras sólo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Las palabras se las lleva el viento.
Las penas con
pan son buenas.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Las paredes tienen oidos.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Las paredes oyen.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Las palabras y las
cerezas, unas con otras se enredan.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Las palabras y las
cerezas, unas asen de otras.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Las palabras suaves son argumentos firmes.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
La soledad no trae felicidad.
Las palabras son como las
piedras, que no se pueden revocar.