Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

_ ¿Usted dirá Excelencia?
_ Mí más ferviente deseo es que estas transferencias de metales preciosos, sea secreto de Estado entre mi persona y el Führer.
Sólo un contacto aceptaré para la entrega de los depósitos y será la persona elegida personalmente por Hitler.
_ La gran ayuda que a prestado el pueblo Alemán al régimen, para colaborar en nuestra victoria contra la masonería y el comunismo internacional son recompensados por mí aceptando su oferta. Y por todos los favores prestados a España, que está agradecida, aceptará sin dudarlo ni un instante las condiciones de vuestra justa demanda.
_ Solamente debo de pediros un último favor, Señor Von Papen.
_ ¿Usted dirá Excelencia?
_ El pueblo alemán mí estimado Ministro, ha ocupado el puesto privilegiado que le pertenece entre los corazones agradecidos de los españoles.
_ La gran ayuda que a prestado el pueblo Alemán al régimen, para colaborar en nuestra victoria contra la masonería y el comunismo internacional son recompensados por mí aceptando su oferta. Y por todos los favores prestados a España, que está agradecida, aceptará sin dudarlo ni un instante las condiciones de vuestra justa demanda.
_ Solamente debo de pediros un último favor, Señor Von Papen.
_ Apreciado Von Papen…
Nuestros dos países han sido igualados por las victorias del ejército Alemán por toda Europa y ahora a llegado el momento en que nosotros debemos apoyarles a ustedes por las fuertes derrotas que han sufrido recientemente en el frente ruso. España mí querido amigo jamás olvidará los favores recibidos de su mejor aliado.
_ El pueblo alemán mí estimado Ministro, ha ocupado el puesto privilegiado que le pertenece entre los corazones agradecidos de los españoles.
Al finalizar tan personal meditación, el buen imitador de su Excelencia embozó un grácil mohín de asenso a los alemanes, diciéndoles:
_ Apreciado Von Papen…
Nuestros dos países han sido igualados por las victorias del ejército Alemán por toda Europa y ahora a llegado el momento en que nosotros debemos apoyarles a ustedes por las fuertes derrotas que han sufrido recientemente en el frente ruso. España mí querido amigo jamás olvidará los favores recibidos de su mejor aliado.
No debía aparecer impresionado por la asombrosa oferta del diplomático alemán, pensó de inmediato el doble del Caudillo, y también pensó enseguida que la economía de la familia Franco se reforzaría cuantiosamente por la gran cantidad de oro y de plata que caería entre las manos del dictador.
Cómo el plan personal de Paulino era la ven-ganza fría y dura, él podría aprovecharse en un futuro no muy lejano de aquellos tesoros para compensar de alguna forma los sufrimientos de toda su familia.
Al finalizar tan personal meditación, el buen imitador de su Excelencia embozó un grácil mohín de asenso a los alemanes, diciéndoles:
Paulino muy sorprendido por la extraña petición del diplomático alemán se volvió rápidamente a su papel de Caudillo, mostrándose por un instante algo dubitativo.
No debía aparecer impresionado por la asombrosa oferta del diplomático alemán, pensó de inmediato el doble del Caudillo, y también pensó enseguida que la economía de la familia Franco se reforzaría cuantiosamente por la gran cantidad de oro y de plata que caería entre las manos del dictador.
Cómo el plan personal de Paulino era la ven-ganza fría y dura, él podría aprovecharse en un futuro no muy lejano de aquellos tesoros para compensar de alguna forma los sufrimientos de toda su familia.
_ ¡Son cinco mil toneladas de lingotes de oro y diez mil toneladas de lingotes de plata!
Respondió Von Papen y siguió:
_ Las condiciones para hacer el depositó en el Banco de España deberán de establecerse esta noche entre vuestra Excelencia y mi persona. Y yó como representante del Gobierno Alemán me aventuro a proponer ahora, que una vez que se haya deducido la parte correspondiente del envío, el resto del oro y plata depositado en España se puedan transferir en lotes pequeños a las gentes que ... (ver texto completo)
Paulino muy sorprendido por la extraña petición del diplomático alemán se volvió rápidamente a su papel de Caudillo, mostrándose por un instante algo dubitativo.
Franco le preguntó al Ministro Alemán:
_ ¿De que cantidad se trata?
_ ¡Son cinco mil toneladas de lingotes de oro y diez mil toneladas de lingotes de plata!
Respondió Von Papen y siguió:
_ Las condiciones para hacer el depositó en el Banco de España deberán de establecerse esta noche entre vuestra Excelencia y mi persona. Y yó como representante del Gobierno Alemán me aventuro a proponer ahora, que una vez que se haya deducido la parte correspondiente del envío, el resto del oro y plata depositado en España se puedan transferir en lotes pequeños a las gentes que ... (ver texto completo)
Si el General Franco aceptaba el espléndido ofrecimiento del Gobierno Alemán, los españoles tendrían un diez por ciento del oro y la plata que se transfiriese.
Franco le preguntó al Ministro Alemán:
_ ¿De que cantidad se trata?
Los exquisitos platos que se sirvieron estaban aderezados y bien regados con los mejores vinos que había en las bodegas del Pardo, lo que efectuaba en los ávidos arios el efecto deseado. Von Papen con la cara arrebolada por el exceso de vino se dirigió a Franco y le habló de la gran cantidad de oro y plata que el Gobierno Alemán tenia la intención de depositar en territorio español, siempre con el beneplácito de su Excelencia el Caudillo, si los países llegaban a un acuerdo.
Si el General Franco aceptaba el espléndido ofrecimiento del Gobierno Alemán, los españoles tendrían un diez por ciento del oro y la plata que se transfiriese.
Cuando el doble del Caudillo penetraba en el amplio co-medor, los alemanes se pusieron atentamente en pie y saludaron a Franco al más puro estilo fascista con el bra-zo en alto y después de un fuerte apretón de manos se sentaron los tres a la mesa distendidos y relajados.
Los exquisitos platos que se sirvieron estaban aderezados y bien regados con los mejores vinos que había en las bodegas del Pardo, lo que efectuaba en los ávidos arios el efecto deseado. Von Papen con la cara arrebolada por el exceso de vino se dirigió a Franco y le habló de la gran cantidad de oro y plata que el Gobierno Alemán tenia la intención de depositar en territorio español, siempre con el beneplácito de su Excelencia el Caudillo, si los países llegaban a un acuerdo.
Cuando se marchó el Coronel, Paulino comenzó a vestirse con un traje de Almirante. Era el uniforme que más impresionaría a los comensales, porque la pechera estaba repleta de toda clase de medallas y condecoraciones de todo el mundo.
Cuando el doble del Caudillo penetraba en el amplio co-medor, los alemanes se pusieron atentamente en pie y saludaron a Franco al más puro estilo fascista con el bra-zo en alto y después de un fuerte apretón de manos se sentaron los tres a la mesa distendidos y relajados.
_ Dentro de media hora entrara usted en el comedor, y esperamos que efectué un excelente trabajo como ya es habitual en usted.
Cuando se marchó el Coronel, Paulino comenzó a vestirse con un traje de Almirante. Era el uniforme que más impresionaría a los comensales, porque la pechera estaba repleta de toda clase de medallas y condecoraciones de todo el mundo.
_ Debajo de la mesa del comedor, los servicios de escucha de gobernación, han colocado micrófonos para grabar las conversaciones que ustedes tengan, para facilitar a usted el trabajo y no tenga que redactarlas después y así no tener que informar al Caudillo después de la recepción con los diplomáticos alemanes.
_ Dentro de media hora entrara usted en el comedor, y esperamos que efectué un excelente trabajo como ya es habitual en usted.
_ Así que usted hoy, tiene el sagrado deber de hacer los debidos honores para que los diplomáticos extranjeros se sientan a gusto como en su casa y con el abundante vino de la rioja y así hablen más de la cuenta para sonsacarles el motivo de su demanda.
_ Debajo de la mesa del comedor, los servicios de escucha de gobernación, han colocado micrófonos para grabar las conversaciones que ustedes tengan, para facilitar a usted el trabajo y no tenga que redactarlas después y así no tener que informar al Caudillo después de la recepción con los diplomáticos alemanes.
_ Y también debo de informarle de lo apegados que son los diplomáticos al vino español y a la buena mesa. Nada les agrada más que unos alimentos bien condimentados y que estén regados con los excelentes vinos españoles.
_ Así que usted hoy, tiene el sagrado deber de hacer los debidos honores para que los diplomáticos extranjeros se sientan a gusto como en su casa y con el abundante vino de la rioja y así hablen más de la cuenta para sonsacarles el motivo de su demanda.
_ Nuestro Caudillo está convencido de que los representantes del gobierno Alemán de Hitler nos van a presentar importantísimos asuntos que le vendrán bien al futuro de la patria.
_ Y también debo de informarle de lo apegados que son los diplomáticos al vino español y a la buena mesa. Nada les agrada más que unos alimentos bien condimentados y que estén regados con los excelentes vinos españoles.
_ Estarán con usted en el banquete el ministro de asuntos exteriores Alemán Von Papen, que estará acompañado de su Embajador en España.
_ Nuestro Caudillo está convencido de que los representantes del gobierno Alemán de Hitler nos van a presentar importantísimos asuntos que le vendrán bien al futuro de la patria.
Blanco al penetrar en el dormitorio del doble del Caudillo le dijo:
_ Se vestirá con uniforme de gala porque esta noche tiene que cenar con dos diplomáticos alemanes en la sala del comedor privado del Caudillo.
_ Estarán con usted en el banquete el ministro de asuntos exteriores Alemán Von Papen, que estará acompañado de su Embajador en España.
Blanco entra en la habitación para ordenarle el mandato deseado por el Caudillo y el imitador le agradecía el salir porque le alegraba el ánimo, ya que al menos dejaba por algún tiempo este dorado encierro y la monotonía de los cerrados aposentos.
Blanco al penetrar en el dormitorio del doble del Caudillo le dijo:
_ Se vestirá con uniforme de gala porque esta noche tiene que cenar con dos diplomáticos alemanes en la sala del comedor privado del Caudillo.
Al ver en la puerta al Coronel, mostró en su semblante una mueca de sincera alegría por el permanente contacto diario con el extraño militar, despertando en su doliente organismo algún signo de cordialidad.
Blanco entra en la habitación para ordenarle el mandato deseado por el Caudillo y el imitador le agradecía el salir porque le alegraba el ánimo, ya que al menos dejaba por algún tiempo este dorado encierro y la monotonía de los cerrados aposentos.
Al entrar en el departamento donde vivía Paulino, le vio cómodamente sentado en una de las butacas sumido en la lectura de un grueso libró y ahora sabía más que antes de la vida y del mundo en que vivía.
Tenía una extraordina-ria abundancia de libros en sus aposentos y el los leía con voracidad aprendiendo de ellos y acumulando en el cere-bro la sabiduría literaria que servía para hacer mejor el trabajo de ser en algún momento el dictador Franco.
Al ver en la puerta al Coronel, mostró en su semblante una mueca de sincera alegría por el permanente contacto diario con el extraño militar, despertando en su doliente organismo algún signo de cordialidad.
En ella había una mesa redonda con tres sillas que esta-ban dispuestas en todo su contorno; el Coronel examinó con mirada de experto la posición de platos y cubiertos; y viendo que todo estaba perfecto, salió a buscar al doble que estaba encerrado bajo llave en una habitación secreta.
Al entrar en el departamento donde vivía Paulino, le vio cómodamente sentado en una de las butacas sumido en la lectura de un grueso libró y ahora sabía más que antes de la vida y del mundo en que vivía.
Tenía una extraordina-ria abundancia de libros en sus aposentos y el los leía con voracidad aprendiendo de ellos y acumulando en el cere-bro la sabiduría literaria que servía para hacer mejor el trabajo de ser en algún momento el dictador Franco.
Cuando el caudillo Franco se retiró a sus aposentos privados el Coronel Blanco se acercó a la sala donde estaba preparada y aderezada la mesa para la cena.
En ella había una mesa redonda con tres sillas que esta-ban dispuestas en todo su contorno; el Coronel examinó con mirada de experto la posición de platos y cubiertos; y viendo que todo estaba perfecto, salió a buscar al doble que estaba encerrado bajo llave en una habitación secreta.
Como la prescripción médica, le impedía beber vino y las comidas con grasa, dejaba en las manos del Coronel el desarrolló de las conversaciones.
Franco antes de retirarse le ordenó a Blanco que al día siguiente fuese informado con todo detalle de las peticiones del Gobierno Alemán para analizar con más calma el contenido de las mismas.
Cuando el caudillo Franco se retiró a sus aposentos privados el Coronel Blanco se acercó a la sala donde estaba preparada y aderezada la mesa para la cena.
El Caudillo ordenó al Coronel Blanco que su doble estuviera preparado para sustituirle en la cena con Von Papen y el Embajador, dado que Franco no podía hacer de anfitrión en tan trascendental cena, por estaba obligado por su medico a una rigurosa dieta a causa de la flebitis crónica que padecía y entonces Blanco preparo a Paulino para la delicada cena.
Como la prescripción médica, le impedía beber vino y las comidas con grasa, dejaba en las manos del Coronel el desarrolló de las conversaciones.
Franco antes de retirarse le ordenó a Blanco que al día siguiente fuese informado con todo detalle de las peticiones del Gobierno Alemán para analizar con más calma el contenido de las mismas.
El final de la Guerra Mundial era el principal tema a tratar y como el final del imperio nazi se acercaba a pasos agigantados, todos en el Pardo esperaban con ansiedad la proposición del Ministro Von Papen y la del Embajador Alemán, unas ofertas que podían interesar a España, pero especialmente a Franco.
El Caudillo ordenó al Coronel Blanco que su doble estuviera preparado para sustituirle en la cena con Von Papen y el Embajador, dado que Franco no podía hacer de anfitrión en tan trascendental cena, por estaba obligado por su medico a una rigurosa dieta a causa de la flebitis crónica que padecía y entonces Blanco preparo a Paulino para la delicada cena.
Esperaba órdenes de Franco para esta noche.
Esa misma noche Franco ó el doble tenían una cena en el Pardo con el Ministro Alemán de Asuntos Exteriores.
El final de la Guerra Mundial era el principal tema a tratar y como el final del imperio nazi se acercaba a pasos agigantados, todos en el Pardo esperaban con ansiedad la proposición del Ministro Von Papen y la del Embajador Alemán, unas ofertas que podían interesar a España, pero especialmente a Franco.
Blanco que estaba cansado y entristecido por esos trági-cos recuerdos apartó de pronto sus pensamientos de tanta tragedia de la Guerra Civil y se concentro en el trabajo.
Esperaba órdenes de Franco para esta noche.
Esa misma noche Franco ó el doble tenían una cena en el Pardo con el Ministro Alemán de Asuntos Exteriores.
Las listas diarias para ajusticiar a los que tenían verdade-ros delitos de sangre entre los centenares de prisioneros que llegaban desde todos los puntos de la provincia todos los días a la prisión, estaba preparaba y estaba lista por mí personalmente. Para este fin de limpieza necesaria me basaba esencialmente en acusaciones sensatas de los nu-merosos testigos de la represión roja. Esos testigos ocu-lares acudían diariamente a la prisión desde los remotos pueblos de la provincia para identificar ... (ver texto completo)
Blanco que estaba cansado y entristecido por esos trági-cos recuerdos apartó de pronto sus pensamientos de tanta tragedia de la Guerra Civil y se concentro en el trabajo.
Había alguno que se pasaba toda la noche en estado de embriaguez abusando de las mujeres detenidas.
A todos esos sádicos cobardes, les fue aplicada la pena de muerte y después de un juicio sumarísimo fueron ejecuta-dos para ejemplo de los funcionarios responsables de los prisioneros.
Una férrea disciplina se estableció dentro de la cárcel de Córdoba y la impuse yo por la fuerza, la disciplina y por el miedo.
Las listas diarias para ajusticiar a los que tenían verdade-ros delitos de sangre entre los centenares de prisioneros que llegaban desde todos los puntos de la provincia todos los días a la prisión, estaba preparaba y estaba lista por mí personalmente. Para este fin de limpieza necesaria me basaba esencialmente en acusaciones sensatas de los nu-merosos testigos de la represión roja. Esos testigos ocu-lares acudían diariamente a la prisión desde los remotos pueblos de la provincia para identificar ... (ver texto completo)
Era el habitual procedimiento que practicaban en la cár-cel con toda normalidad, por el día como de noche unos elementos indignos de llevar el uniforme que se cubrían emboscados en la retaguardia.
Esos querían vengar con sadismo, los sufrimientos y las adversidades que habían pasado sus familias durante la ocupación roja.
Había alguno que se pasaba toda la noche en estado de embriaguez abusando de las mujeres detenidas.
A todos esos sádicos cobardes, les fue aplicada la pena de muerte y después de un juicio sumarísimo fueron ejecuta-dos para ejemplo de los funcionarios responsables de los prisioneros.
Una férrea disciplina se estableció dentro de la cárcel de Córdoba y la impuse yo por la fuerza, la disciplina y por el miedo.
Después de algunos días finalicé con las torturas indiscriminadas que hacían ciertos elementos de la falange a algunos de los presos más significativos, solo por perversión y venganza.
Era el habitual procedimiento que practicaban en la cár-cel con toda normalidad, por el día como de noche unos elementos indignos de llevar el uniforme que se cubrían emboscados en la retaguardia.
Esos querían vengar con sadismo, los sufrimientos y las adversidades que habían pasado sus familias durante la ocupación roja.
Cuando llegue al penal e inspeccione un poco por encima el funcionamiento general de la prisión me di perfecta cuenta que dentro de sus muros reinaba la anarquía más brutal.
Después de algunos días finalicé con las torturas indiscriminadas que hacían ciertos elementos de la falange a algunos de los presos más significativos, solo por perversión y venganza.
Yo por orden directa de la jefatura de falange de Córdoba me hice cargo como capitán de carrera y especialista de orden publico de la organización y de la disciplina de la prisión provincial.
Cuando llegue al penal e inspeccione un poco por encima el funcionamiento general de la prisión me di perfecta cuenta que dentro de sus muros reinaba la anarquía más brutal.
Cuando se derrumbó por fin, después de muchos meses de dura lucha, el frente de Valsequillo.
Fue el momento crucial para que los ejércitos nacionales empezaran a ganar la Guerra Civil.
Después de esa terrible derrota de la Republica, los pueblos del Valle de los Pedroches que todavía estaban en las manos de los rojos fueron ocupados rápidamente.
Yo por orden directa de la jefatura de falange de Córdoba me hice cargo como capitán de carrera y especialista de orden publico de la organización y de la disciplina de la prisión provincial.
Fue la primera batalla entre tanques en la historia de las guerras modernas. Tanques Rusos en contra de tanques alemanes é italianos, se enfrentaron sin cuartel entre los campos del Valle de los Pedroches.
Cuando se derrumbó por fin, después de muchos meses de dura lucha, el frente de Valsequillo.
Fue el momento crucial para que los ejércitos nacionales empezaran a ganar la Guerra Civil.
Después de esa terrible derrota de la Republica, los pueblos del Valle de los Pedroches que todavía estaban en las manos de los rojos fueron ocupados rápidamente.
La batalla decisiva para ganar la Guerra Civil, fue ganada a la República en un frente de la sierra, en la batalla de Valsequillo, un pequeño poblado del alto Córdoba.
La susodicha batalla se extendió hasta el frente de Don Benito en la provincia de Badajoz.
Fue la primera batalla entre tanques en la historia de las guerras modernas. Tanques Rusos en contra de tanques alemanes é italianos, se enfrentaron sin cuartel entre los campos del Valle de los Pedroches.
Preparamos después con la tranquilidad que nos daban estas victorias, el futuro enfrentamiento del ejército regu-lar de la Republica, contra el nuestro. Planificando con nuestras disciplinadas tropas los lugares en donde unos enemigos irreconciliables nos enfrentaríamos de verdad.
La batalla decisiva para ganar la Guerra Civil, fue ganada a la República en un frente de la sierra, en la batalla de Valsequillo, un pequeño poblado del alto Córdoba.
La susodicha batalla se extendió hasta el frente de Don Benito en la provincia de Badajoz.
Las órdenes en los facciosos eran tajantes y expeditivas. Se fusilaría a todos los sospechosos rápidamente para provocar un intenso pánico entre la población civil. Esa constante pérdida de sangre se hizo sin ninguna medida hasta que se normalizó la guerra y a nosotros los fascistas estas medidas nos sirvieron para despejar el camino y consolidar nuestro frente para unas posteriores maniobras de avance hacía Extremadura.
Se inicio la conquista de España a través de los errores y los fracasos de ... (ver texto completo)
Preparamos después con la tranquilidad que nos daban estas victorias, el futuro enfrentamiento del ejército regu-lar de la Republica, contra el nuestro. Planificando con nuestras disciplinadas tropas los lugares en donde unos enemigos irreconciliables nos enfrentaríamos de verdad.
La población asustada por las noticias que corrían de los fusilamientos expeditivos, abandonaban los hogares y se marchaba hacia los pueblos altos de la sierra dejando sin ninguna defensa a los pueblos de la campiña, que las triunfadoras tropas fascistas ocupaban con facilidad.
Las órdenes en los facciosos eran tajantes y expeditivas. Se fusilaría a todos los sospechosos rápidamente para provocar un intenso pánico entre la población civil. Esa constante pérdida de sangre se hizo sin ninguna medida hasta que se normalizó la guerra y a nosotros los fascistas estas medidas nos sirvieron para despejar el camino y consolidar nuestro frente para unas posteriores maniobras de avance hacía Extremadura.
Se inicio la conquista de España a través de los errores y los fracasos de ... (ver texto completo)
Cuando llegaron las columnas de apoyo fascistas desde los pueblos de la campiña de Sevilla, con los soldados regulares y legionarios, ya era tarde para Miaja. La toma de los pueblos de los alrededores y el pánico por los fusilamientos expeditivos a los elementos de la izquierda, es lo que provocaría un pánico general en todas las zonas limítrofes.
La población asustada por las noticias que corrían de los fusilamientos expeditivos, abandonaban los hogares y se marchaba hacia los pueblos altos de la sierra dejando sin ninguna defensa a los pueblos de la campiña, que las triunfadoras tropas fascistas ocupaban con facilidad.
Si el ejército regular republicano hubiese sabido que los rebeldes nacionales tenían tan escasas fuerzas en la capital, en ese momento el más ligero ataque de las tropas que tenía el General Miaja rodeando la ciudad hubiese sido suficiente para apoderarse totalmente de ella.
Cuando llegaron las columnas de apoyo fascistas desde los pueblos de la campiña de Sevilla, con los soldados regulares y legionarios, ya era tarde para Miaja. La toma de los pueblos de los alrededores y el pánico por los fusilamientos expeditivos a los elementos de la izquierda, es lo que provocaría un pánico general en todas las zonas limítrofes.
La suerte nos acompañó en los días cruciales que siguie-ron al exitoso alzamiento nacional a causa de la cobardía del General Miaja que había avanzado con sus tropas hasta Cerro Muriano y circundó por completo la ciudad de Córdoba sin querer atacarla. Y su extraña actitud pasi-va, salvó a los rebeldes de una fallida sublevación y de paso salvo la vida de los facciosos.
Si el ejército regular republicano hubiese sabido que los rebeldes nacionales tenían tan escasas fuerzas en la capital, en ese momento el más ligero ataque de las tropas que tenía el General Miaja rodeando la ciudad hubiese sido suficiente para apoderarse totalmente de ella.
Las llamadas ejecuciones expeditivas hicieron el efecto esperado entre los ignorantes campesinos de la temerosa y cobarde población civil.
Los que fueron más obstinados y los que no habían sido eliminados, se marchaban a la sierra dejando a los nacionales el terreno libre para poder actuar y así pudimos eliminar a los rojos a nuestro libre albedrío.
La suerte nos acompañó en los días cruciales que siguie-ron al exitoso alzamiento nacional a causa de la cobardía del General Miaja que había avanzado con sus tropas hasta Cerro Muriano y circundó por completo la ciudad de Córdoba sin querer atacarla. Y su extraña actitud pasi-va, salvó a los rebeldes de una fallida sublevación y de paso salvo la vida de los facciosos.
Recordaba la noche del día 17 de julio cuando se marchó con la familia en el pequeño automóvil por las peligrosas curvas de la difícil carretera hasta la capital. Se fueron apenas sin nada muy apresurados y solamente con lo que tenían puesto para refugiarse en casa del jefe de falange de Córdoba. La misma noche empezaron las escaramuzas entre los rojos y los fascistas en los barrios obreros de la capital.
La prisa de la falange y el fundamental apoyo de los leales al alzamiento de las fuerzas de ... (ver texto completo)
Las llamadas ejecuciones expeditivas hicieron el efecto esperado entre los ignorantes campesinos de la temerosa y cobarde población civil.
Los que fueron más obstinados y los que no habían sido eliminados, se marchaban a la sierra dejando a los nacionales el terreno libre para poder actuar y así pudimos eliminar a los rojos a nuestro libre albedrío.
En Dos Torres la gente le adulaba y reverenciaba más que nunca porque todos sabían que su Marques, tenía una buena y más que privilegiada posición ante el mismo Caudillo.
Recordaba la noche del día 17 de julio cuando se marchó con la familia en el pequeño automóvil por las peligrosas curvas de la difícil carretera hasta la capital. Se fueron apenas sin nada muy apresurados y solamente con lo que tenían puesto para refugiarse en casa del jefe de falange de Córdoba. La misma noche empezaron las escaramuzas entre los rojos y los fascistas en los barrios obreros de la capital.
La prisa de la falange y el fundamental apoyo de los leales al alzamiento de las fuerzas de ... (ver texto completo)
El doble de Franco asumió tan perfectamente bien su pa-pel, que hasta Blanco dudaba muchas veces si el que estaba presente era el verdadero o el falso. El descubrimiento del gran parecido entre el socialista Rojo y el Caudillo, había favorecido su carrera militar, porque de Comandante de la cárcel en Córdoba él había ascendido rápidamente a Coronel.
En Dos Torres la gente le adulaba y reverenciaba más que nunca porque todos sabían que su Marques, tenía una buena y más que privilegiada posición ante el mismo Caudillo.
Los Embajadores y todos los nuevos diplomáticos que llegaban a España, comentaban entusiasmados las amenas charlas coloquiales que mantenían sin ningún límite con el Generalísimo Franco.
El doble de Franco asumió tan perfectamente bien su pa-pel, que hasta Blanco dudaba muchas veces si el que estaba presente era el verdadero o el falso. El descubrimiento del gran parecido entre el socialista Rojo y el Caudillo, había favorecido su carrera militar, porque de Comandante de la cárcel en Córdoba él había ascendido rápidamente a Coronel.